Cuentan los que han seguido de cerca el viaje del Gobierno de Navarra en China que la presidenta Chivite y el consejero Irujo han vuelto encantados de allí.

Que ha ido mejor de lo previsto. Desde la ventana del tren de alta velocidad que conecta los más de mil kilómetros que separan Pekin con Nanjing, casi en la costa del mar oriental de China, veían pasar –a 350 kilómetros por hora– un país abierto a comerciar e invertir aquí, que va varios pasos por delante en tecnología, que tiene todo el dinero que a Europa le falta y que ha acatado –con marcialidad comunista– la instrucción del líder supremo: a estos, tratadlos bien.

Con la firma del acuerdo definitivo con Hithium, Chivite e Irujo han culminado estos días un viaje que en cierta medida empezaron a preparar hace más de un año, con los dos viajes que ambos hicieron a China en 2025. Pero no solo. El viaje ha servido para visitar industrias –especialmente la del automóvil y la de energías renovables–, para conocer proyectos y estrechar manos. Ya hay contactos con otras empresas para nuevas inversiones y hay regiones que han propuesto hermanamientos.

El ecosistema navarro, con buen porcentaje industrial y un entorno universitario interesante, las buenas relaciones de Sánchez con Xi Jinping –involucrados ambos directamente en el acuerdo de Hithium– y una trayectoria de solvencia –el caso de Hyunday Mobis se ha visto en China como un caso de éxito– han puesto las cosas más fáciles. Hithium, dicen, ha sido la primera. Pero este idilio chino tendrá más capítulos.

Grandes conglomerados y empresas de renovables

La delegación navarra ha visto el país asiático desde el tren bala y desde las alturas. Citic, un holding gigante con intereses en muchos sectores, suena como potencial inversor. Los navarros visitaron la sede del grupo, en Pekín: una torre de 528 metros, la más alta de una ciudad de rascacielos. Allí mantuvieron una reunión y comieron en la planta 102 del edificio.

Un día antes habían visitado la China State Construction Engineering Corporation (CSCEC), gigante de la construcción con el que ya existe un memorando de entendimiento firmado en enero en París para infraestructuras industriales. Allí, el consejero Mikel Irujo dio continuidad al viaje con la confirmación de que Navarra contará en junio con un estand propio en la feria China International Supply Chain Expo (CISCE).

La última jornada se centró en la energía fotovoltaica con la empresa TCL Solar. El objetivo del encuentro fue presentar el potencial del ecosistema foral de renovables y captar nuevas oportunidades industriales para Navarra en el sector de las placas solares.