La Semana Santa pamplonesa acumula una larga tradición de presencia femenina en los actos religiosos de Pascua. De hecho, la capital navarra fue una de las primeras ciudades españolas en regular la participación de las mujeres en las actividades y procesiones organizadas por la Hermandad de la Pasión del Señor.
Fue en la Junta General de la Hermandad de la Pasión celebrada el 7 de marzo de 1926 cuando se aprobó la solicitud presentada al obispo para admitir la formación de la llamada Sección de Hermanas de la Soledad de María.
La Sección femenina, que acaba de cumplir su centenario, se constituyó por iniciativa de un grupo de mujeres devotas de la Santísima Virgen de los Dolores.
Mari Mar Ganuza, primera priora de la Hermandad
Con anterioridad, ya había mujeres participando en las actividades de la Hermandad, "pero quizás eran un poquito versos sueltos", ha comentado a EFE Mari Mar Ganuza, priora de la Hermandad de la Pasión de Pamplona, primera mujer en ocupar este puesto de responsabilidad en la historia de la institución.
Tradicionalmente, la Camarera Mayor de esta agrupación femenina solía tener relación familiar con el prior de la Hermandad. En 1935 se aprobó el reglamento propio de la Sección, formalizando la organización interna.
En 1966, las mujeres participaron por primera vez en el traslado de la Virgen Dolorosa desde la Catedral hasta la Capilla de la Hermandad. Actualmente se realiza antes del Septenario para poder celebrarlo íntegramente en la seo pamplonesa.
Con el tiempo, las mujeres adquirieron responsabilidades importantes como el Vía Crucis de las Hermanas, único acto anual en el que los portaborlas son varones.
Hoy en día, las Hermanas están plenamente integradas como sección oficial, formando parte también de la Junta de Gobierno, en la que siete de sus veinte miembros son mujeres, incluida Ganuza como priora.
Ilusión y ganas de hacer cosas
Ganuza ha comentado a EFE que asume esta responsabilidad "con ilusión y ganas de hacer cosas". "Y por el hecho de ser la primera priora, hasta yo misma estoy sorprendida de la repercusión que ha tenido", ha reconocido.
De momento, ha señalado, en la Hermandad tienen "mucho trabajo", porque "es nuestra temporada alta" y además "somos una Junta bastante joven o inexperta en cuanto a lo que son responsabilidades, pero estamos con ganas y con todo bastante bien organizado".
Las funciones de las Hermanas de la Soledad son cuidar del altar del Santo Cristo de San Agustín, atender el altar de la Soledad en San Lorenzo, organizar mesas petitorias, velas y ayudas, apoyar actos y cultos de la Hermandad, y participar en la Semana Santa, en la que también hay portadoras, hay una jefa de paso y los grupos de figurantes son mixtos. "A ese nivel nunca ha habido limitaciones", ha afirmado Ganuza.
La priora es consciente de que hay lugares en España donde las mujeres no pueden ejercer esas funciones: "Aquí nos resulta muy curioso. Desde luego, que prueben, porque aquí la experiencia ha sido buena, hemos trabajado codo con codo y no ha habido ningún tipo de problema y tampoco hemos encontrado en nuestros archivos nada que haga referencia a ello".
La unión de tres hermandades de Pamplona
La Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona hunde sus raíces en el siglo XIX, cuando varias hermandades dedicadas al culto y veneración de los Misterios de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo decidieron unir esfuerzos, devociones y recursos para fortalecer una labor común.
Así, en 1887 nació la Hermandad como resultado de la unión de tres hermandades: Cristo Alzado, Oración en el Huerto y Santo Sepulcro. Su objetivo era contribuir al culto público de la Pasión y Muerte de Cristo. El principio de 'la unión hace la fuerza', que justificó el nacimiento de la Hermandad, ha presidido toda su vida desde entonces.
Una unión de hombres y mujeres con un objetivo común: organizar y mejorar las actividades de una Hermandad que "ahora mismo está viva, activa, ilusionada. Lógicamente hemos llegado hasta aquí porque se han ido produciendo relevos generacionales y, efectivamente, se están produciendo. Ahora mismo hay mucha ilusión", ha enfatizado Ganuza.
La gente joven, ha destacado, se sigue acercando a la Hermandad de la Pasión y "estamos encantados, con los brazos abiertos, de recibirlos. Cuantos más tengamos, más actividad podremos hacer. De hecho, tenemos muchos proyectos en germen, en desarrollo".
"Aquí estamos abiertos a todo el que se acerque, con ilusión, con ganas renovadas y dispuestos a seguir adelante", ha subrayado.