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Patronales y sindicatos de la enseñanza concertada rechazan la propuesta y abogan por reducir las ratios

Piden voluntad política para buscar una solución que evite la pérdida de puestos de trabajo

Patronales y sindicatos de la enseñanza concertada rechazan la propuesta y abogan por reducir las ratiosIban Aguinaga

La reducción de 14 unidades en la enseñanza concertada ha provocado sorpresa y un enorme malestar en patronales y sindicatos educativos, en una red que atiende al 40% del alumnado no universitario y emplea a unos 3.000 profesionales. Aunque sabían que era un “año difícil” por la baja natalidad, no esperaban un recorte de esta magnitud y los sindicatos han mostrado su preocupación por la posible pérdida de empleo en la educación concertada. Tanto patronales como sindicatos apuestan por la reducción de ratios escolares para evitar la pérdida de conciertos y mejorar la calidad educativa.

Desde el sindicato Sepna, su secretaria general, Alicia Azpilicueta, ha señalado que “somos conscientes del problema de la natalidad en educación, pero creemos que ha faltado voluntad política para buscar soluciones”. En este sentido, ha indicado que es clave determinar si se trata de una situación temporal o estructural, y ha defendido que la solución pasa por adaptar las ratios a la nueva realidad demográfica, lo que permitiría mantener el empleo docente y mejorar la calidad de la enseñanza.

Durante los últimos cuatro años, ha recordado, ya se produjo una reducción de unidades en la concertada, aunque limitada, y los centros lograron mantener las plantillas gracias a acuerdos internos. Solo fue necesario recolocar a una persona dentro de la red, amparado por el acuerdo de mantenimiento del empleo en la enseñanza concertada, que permite recolocar hasta seis trabajadores. En aquella ocasión no hubo pérdida de empleo, algo que ahora genera dudas.

En contra de la libertad de elección de las familias

Otra de las críticas de Sepna y UGT se centra en el nuevo criterio del Departamento de Educación, que permite reducir una unidad en un centro concertado que no tenga la suficiente demanda si existe sobreoferta de plazas en la escuela pública cercana. “Nunca se había utilizado este criterio y va en contra de la libertad de elección de las familias”, ha señalado Alejandro Gastaminza, de UGT. Como ejemplo, ha citado el caso de San Cernin, donde pese a contar con 77 solicitudes y cumplir la ratio media de 17 alumnos por aula, se perderá una unidad. Si hay familias que lo han puesto como segunda opción no podrán elegirlo porque hay plazas en la pública de su zona”, señaló Gastaminza, que reconoció su preocupación por la posible pérdida de puestos de trabajo al reducir tantas aula

Desde las patronales, Jesús Basarte, de CECE Navarra, ha mostrado su rechazo a la propuesta y ha indicado que “vamos a esperar a que el Departamento de Educación informe oficialmente a los centros después de Semana Santa para analizar los motivos, ver si es algo puntual o estructural y decidir si presentamos alegaciones”. Para Basarte la solución pasa por bajar ratios y ha recordado que “pusimos una demanda para que Educación aplique las mismas reducciones de ratios que en la pública, pero aún no se han pronunciado”.

Por su parte, Teresa Mòdol, de la federación de apymas Concapa, ha señalado que se debería haber esperado a la adjudicación de segundas opciones de escolarización antes de aplicar la reducción de líneas.

Todos los representantes han valorado positivamente la decisión de mantener unidades en centros que no cumplen las ratios medias, pero cuentan con un alto porcentaje de alumnado vulnerable o desfavorecido.