La digitalización de empresas e instituciones se ha convertido en una carrera sin precedentes para adaptarse a un entorno cada vez más competitivo y global. Más del 76% de las empresas en nuestro país ha acometido procesos de transformación digital en la última década, con la adopción de nuevas tecnologías — IA, cloud, IoT o big data— como principal palanca para mejorar su modelo de negocio.

El impacto económico de la digitalización en el crecimiento económico y la competitividad es incontestable, hasta el punto de que, en los dos últimos años, las actividades digitales han llegado a representar entre el 21% y el 28% del PIB. Esta vertiginosa transformación, sin embargo, trae también consecuencias: aumenta la dependencia de infraestructuras digitales, se amplía la superficie de exposición a ciberataques y se acentúa la brecha entre grandes empresas —líderes en adopción tecnológica— y pymes, que avanzan a un ritmo desigual.

Los ciberataques han experimentado un crecimiento sostenido y alarmante en los últimos años; solo en 2025, los incidentes crecieron un 26%, con más de 122.000 ataques registrados por el INCIBE

Precisamente, los ciberataques han experimentado un crecimiento sostenido y alarmante en los últimos años. Solo en 2025, los incidentes crecieron un 26%, con más de 122.000 ataques registrados por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), una cifra que evidencia la creciente vulnerabilidad del tejido empresarial y de los servicios clave del país.  

Ciberataques crecientes y sofisticados

Los ciberataques golpean especialmente a los sectores críticos, donde los ciberdelincuentes buscan causar el mayor impacto económico y operativo. El pasado año la banca se situó como el principal objetivo, concentrando el 34% de los ataques, debido al enorme valor de los datos financieros y a su capacidad de provocar interrupciones instantáneas en servicios esenciales. El sector del transporte y el energético fueron también ‘objeto de deseo’ de la ciberdelincuencia por su afección directa a la movilidad, la logística y el suministro básico del país. Este patrón se refuerza con el incremento del 45% en ataques de malware, con especial incidencia del ransomware (secuestros digitales), que amenaza tanto a empresas tecnológicas como a infraestructuras públicas.

“Los ciberataques adoptan múltiples formas, combinan diferentes tácticas y utilizan estrategias cada vez más sofisticadas, como ataques a la cadena de suministro o explotación de vulnerabilidades"

Josué Sallent - Director del Grado en Ciberseguridad de EUNEIZ

“Los ciberataques adoptan múltiples formas, combinan diferentes tácticas y utilizan estrategias cada vez más sofisticadas, como ataques a la cadena de suministro o explotación de vulnerabilidades. Todo ello conforma un panorama cada vez más complejo y desafiante para la ciberseguridad, por lo que la pregunta ya no es si sufrirás un ataque, sino cuándo y cómo estarás de preparado para afrontarlo”, explica el Director del Grado en Ciberseguridad de EUNEIZ, Josué Sallent.

Consciente de este reto que traspasa fronteras y adquiere una categoría global, la Universidad de Vitoria-Gasteiz EUNEIZ imparte desde hace tres años esta pionera titulación para la formación de profesionales capaces de proteger sistemas, redes e infraestructuras digitales desde una perspectiva, tanto técnica, como estratégica. En esta titulación, el alumnado adquiere competencias avanzadas en análisis y gestión de vulnerabilidades, hacking ético y técnicas ofensivas/defensivas, criptografía, seguridad en la nube, forense digital, programación segura y respuesta ante incidentes, entre otras.

El Grado en Ciberseguridad de EUNEIZ tiene una metodología muy práctica, con acceso a laboratorios especializados y escenarios reales de ciberataque. Cedida

“El Grado en Ciberseguridad tiene una metodología muy práctica, con acceso a laboratorios especializados y escenarios reales de ciberataque que permiten al estudiante aprender enfrentándose a amenazas simuladas, pero verosímiles”, explica Sallent.

Además, el grado promueve habilidades transversales esenciales en el sector, como el pensamiento crítico, la toma de decisiones bajo presión, la gestión del riesgo y la capacidad de comunicar y documentar incidentes, todas ellas imprescindibles para desenvolverse en equipos profesionales y entornos corporativos.

Alta empleabilidad de perfiles escasos

En un escenario donde las amenazas digitales evolucionan a un ritmo inédito, la inteligencia artificial se ha convertido también en una aliada clave en la formación en ciberseguridad, permitiendo la detección temprana de comportamientos anómalos, la automatización de respuestas y la anticipación de ataques cada vez más sofisticados. “Esta realidad incrementa la demanda de perfiles híbridos, capaces de combinar conocimientos técnicos con una comprensión profunda del contexto organizativo, ético y social en el que operan estos sistemas”, subraya el director académico de esta titulación.

Si quieres descubrir el campus de EUNEIZ y resolver dudas sobre este grado, apúntate a las Jornadas de Puertas Abiertas el próximo sábado 28 de marzo. Cedida

No obstante, la demanda de especialistas en ciberseguridad crece mucho más rápido que la capacidad de formar nuevos profesionales, generando una brecha estructural, tanto en Europa como en España. Este desajuste convierte la ciberseguridad en uno de los ámbitos con mayor empleabilidad, donde la formación universitaria actualizada y orientada a la práctica resulta esencial para responder a la urgencia del mercado.

Los perfiles profesionales que crea el Grado en Ciberseguridad se encuentran entre las más demandadas del mercado laboral, tanto en el sector público como en el privado

En este sentido, los perfiles profesionales que crea el Grado en Ciberseguridad se encuentran entre las más demandadas del mercado laboral, tanto en el sector público como en el privado. Analista SOC, especialista en ciberseguridad, pentester o ethical hacker, analista forense, consultor de seguridad, administrador de sistemas seguros, responsable de seguridad de la información (CISO) o experto en protección de datos y cumplimiento normativo son algunos de ellos.

“La transversalidad de la formación permite que los titulados puedan integrarse en sectores tradicionales, pero también en áreas emergentes como la seguridad en IoT, la ciberseguridad aplicada al deporte y la salud, o la protección de infraestructuras críticas, consolidando una empleabilidad prácticamente plena en un campo en expansión constante”, concluye Sallent.

Si quieres descubrir el campus de EUNEIZ y resolver dudas sobre este grado, apúntate a las Jornadas de Puertas Abiertas el próximo sábado 28 de marzo.