La militancia de Sortu ha culminado en las últimas semanas un proceso congresual de calado estratégico que redefine en profundidad el papel histórico de la izquierda abertzale. La aprobación de la ponencia Herri gogoa, tras varios meses de debate interno, fija una reorientación política, organizativa y funcional que se cerrará formalmente en el acto que el partido celebrará el próximo 24 de enero en Irun con la elección de una nueva dirección y la presentación de la hoja de ruta para los próximos años.

El documento, presentado por el Consejo Nacional el pasado 22 de octubre, realiza un balance de la evolución del proyecto político en los últimos años, analiza el contexto político actual y plantea una redefinición de Sortu, que abandona el modelo actual de militancia. La formación sostiene que este giro es necesario para contribuir de forma más eficaz al proceso de liberación nacional, en un nuevo escenario marcado por la pérdida de intensidad del conflicto político tradicional y el auge de dinámicas autoritarias y de extrema derecha tanto en el ámbito internacional como en los Estados español y francés.

Uno de los cambios más significativos recogidos en Herri gogoa afecta a su estructura territorial. Sortu eliminará sus asambleas locales estables y dejará de contar con grupos orgánicos en pueblos y barrios. En su lugar, plantea un modelo basado en redes de relación política, con una o dos personas de referencia por localidad y con asambleas puntuales y excepcionales, convocadas únicamente para abordar reflexiones concretas o problemas específicos. La organización justifica esta decisión en la necesidad de reducir al mínimo las dinámicas orgánicas y liberar energías militantes, evitando duplicidades y esfuerzos que considera poco eficaces en el contexto actual.

Este repliegue organizativo va acompañado de una decisión estratégica clave: concentrar los esfuerzos políticos, institucionales y electorales en EH Bildu. Sortu asume explícitamente que la coalición soberanista debe ocupar el centro del escenario político y convertirse en el principal instrumento del independentismo de izquierdas. En este sentido, la formación reconoce que EH Bildu se ha consolidado como una estructura electoral eficaz y que mantener una doble organización territorial resulta innecesario y, en la práctica, inviable. Sortu pasará así a desempeñar un papel más discreto pero estratégico, como espacio de elaboración política y formación de cuadros, destinados a nutrir a la coalición y a sus responsabilidades institucionales.

Cambios en la dirección

El nuevo modelo organizativo también conlleva cambios en la dirección. La figura de secretario general desaparece y será sustituida por la de coordinador general, en el marco de una dirección colegiada, con mayor reparto de responsabilidades y sin un liderazgo personalista. Este cambio coincide con la salida definitiva de Arkaitz Rodríguez de la Secretaría General, que se centrará en su papel como responsable de Acción Política de EH Bildu, donde ya ejerce funciones de primer nivel. El nombre de Rodríguez es, precisamente, uno de los que suenan en las quinielas con más fuerza para suceder a Arnaldo Otegi como líder de ese espacio político.

La ponencia incorpora además una lectura autocrítica del momento político. Sortu reconoce que no ha logrado activar una mayoría social independentista ni generar dinámicas de polarización efectivas, en un contexto en el que el conflicto político “no toma cuerpo de forma tan clara” como en etapas anteriores. Esta situación, señala el texto, ha contribuido a la difuminación de identidades políticas y a una menor tensión en la articulación territorial. Frente a ello, la organización defiende la necesidad de formular el conflicto en términos actuales, visibilizar las relaciones de dependencia existentes y promover un impulso popular de gran escala.

El proceso llega a su fin

La ponencia ha sido debatida en más de un centenar de asambleas locales, celebradas entre finales de octubre y finales de noviembre, y ha contado con la participación de más de 2.000 militantes, aseguran desde Sortu. A lo largo de este periodo se han registrado decenas de enmiendas, impulsadas tanto por afiliados como por el propio Consejo Nacional, que han ido perfilando el texto definitivo. Desde la formación destacan el carácter “enriquecedor y acumulativo” del proceso, subrayando que, a diferencia de congresos anteriores, no se han producido debates de fondo que cuestionen la estrategia general aprobada.

El calendario congresual entra ahora en su fase final. El 7 de enero el Consejo Nacional presentará las propuestas de candidaturas para los órganos de dirección y gestión; del 8 al 14 de enero se podrán registrar candidaturas alternativas; el 18 de enero se harán públicas las listas definitivas y entre el 21 y el 23 de enero la militancia procederá a su votación. El proceso culminará el 24 de enero en Irun, en un acto-asamblea que pondrá fin a varios meses de reflexión interna y en el que Sortu escenificará su transformación organizativa y su apuesta decidida por reforzar EH Bildu y EH Bai –la marca de la izquierda abertzale concurre en Iparralde– como eje central de su acción política en el próximo ciclo.

l Asamblea de EH Bildu. EH Bildu celebrará el próximo 10 de enero en Bilbao su habitual Asamblea General en un año 2026 que considera “clave”. El secretario general, Arnaldo Otegi, hará balance de la iniciativa ciudadana Diálogo Nacional. Desde la formación abertzale apuestan por seguir su trabajo “comprometido y leal” mientras “algunos se dedican al barro”. De esta manera, en los próximos meses EH Bildu añadirá a su iniciativa política e institucional los retos que enfrentará en el ciclo electoral.