El alumnado de origen extranjero escolarizado en Navarra se situó el pasado curso en 7.740, lo que supone un 23% menos que hace dos cursos en el que se alcanzaron los 10.117 inscritos. La enseñanza pública sigue acogiendo a la mayor parte de estos estudiantes (78,8%), sin embargo, las actuaciones llevadas a cabo en los últimos años por el Departamento de Educación han surtido efecto y el alumnado inmigrante que acude a centros concertados ha crecido del 12% al 21% en los últimos cuatro cursos.
La categoría “alumnado extranjero”, según explica el Consejo Escolar en su último Informe del Sistema Educativo, aún en fase de borrador, “no es realmente significativa, ya que no es tanto el origen como las necesidades específicas de apoyo educativo lo relevante en cuanto a la atención a la diversidad”.
Por otra parte, el estudio señala que “la caracterización de este alumnado es diversa según consideremos una u otra forma de agruparlo”. Y es que si se adopta el término “extranjero o extranjera” según su significado literal, como persona que no posee la nacionalidad española, los datos serán más precisos pero su utilidad en el ámbito educativo es más restringida al no considerar el entorno social o cultural de origen o incluso la lengua familiar, en aquellos casos, crecientes, de niños y niñas nacidos en España de familias extranjeras o recientemente nacionalizadas.
De ahí que el Consejo Escolar recoja datos de alumnado cuya familia (padre y madre) sea de origen extranjero ahora bien, tal y como adelanta, “no todos los centros educativos reflejan esa información”. Con la información obtenida, el estudio indica que hay 15.171 escolares con padre y madre de origen extranjero, de los cuales 12.358 estudian en la red pública (89,82) y 2.813 en la concertada (10,18%).
Distribución por redes
Por primera vez el pasado curso, el alumnado de origen inmigrante que estudia en la escuela pública se situó por debajo de la barrera del 80% después de que en 2020-21 se alcanzara una cifra récord del 88,2%. Aún así, la distribución de estos escolares por redes sigue siendo muy desequilibrada, al ser la enseñanza pública la que atiende al grueso de este alumnado que, en muchas ocasiones, requieren una atención específica por dificultades con el idioma o por encontrarse en una situación sociocultural desfavorecida.
La distribución por zonas de origen familiar constata que 3.227 procede de África y 3.130 de América.