El Ayuntamiento de Pamplona sigue dando pasos hacia la elaboración del I Plan de Convivencia de la ciudad, un instrumento estratégico que permitirá planificar, coordinar y evaluar de manera integral las políticas públicas en materia de convivencia. La empresa consultora Areté – Activa ha sido la adjudicataria del contrato de asistencia técnica para la elaboración del plan, que cuenta con un presupuesto de 14.250 euros y un plazo de ejecución de cinco meses, por lo que estará listo para final de año.

Partiendo del diagnóstico presentado a principios de mayo, resulta necesario ahora avanzar hacia unos objetivos, líneas estratégicas y actuaciones concretadas, orientadas a reforzar la cohesión social y promover una convivencia basada en el respeto, la igualdad y los derechos humanos. El contrato de asistencia técnica garantiza una respuesta integral, al incluir tanto la revisión estratégica del diagnóstico como la definición del marco de intervención, el contraste con agentes clave y la redacción del documento final.

Concretamente, el I Plan de Convivencia de Pamplona persigue como objetivos específicos la profundización en el análisis del diagnóstico existente mediante su revisión crítica y actualización; la aplicación de una metodología de análisis CAME (Corregir, Afrontar, Mantener y Explotar) que permita identificar acciones orientadas a corregir debilidades, afrontar amenazas, consolidar fortalezas y aprovechar oportunidades detectadas en el diagnóstico; la definición, sobre el mayor consenso posible, del marco estratégico de convivencia para Pamplona; el refuerzo del carácter participativo del proceso; y la estructura y definición del contenido del plan.

Fases de trabajo

El contrato se estructura en varias fases de trabajo que abarcan el conjunto de tareas necesarias para garantizar una definición eficaz, coordinada, participada y evaluable del I Plan de Convivencia. La primera fase se refiere al análisis y revisión en profundidad del diagnóstico de convivencia ya elaborado, para reforzar su utilidad como base para la planificación estratégica. A partir de ese análisis, se definirá el marco estratégico, que contará con una misión del plan y el papel del Ayuntamiento, con una visión del escenario futuro que se desea alcanzar a largo plazo y con los valores que deberán guiar la ejecución de cada proyecto y actuación del plan.

Después, se validará, contrastará y enriquecerá el análisis y las propuestas iniciales mediante la participación de los principales agentes implicados. Se realizarán seis entrevistas con los grupos políticos municipales, se organizarán tres grupos de trabajo con agentes relevantes para recoger aportaciones cualitativas y generar propuestas compartidas, se llevarán a cabo un mínimo de ocho entrevistas específicas con asociaciones e instituciones vinculadas a la memoria histórica y reciente y se elaborará también, en colaboración con el Ayuntamiento de Pamplona, un proceso participativo online, abierto a la ciudadanía.

El plan deberá incorporar, desde su fase de diseño, una estructura técnica que garantice su variabilidad, permitiendo medir de forma sistemática su grado de ejecución, resultados e impacto mediante fuentes de verificación accesibles y fiables, e integrando mecanismos de retroalimentación orientados a la mejora constante basada en la evidencia. Se incluirá un plan de seguimiento, sistema de indicadores y un modelo de gobernanza del sistema de evaluación.

Por último, se elaborará el documento técnico completo del I Plan de Convivencia de Pamplona, integrando un resumen del diagnóstico revisado, el marco estratégico y la metodología empleada. El Plan deberá estructurarse conforme a criterios de planificación estratégica, incluyendo, al menos, la contextualización y justificación del documento, la definición del objetivo general y los objetivos específicos, así como la identificación de los principios estratégicos que orientan la intervención.