Asociaciones piden mejorar el diagnóstico e intervención del TDAH, que tienen unos 40.000 navarrosIñaki Porto
Existe la creencia de que el TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) es una alteración del neurodesarrollo que afecta sólo a niños, niñas y adolescentes. Y nada más lejos de la realidad. Se trata de un trastorno crónico que, si no se trata de manera adecuada, puede provocar un grave deterioro en la vida personal, emocional y laboral de quien lo padece.
El diagnóstico precoz y una intervención multidisciplinar, en la que colaboren familia, escuela y sistema sanitario, permite a las personas con TDAH adquirir herramientas para suplir sus dificultades. Por ello, las asociaciones de familias de TDAH exigen la implicación profesional y económica de las administraciones públicas, en especial del ámbito educativo y sanitario, para mejorar la detección y la atención a estas personas que tienen este trastorno.
Su prevalencia se cifra en el 5-7% de la población. En Navarra se estima que unas 40.000 personas tienen TDAH, aunque muchas no lo saben. “Si no hay un diagnóstico precoz y correcto, muchas de estas personas acaban engrosando las listas de espera de salud mental”, advierte Silvia Saldaña, presidenta de ADHI (Asociación Navarra de Déficit de Atención, Hiperactividad e Impulsividad).
"Si no hay un diagnóstico precoz correcto muchas personas acaban engrosando las listas de espera de salud mental"
Silvia Saldaña
. Presidenta de ADHI
El Museo de la Universidad de Navarra acogió ayer una jornada organizada por la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (Feeaadah), que integra al grueso de las entidades del TDAH en España. Por la mañana se celebraron varias charlas relacionadas con programas psicoeducativos y modelos innovadores de abordaje del TDAH desde el ámbito asociativo y, tras la comida, se eligió a la nueva junta de la federación.
Entre los retos que tienen por delante, en palabras de la que hasta ayer fue presidenta de Feeaadah, Maite Urkizu, destacan la necesidad de establecer un consenso sobre la evidencia científica y los criterios de diagnóstico, la implicación profesional y económica de las administraciones públicas y la concienciación de que el TDAH es un trastorno crónico y que hay muchos adultos con verdaderos problemas a los que no se atiende.
Falta de recursos
Hasta hace 30 años, este trastorno del neurodesarrollo era un gran desconocido. No tenía ni nombre. En Navarra, en 1998, un grupo de familias creó una asociación con el fin de orientar, investigar y colaborar con profesionales dedicados al estudio del TDAH, así como con personas afectadas. “Se ha avanzado en investigación y diagnóstico, pero la sensación es que la detección no está siendo del todo eficaz”, avisa Saldaña.
Los primeros indicios del TDAH suelen aparecer en las primeras etapas educativas. “Son niños que parece que están en las nubes, son olvidadizos, no apuntan los deberes en la agenda, les cuesta acatar órdenes...”, resume la presidenta de ADHI, que insta a las familias a “estar ojo a vizor” y evitar el negacionismo.
Ahora bien, Saldaña insiste en el papel clave de los centros escolares. “El problema es que el profesorado está saturado y faltan recursos para atender aulas cada vez más diversas. Pedimos más formación específica para los docentes y más apoyos en las escuelas”, remarca Saldaña, que advierte del alto índice de fracaso escolar entre el alumnado con TDAH.
"Cada vez hay más mujeres con adicciones, crece el índice de suicidio femenino... En las asociaciones tenemos claros los motivos: más carga mental y menos atención"
Silvia Saldaña
. Presidenta de la asociación ADHI
En el curso 2023-2024, el sistema educativo navarro tenía registrados 3.598 escolares con TDAH (2.531 varones y 1.067 mujeres), lo que supone el 3% de los 118.672 estudiantes. Si la prevalencia ronda el 5-7%, esto significa que muchos casos siguen sin diagnosticar.
