Con motivo del Día Mundial de la Obesidad, científicos del Instituto de Nutrición y Salud (INS) de la Universidad de Navarra presentan en un portal digital sus principales líneas de investigación y destacan que comprender los mecanismos que subyacen a esta enfermedad es clave para avanzar hacia tratamientos más precisos y personalizados.
Muchos de los investigadores pertenecen al CIBEROBN y al Idisna. Además, trabajan en colaboración con la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), lo que facilita trasladar los hallazgos del laboratorio a la práctica clínica.
Proyecto RESOLBE: Inflamación silenciosa y nuevas dianas terapéutica
Uno de los ejes prioritarios del INS estudia la llamada “inflamación crónica y silenciosa”, un proceso que deteriora progresivamente órganos como el hígado, el páncreas o el sistema cardiovascular. Para dar respuesta a este problema, el proyecto RESOLBE investiga la molécula Maresina 1, derivada de los ácidos grasos omega-3, que actúa como mediador natural en la resolución de la inflamación.
El objetivo es comprender por qué este sistema pierde eficacia en la obesidad y el envejecimiento, y cómo puede recuperarse para prevenir patologías como el hígado graso o ciertos tipos de cáncer. “La obesidad no solo implica exceso de grasa; altera la capacidad del organismo para resolver la inflamación”, explica María Jesús Moreno-Aliaga, investigadora del Centro de Investigación en Nutrición.
Metabolismo, envejecimiento y cáncer: nuevas claves terapéuticas en obesidad
Otra de las líneas de investigación se centra en comprender cómo el envejecimiento modifica el metabolismo. El proyecto centrado en el eje MMP14/GDF15 analiza cómo determinadas proteínas pueden actuar como “frenos” biológicos que dificultan la regulación del equilibrio energético. Identificar estos mecanismos permitiría desarrollar terapias dirigidas a personas con obesidad y reducir el riesgo de diabetes tipo 2.
En paralelo, los investigadores estudian la relación entre obesidad y cáncer. Así, el proyecto ONCOBEGLUT analiza el papel de la proteína GLUT12 como vía de entrada de glucosa en células tumorales de cáncer de mama en pacientes con obesidad. “Bloquear esta ‘puerta energética’ podría abrir nuevas estrategias terapéuticas dirigidas específicamente a mujeres con obesidad”, señala Pilar Lostao.
El músculo y la microbiota: claves de la salud metabólica
El INS también investiga la obesidad sarcopénica, una condición en la que al exceso de grasa se suma la pérdida de masa muscular. “El músculo es el motor que ayuda a controlar la glucosa y la inflamación”, afirma Amaia Rodríguez, investigadora de la Clínica Universidad de Navarra.
En paralelo, el ensayo clínico PARABIOTICS-2 explora el potencial de los postbióticos (componentes bacterianos inactivos) como alternativa más estable y segura a los probióticos tradicionales para mejorar la composición corporal, la resistencia a la insulina y la salud hepática.
Además, el INS abarca estudios centrados en la prevención, analizando el impacto del entorno y los hábitos en la obesidad infantil y desarrollando intervenciones personalizadas para prevenir el exceso de peso.