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Navarra conoce el centro integral para atender a menores víctimas de abuso sexual y maltrato de Islandia, el primero de Europa

La Comunidad Foral es una de las primeras comunidades en trabajar el desarrollo de un proyecto piloto del modelo Barnahus, el cual está previsto que entre en funcionamiento próximamente

Navarra conoce el centro integral para atender a menores víctimas de abuso sexual y maltrato de Islandia, el primero de EuropaCedida

La consejera de Interior, Función Pública y Justicia del Gobierno de Navarra, Amparo López, ha viajado a Reikiavik (Islandia) junto a la viceconsejera de Justicia de Asturias, Encarnación Vicente, para conocer el centro integral para atender a menores víctimas de abuso sexual y maltrato del país, denominado Barnahus, que fue el primero que se puso en marcha en Europa, en 1998.

La Comunidad Foral es una de las primeras regiones españolas, al igual que Cantabria y Extremadura, en trabajar el desarrollo de un proyecto piloto en este ámbito, que está previsto que entre en funcionamiento próximamente.

Concretamente, han participado en la visita la consejera López junto a la directora general de Justicia, Maite Arenaza. Por parte de Asturias, han asistido la viceconsejera de Justicia, Encarnación Vicente, acompañada por la jefa del Servicio de Relaciones con la Administración de Justicia, María Victoria García. Les ha recibido Paola Cárdenas, doctora en Psicología y jefa del equipo de profesionales en este ámbito del centro islandés.

Edificio de la Barnahus en Islandia y equipo profesional

Durante la visita, las representantes de los Gobiernos de Navarra y Asturias pudieron conocer las distintas dependencias de la Barnahus, que es una casa independiente, con apariencia de vivienda familiar, ubicada en una urbanización.

Entre otras instalaciones, el centro cuenta con una sala de entrevistas forenses, donde se entrevista a la persona menor, que está conectada mediante monitores a una sala de observación donde el personal de judicatura, fiscalía, abogacía, cuerpos policiales, personal de servicios sociales y los y las representantes legales de la persona menor pueden seguir la conversación sin ser vistos por el niño o la niña.

Asimismo, tiene varias salas de terapia y consultorios psicológicos y terapéuticos, un consultorio médico donde se realizan evaluaciones a las y los menores y salas de espera amigables, decoradas con materiales adaptados en función de las edades de las víctimas.

El centro integral cuenta con un total de 12 profesionales, entre ellos 6 psicólogos y psicólogas, una persona que dirige el equipo de la Barnahus y una o un coordinador de la Barnahus, entre otros. Además, cuentan con el apoyo del equipo interinstitucional, que son profesionales médicos, judiciales, fiscales, de servicios sociales y policiales que colaboran con el centro pero que no forman parte de su plantilla.

En la visita, la jefa del equipo de Psicología del centro integral de atención a menores les ha explicado el protocolo cuando les llega un caso de posible abuso sexual o maltrato. Una vez se ha notificado, se activa el equipo interinstitucional para compartir la información relevante y planificar la entrevista forense. Seguidamente, se realiza la entrevista y la evaluación médica a la persona menor, así como la evaluación psicológica y, si se considera necesario, se determina un posible tratamiento terapéutico. Cárdenas les ha indicado que el apoyo a la persona menor y a la familia es continuo hasta que la terapia finaliza.

Visita a la antena diplomática en Reikiavik

Ayer jueves, las representantes de ambos ejecutivos mantuvieron una reunión en la antena diplomática de Islandia, ubicada en la capital, con la encargada de Negocios, María Luisa Marteles, para tratar temas de sus áreas de competencia.

En el caso de la Comunidad Foral, además del desarrollo del proyecto Barnahus en la capital islandesa y su importancia para las y los menores y el impacto que tendrá en Navarra una vez puesto en marcha, también se habló sobre la protección a las víctimas, especialmente menores y mujeres, y el compromiso de ponerlas en el centro.

Asimismo, realizaron una revisión de los modelos de seguridad de Islandia y Navarra, focalizándose especialmente en la emergencia y la protección civil, buscando sinergias entre ambas regiones y aspectos en los que potenciar la colaboración.

Avances en la implantación del modelo Barnahus en Navarra

A finales de 2023 se inició la adaptación y reforma del local que acogerá las instalaciones en la Comunidad Foral y, paralelamente, se creó el grupo motor para la implantación del proyecto piloto, que mantuvo su primera reunión en mayo de 2024, cuyo objetivo es establecer un mecanismo de colaboración interdepartamental estable, que se encargue de diseñar un recurso compatible con los estándares de calidad del modelo.

Asimismo, se están incorporando de forma progresiva las y los trabajadores del equipo fijo de Barnahus en Navarra, integrado por tres profesionales de Psicología, dos de Trabajo Social y otras dos personas administrativas.

Además, a lo largo de este año se han programado talleres formativos sobre esta materia para las y los representantes de los departamentos del Ejecutivo foral integrantes del grupo motor, en los que se abordan aspectos como la normativa, el proceso judicial, la atención sanitaria y psicológica y los estándares de calidad Barnahus, entre otros, y se ha diseñado una formación específica para el equipo de Psicología sobre terapia cognitivo-conductual basada en el trauma especializada en menores y adolescentes víctimas de violencia sexual.

Barnahus, un modelo de atención integral a las y los menores

El término Barnahus pertenece a la lengua islandesa y se traduce por “la casa de los niños”. Este modelo consiste en reunir a todos los servicios que intervienen en la atención del o la menor que pueda haber sufrido abuso, con el fin de proporcionarle un ambiente protector que permita el abordaje de las denuncias o las sospechas que al respecto puedan surgir, evitando la revictimización secundaria y asegurando, al mismo tiempo, la obtención de los testimonios con las suficientes garantías para el proceso judicial.

Se trata de crear un entorno amable para el niño o la niña, desvinculado físicamente de las instalaciones judiciales y con salas suficientes para poder realizar las exploraciones oportunas, discreto e integrado en el entorno. En vez de hacer que los y las menores tengan que peregrinar de un servicio a otro, sería este el espacio donde confluirían los diferentes profesionales que los prestan, tanto los que intervienen en el proceso (médicos, psicólogos, forense, policía, incluso fiscales y jueces), como los que lo hacen desde los cuidados y el apoyo emocional.