En los últimos años, tal y como explica Saldaña, se han implantado adaptaciones educativas en Primaria y ESO, y el reto es extenderlas a Bachillerato y Formación Profesional. “La Formación Profesional es clave para jóvenes con TDAH, ya que aprenden más de lo que ven, lo que sienten, de lo empírico. Necesitan una formación más práctica y flexible”, reconoce la presidenta de ADHI, que añade que “hay que trabajar con el profesorado la parte emocional para que no les vean como alumnos disruptivos y descubran su enorme potencial”.
LAS CIFRAS
3.598 escolares con TDAH . En 2023-34 había registrados 3.598 escolares con TDAH (el 70,3% es varón) y supone el 3% del total. En 2015-16 eran 3.341 alumnos, lo que supone también el 3% del total.
300 familias. En la actualidad, ADHI atiende a unas 300 familias y a alrededor de 175 niños y adolescentes con TDAH.
La falta de recursos también afecta al ámbito sanitario. “La atención en salud mental infanto-juvenil se ha reducido, lo que ha trasladado parte de la carga asistencial a los pediatras. Sin un diagnóstico temprano, los problemas pueden agravarse y acabar engrosando las listas de salud mental”, afirma Saldaña.
La presidenta de ADHI reconoce que la detección del TDAH en adultos es más compleja, ya que arrastran experiencias vitales y problemas asociados que dificultan su identificación. “Muchos adultos con TDAH tienen dificultades laborales, problemas para organizar su vida cotidiana o trastornos emocionales como depresión y adicciones”, indica.
Mujeres invisibles
Y de nuevo las mujeres con TDAH son las más invisibles. Muchas niñas presentan un perfil más inatento que hiperactivo, por lo que pasan desapercibidas.
“A menudo compensan sus dificultades hasta etapas educativas más exigentes, cuando aparecen problemas de autoestima, ansiedad o trastornos alimentarios. Cada vez hay más mujeres con adicciones y crece el índice de suicidio femenino... En las asociaciones tenemos claros los motivos: más carga mental y menos atención”, concluye.
Entusiastas, creativos y emprendedores
Las mismas características que generan dificultades en la vida personal y académica de los menores con TDAH, la inatención, la hiperactividad y la impulsividad, son las que también les permiten tener un potencial que, bien orientado, puede traducirse en éxitos personales y profesionales.
“Son muy entusiastas, creativos, emprendedores y tienen la capacidad de resolver problemas desde otras ópticas que a otros ni se les ocurriría”, asegura Silvia Saldaña, presidenta de ADHI Navarra (Asociación Navarra de Déficit de Atención, Hiperactividad e Impulsividad).
"Cuando algo se les da bien se lanzan, de ahí que sea muy habitual que emprendan o creen empresas"
Silvia Saldaña
. Presidenta de la asociación ADHI
La impulsividad, que suele acompañar tanto al déficit de atención como a la hiperactividad, les permite abordar todo con mucho entusiasmo. “Cuando algo se les da bien se lanzan, de ahí que sea muy habitual que emprendan o creen empresas”, afirma Saldaña, que añade que “también son muy creativos”.
La inatención, que habitualmente tiene una carga negativa, “también hace que estén recibiendo estímulos constantemente. Su cabeza incorpora datos y tienen gran capacidad para observar lo que ocurre a su alrededor y resolver problemas desde perspectivas que para otros serían impensables”.
Por último, la hiperactividad, esa necesidad constante de movimiento, les hace “muy diestros para el deporte”. “Hay muchos deportistas que han reconocido que son hiperactivos, es bastante habitual”, asevera la presidenta de ADHI, que añade que algunas personas con TDAH también presentan lo que se denomina hiperfoco.
El hiperfoco consiste en la capacidad de concentrarse intensamente durante mucho tiempo en algo que les interesa. “Les interesa algo y saben que quieren llegar a ello, pero les falla el procedimiento, y para eso necesitan herramientas y apoyo”, explica Saldaña.
Por último, la presidenta de ADHI enumera otros rasgos comunes en muchas personas con TDAH. “Suelen ser muy simpáticas, empáticas y sensibles”, concluye.