La primera reunión entre los principales dirigentes del PP y Vox en Castilla y León se ha saldado en tablas, a tenor del resultado de la misma. Así, mientras el presidente de la Junta en funciones y candidato 'popular' a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, ha pedido alcanzar un acuerdo parlamentario para gobernar en solitario, el candidato de ultraderecha, Carlos Pollán, ha replicado que su partido quiere entrar en un gobierno de coalición.
Al contrario que la situación en otras regiones como Extremadura, en este primer encuentro solo han participado representantes de Castilla y León, todos ellos procuradores electos, lo que en palabras del portavoz del equipo negociador del PP, Carlos Fernández Carriedo, “ayuda” a la consecución de un acuerdo. Eso sí, ambas partes mantienen abierta la opción de que en futuras reuniones se personen representantes de las direcciones estatales.
PP y Vox sí coinciden en la necesidad de avanzar hacia un pacto “más concreto” que el que rubricaron en 2022, y que implosionó cuando Vox decidió abandonar todos los gobiernos de coalición con el PP por la gestión de la cuestión migratoria. Así, mientras Pollán afirma que esa referencia ya no sirve, Carriedo admite que “hay que entrar en un mayor nivel de concreción y detalle”. “Estamos dispuestos a avanzar y concretar”, ha aseverado.
Pactar medida a medida
También han lanzado un mensaje análogo acerca de que lo que ocurra con las negociaciones de Extremadura y Aragón, y lo que pueda trascender de las elecciones en Andalucía, no va a condicionar las conversaciones en curso en Castilla y León.
Preguntado en varias ocasiones por si el PP ha propuesto a Vox que el futuro Gobierno pase por un Ejecutivo 'popular' en solitario con apoyos parlamentarios puntuales, Carriedo se ha limitado a indicar que “no han hablado de responsabilidades, ni de cargos”, sino de “comenzar a desarrollar un proyecto de futuro”.
Carlos Pollán ha valorado por su parte el ambiente “cordial” de esa primera “toma de contacto” con los 'populares' y ha planteado que la intención de Vox es que se pacte “medida a medida”, con plazos concretos y garantías de cumplimiento. Ha reconocido, eso sí, que esta fase llegará en posteriores reuniones, dado que el PP mantendrá mañana otros encuentros con el resto de partidos con representación parlamentaria.