El Ministerio del Interior ha incluido dos actuaciones en Navarra dentro de la segunda fase del Plan de Infraestructuras para la Seguridad del Estado (PLISE), aprobado esta semana por el Gobierno central, con una inversión conjunta de 15,5 millones de euros destinada a modernizar dependencias de la Policía Nacional en Pamplona y Tudela.
La principal partida corresponde a la reforma y rehabilitación de las instalaciones policiales de Beloso Alto, en Pamplona, que contará con una inversión de 8,5 millones de euros. A esta actuación se suma la construcción de una nueva comisaría de Policía Nacional en Tudela, presupuestada en 7 millones de euros, una demanda largamente esperada en la capital ribera por la necesidad de actualizar los espacios destinados al servicio policial.
Ambos proyectos se integran en la segunda fase del PLISE, que abarcará el periodo 2026-2034 y movilizará en toda España 900 millones de euros. Se trata, según destaca el Ministerio del Interior, de la "mayor inversión destinada en democracia a la reforma, rehabilitación y construcción de inmuebles de uso policial".
Este nuevo programa supone además un incremento del 50% respecto a la primera fase del plan, desarrollada entre 2019 y 2025, que partió con una dotación inicial de 600 millones de euros. De los 900 millones ahora aprobados, 800 millones se destinarán a proyectos vinculados a la Secretaría de Estado de Seguridad, la Policía Nacional y la Guardia Civil, mientras que los 100 millones restantes financiarán actuaciones específicas en Ceuta y Melilla.
Renovación de edificios con décadas de uso
La inclusión de Navarra en esta nueva fase responde al objetivo estatal de modernizar un parque inmobiliario policial muy envejecido. En el conjunto del Estado existen actualmente 3.302 inmuebles adscritos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de los que 694 pertenecen a la Dirección General de la Policía y 2.608 a la Dirección General de la Guardia Civil.
El Ministerio justifica estas inversiones por la antigüedad y obsolescencia de buena parte de estas instalaciones, una situación que motivó ya en enero de 2019 la aprobación del primer Plan de Infraestructuras para la Seguridad del Estado.
Aquella primera fase preveía 600 millones de euros en siete años para reformar comisarías, cuarteles y edificios singulares vinculados a la seguridad pública. Posteriormente, en 2021, el programa se amplió con 400 millones adicionales procedentes de fondos europeos Next Generation, canalizados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética de los inmuebles intervenidos.
Navarra gana peso en la planificación estatal
En el caso navarro, la actuación en Beloso Alto permitirá actualizar unas instalaciones estratégicas para la Policía Nacional en Pamplona, mientras que en Tudela la futura comisaría supondrá un salto en capacidad operativa y funcionalidad para atender a la población de la Ribera. La previsión del Ministerio es que, una vez completada esta segunda fase extraordinaria del plan en 2034, la inversión acumulada en infraestructuras policiales alcance los 1.900 millones de euros desde 2019, sin contar las obras que Policía Nacional y Guardia Civil ejecuten con cargo a sus propios presupuestos.