Cómo dar respuesta a los retos actuales que tiene la convivencia democrática en un contexto marcado por la polarización, el auge de los discursos de odio y la desinformación, tanto a nivel estatal como internacional. Esa es la base del II Plan de Convivencia de Navarra 2025-2029, una hoja de ruta aprobada este martes por el Gobierno de Navarra que busca consolidar la convivencia política y reforzar la convivencia social y cultural en una Navarra cada vez más plural y diversa.
El documento, estructurado en tres ejes –memoria y víctimas, convivencia en diversidad y Derechos Humanos–, da continuidad al primer Plan (2021-2024) y ordena de forma sistemática las políticas públicas de memoria, paz y convivencia que el Ejecutivo foral viene impulsando de manera transversal desde 2015. Además, se concibe como un instrumento de planificación de medio plazo, con una previsión presupuestaria plurianual de 17,4 millones de euros para el periodo 2025-2029.
La vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, definió este martes el documento, en una rueda de prensa celebrada en el Palacio de Navarra, como “un hito importante”. Según señaló, la iniciativa responde a una apuesta institucional por consolidar el trabajo desarrollado con las víctimas y con la sociedad civil, con el objetivo de seguir avanzando en la deslegitimación de la violencia y en el acompañamiento a las víctimas de los distintos contextos victimológicos. En este marco, subrayó que “ninguna violencia puede justificarse como herramienta política”.
Ollo advirtió de los riesgos de retroceso que se observan en el contexto actual, caracterizado por el auge de planteamientos autoritarios, el cuestionamiento de valores democráticos y la normalización de discursos de exclusión o negacionismo. Frente a este escenario, defendió la necesidad de reforzar la convivencia social y política en Navarra desde el respeto a la diversidad, la memoria crítica y la defensa de los Derechos Humanos.
Un plan participativo
El II Plan de Convivencia ha sido aprobado por el Ejecutivo foral tras un proceso participativo desarrollado a través de los mecanismos de Gobierno Abierto, que ha contado con la implicación de la ciudadanía, asociaciones, entidades locales, universidades y grupos parlamentarios. En su elaboración han participado PSN, Geroa Bai, Contigo-Zurekin, así como UPN y EH Bildu, mientras que PP y Vox se negaron a realizar aportaciones.
La vicepresidenta destacó que se trata de un Plan de Gobierno, con contribuciones de los distintos departamentos, elaborado a partir de un trabajo de escucha interinstitucional y social que ha buscado priorizar los puntos de encuentro y reforzar la convivencia, evitando dinámicas de confrontación. El documento se enmarca en el acuerdo programático del Ejecutivo foral y refuerza la dimensión transversal de las políticas de convivencia.
Tres ejes y 117 medidas
El documento se articula en tres grandes ejes estratégicos y recoge un total de 117 medidas concretas, distribuidas en seis ámbitos de actuación. Estos abarcan la aplicación de los Derechos Humanos, la convivencia entre identidades diversas, el reconocimiento de derechos de las víctimas, la memoria crítica e inclusiva, la educación para convivir y el papel de las instituciones públicas como referentes de convivencia democrática.
El primer eje, Memoria, víctimas y convivencia política, refuerza las políticas públicas orientadas al reconocimiento de los derechos de las víctimas del franquismo, del terrorismo y de otras violencias políticas. El Plan pone el foco en la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición, desde una memoria crítica, subrayando que todas las víctimas tienen los mismos derechos.
El segundo eje, Convivir en la diversidad, amplía el enfoque hacia una sociedad cada vez más plural. El Plan aborda la diversidad cultural, identitaria, ideológica, lingüística, religiosa, de género y sexual, incorporando medidas para fortalecer la cohesión social y prevenir la discriminación o estigmatización, entendiendo la diversidad como un factor clave de la convivencia democrática.
El tercer eje, Convivencia y Derechos Humanos, despliega actuaciones de carácter interdepartamental que abordan la convivencia desde una perspectiva transversal. Incluye medidas sobre educación, uso responsable de internet, prevención de violencias, discriminaciones y el trabajo con los medios de comunicación, situando los Derechos Humanos como pilar de la calidad democrática.
Actualizar la hoja de ruta
Con este segundo Plan, el Gobierno de Navarra pretende consolidar el Plan de Convivencia y actualizar la hoja de ruta de las políticas públicas para los próximos cinco años, atendiendo a los avances logrados y a los desafíos globales en materia de democracia, derechos humanos y paz.
En palabras de la vicepresidenta, el Plan refuerza la convivencia social y política en Navarra, el respeto a la diversidad y la deslegitimación de toda forma de violencia, como base de una sociedad cohesionada y democrática.