El Parlamento de Navarra ha subido de tono con críticas cruzadas y palabras gruesas entre UPN y PSN, en un intercambio en el que ha habido reproches sobre la credibilidad, las intenciones y la trayectoria. El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha cargado contra el Ejecutivo al afirmar que “la palabra dada no tiene valor. Ni para Sánchez ni para Chivite”, mientras desde el Gobierno foral Javier Remírez ha acusado a los regionalistas de buscar deliberadamente la confrontación.
Durante su intervención, Esparza ha invocado al exdirigente socialista Roberto Jiménez y ha defendido una idea de Navarra como “una comunidad única, foral, indivisible, integrada en el Estado y sin posibilidad de entrar en Aragón o la CAV”. Además, ha señalado que la “esencia de Navarra no es pasado, es futuro” y ha reconocido estar “intrigado por la posición de voto del PSN”, por lo que la interpelación tenía como objeto poner en un brete al Gobierno.
Por su parte, el portavoz del Ejecutivo, Javier Remírez, ha respondido acusando a Esparza de “buscar la confrontación” y ha cuestionado su trayectoria al frente de UPN: “En sus casi 10 años como presidente, ¿ha presentado esto? ¿Por qué UPN en 23 años de Gobierno no ha impulsado esta iniciativa?”, ha planteado. En su réplica, también ha ironizado sobre las críticas recibidas: “Es para descojonarse de la risa. ¿Se creen que nos chupamos el dedo?”.
El cruce de reproches ha incluido referencias personales y episodios pasados. Remírez ha recordado que Esparza “tenía la ikurriña en su despacho” y Esparza le ha recordado que por quitar aquella ikurriña le pegaron a un concejal, además de que en su respuesta a Remírez le ha acusado de estar en política "por un sueldo".