pamplona. María José Labiano no podía faltar a la cita de la entrega de la Medalla de Oro. El que fuera su marido, Andrés Muñoz, fue nombrado en numerosas ocasiones durante el homenaje. Y es que él, fallecido en 1992 con 56 años, fundó la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra en 1987. "Mi marido vivía para el Camino de Santiago", indicó emocionada tras concluir el acto. Muñoz, aunque nació en Zaragoza siempre vivió en Navarra, y con su mujer hizo ese Camino que tanto amaba.

María José estuvo acompañada de su hijo Abel y de su nieto Mateo. "Como profesor que era, les inculcaba a sus alumnos las riquezas que guarda el Camino de Santiago", explicaba María José. Una devoción que también transmitió a sus hijos, Abel, Xaviago, Delia, Amaia, Ander y Alvar. Así, Abel confesaba que ha cubierto la ruta jacobea en bicicleta. "Recuerdo cuando mi padre se iba a pintar las flechas amarillas para indicar el Camino de Santiago, con pintura metida en un bote de detergente de Ariel que lo forraba con distintivos de la ruta, y una brocha. Aprovechaba cualquier momento libre para acometer esta tarea, los fines de semana, en verano, etc.", contaba Abel. Su padre señalizó el Camino desde Navarra hasta Santiago de Compostela.

El presidente de la Asociación de Urdax-Baztan, José Fernández, rememoró ayer que en 1994 cuando hizo por primera vez el Camino con su mujer, Marian Bidegain, pasó una noche en el recién inaugurado albergue de Viana dedicado a la figura de Andrés Muñoz. "No tuve la suerte de conocerlo, pero sí que tuve la oportunidad de pernoctar una noche en el albergue que hacía poco habían inaugurado para reconocer su labor de años".

"bote de pintura plateada" Ja-vier Caamaño, presidente de la Asociación de Estella-Lizarra, tampoco tuvo la ocasión de conocerlo. "Solo de referencia, una pena no haber podido tratar con él", indicaba ayer Caamaño. Sin embargo, la presidenta de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra, María Victoria Arraiza, aprovechó su discurso para dedicar unas palabras a la persona de Andrés Muñoz: "Quizás en cada estrella de la vía láctea están colgados todos los que han recorrido el camino, los que lo han trabajado, quienes han escrito un poema, quienes han tallado con pulcritud un capital... Seguro que estará Andrés Muñoz, con un bote de pintura, esta vez plateada, no amarilla, y una brocha, y muchos más". Arraiza contó que compartió las etapas del Camino con Andrés allá por el año 1988, un año después de que Muñoz creara la Asociación.

Su viuda, de forma discreta, compartió esta Medalla de Oro, y al final posó con ella, porque como decía uno de los allá presente: "María José tiene todo el derecho de disfrutar de esta distinción, ya que la labor de su marido fue primordial". Y así, ella, con el cuadro de la medalla, su hijo Abel y su nieto Mateo inmortalizaron un capítulo más de la historia milenaria del Camino de Santiago.