Los dos acusados de maltrato animal por el 'caso Vivotecnia', destapado hace 5 años por una extrabajadora de la empresa, han defendido este viernes su inocencia y su buena praxis en los procedimientos experimentales, calificando uno de ellos como "escena preparada" los vídeos filtrados por dicha exempleada.
"Es una escena totalmente preparada para la obtención de imágenes contra mi persona", ha dicho Rubén C.M., extrabajador de esta empresa de Tres Cantos (Madrid), durante su declaración en el Juzgado de lo Penal número 30 de Madrid, donde el juicio ha quedado visto para sentencia.
Este acusado, protagonista de un vídeo en el que supuestamente maltrata a un conejo durante un estudio, ha asegurado que fue Sonia P.A -la extrabajadora que grabó las imágenes entre 2018 y 2020 para cederlas a la ONG Cruelty Free International con intención de difusión- la que le pidió ayuda para proceder con la eutanasia del animal, pero que ella era la encargada del proceso de anestesia previo y que ésta le había asegurado que estaba sedado.
Según el acusado, la extrabajadora le informó de que no encontraba la vena y por eso pidió ayuda. "Procedo a la eutanasia. En ese momento el conejo salta. No me fijé y el cepo no estaba cerrado. El primer sorprendido del salto soy yo", ha explicado.
Visiblemente emocionado, ha señalado que en el vídeo se le escucha decir 'tengo ganas de llorar': "No se ve nada de maldad. Se ve una persona poniendo las manos encima para tranquilizarlo, para que sea lo menos doloroso", ha añadido este extrabajador que ha informado abandonó su puesto en la empresa de manera voluntaria por un traslado familiar, antes de que todo saliera a la luz.
Si el conejo hubiese estado bien anestesiado, ha comentado, no hubiera saltado; y ha defendido que actuó siempre bajo protocolo.
El otro de los acusados, Carlos M.L, grabado en este caso en procedimientos con ratas, solo ha respondido las preguntas de su defensa y ha contradicho la versión que ofreció el jueves Sonia P.A, pues ha defendido que anestesió a los animales y que lo hizo en la dosis que marca el protocolo.
"Soy amante de los animales, jamás les haría daño", ha asegurado este técnico que tenía que extraer sangre vía retro-orbital de una rata.
Durante la vista, otra testigo, Raquel G., trabajadora de Vivotecnia desde hace 18 años, ha reconocido a los acusados en los vídeos y que esos procesos exigen anestesia profunda.
Sin embargo, ha apuntado que se ven botes de anestésicos en el vídeo; que no se borran datos del sistema de registro, contradiciendo el testimonio de Sonia P.A; y que los estudios enjuiciados encarnaban una dificultad extra por ser la última fase.
Además, ha desvelado que Sonia P.A fue advertida durante su etapa en Vivotecnia por no ejecutar bien determinados estudios; y ha afirmado que la extrabajadora tenía intención de grabar antes de iniciar su actividad laboral en la empresa, pese a la declaración contraria de Sonia P.A en la que aseguró no entró a trabajar en la empresa con intención de filmar nada.
"Lo que se ha vendido en el círculo mediático no corresponde en absoluto con la realidad", ha concluido.
La Fiscalía pide un año de prisión y once meses de cárcel para Rubén C.M y Carlos M.L, respectivamente; mientras que acusaciones populares compuestas por organizaciones animalistas piden hasta tres años. La empresa está fuera de toda acusación.
Concentración animalista antes del juicio
El Partido Animalista Con el Medio Ambiente (Pacma), la Fundación para el asesoramiento y acción en defensa de los animales (FAADA), AnimaNaturalis, SOS 112 Vagabundos y Santuario Mapache se han concentrado de nuevo antes del comienzo de la vista.
Cristina García, vicepresidenta de Pacma, ha asegurado a EFE que no esperan que los argumentos de defensa sean acogidos por el juzgado puesto que en la primera jornada la prueba practicada fue muy "contundente" en relación a la inexistencia de sedación de animales.