El cuidado de los oídos es fundamental para prevenir la aparición de posibles enfermedades auditivas. Y es que, según sostienen desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 5% de la población mundial padece pérdida de audición discapacitante. Y no solo eso, afirman que en 2050 esa cifra superará los 700 millones y afectará a una de cada diez personas.
Además, es interesante recalcar que los expertos señalan que a partir de los 30 años, "la edad va provocando una involución en los oídos, que progresivamente van perdiendo audición. Pese a que la genética juega un papel fundamental, se puede prestar atención a los factores ambientales, en especial, a la exposición al ruido". argumentan desde la Clínica Universidad de Navarra.
Y es que la audición es esencia, pues la capacidad de escucha no solo afecta a la comunicación, también al aprendizaje, la memoria e incluso a la seguridad. Por todo ello, no hay que dejar de tomar medida para cuidar de los oídos.
Desde otitis hasta problemas de equilibrio pasando por los tapones: la exposición al agua multiplica el riesgo de sufrir molestias auditivas
Una de las época del año en la que los oídos más sufren es el verano, momento en el que la exposición continuada al agua y la humedad incrementa de manera considerable. Todo ello sumado a hábitos cada vez más habituales como el uso de auriculares, influye en la salud auditiva. Como consecuencia, aparecen problemas como la otitis, los tapones e incluso los problemas de equilibrio.
- Otitis: Es, tal y como la definen desde Quirónsalud, "una inflamación del oído, que a veces puede infectarse, así como de los tejidos que lo rodean. Esta hinchazón suele ir acompañada de un dolor intenso. Dependiendo del tiempo de duración, esta enfermedad se denomina: Otitis aguda, la más común y sus síntomas se manifiestan durante un máximo de tres semanas, subaguda, una duración de entre tres y doce semana, y crónica, cuando la enfermedad se alarga durante más de doce semanas. La otitis también se suele clasificar dependiendo de la parte del oído afectada, que establece tres tipos de otitis: otitis externa, otitis media y otitis interna.
- Tapones: La humedad acumulada en el conducto auditivo puede favorecer afecciones como la otitis externa, cuyos síntomas más habituales incluyen dolor, picor, sensación de oído taponado o una disminución temporal de la audición.
- Problemas de equilibrio: "Aunque la mayoría de las personas asocia el oído exclusivamente con la capacidad de escuchar, este órgano desempeña también una función esencial para mantener el equilibrio. En el oído interno se encuentra el sistema vestibular, encargado de enviar información al cerebro sobre la posición y el movimiento del cuerpo. Las alteraciones que afectan al oído interno pueden manifestarse a través de síntomas como mareos, sensación de inestabilidad o vértigo, por lo que los especialistas recuerdan que la salud auditiva y el equilibrio están estrechamente relacionados", relatan los especialistas en audición Audika.
Claves para mantener los oídos sanos en verano
Para evitar que el disfrutar del verano termine pasando factura a la salud de los oídos, los expertos recomiendan seguir una serie de cuidados y recomendaciones: evitar exponerte a ruidos intensos, evitar la entrada de agua en los oídos, no introducir objetos en los oídos, mantener los oídos libres de humedad, evitar realizar manipulaciones sobre los conductos auditivos relacionadas con maniobras de autolimpieza, ser precavido con los cambios bruscos e intensos de presión, no automedicarse y acudir al médico en cuando se detecte cualquier problema de audición.