Investiga en la UPNA sobre alternativas seguras a los antibióticos para animales y humanos utilizando huevos y embriones de trucha
El bioquímico Augusto Vargas González utiliza en su tesis doctoral el enfoque 'One Health', que entiende la salud humana, animal y ambiental como interdependientes en un contexto mundial de resistencia a los antimicrobianos
El bioquímico Augusto Vargas González ha investigado, en su tesis doctoral realizada en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), sobre alternativas seguras a los antibióticos que puedan aplicarse, tanto en acuicultura como en medicina veterinaria y humana, en un contexto de creciente resistencia a los antimicrobianos.
En concreto, propone utilizar huevos embrionados y larvas vesiculadas de trucha para evaluar bacterias beneficiosas (probióticos) y sus metabolitos (posbióticos) con el enfoque “One Health”, que entiende la salud humana, animal y ambiental como interdependientes.
Resistencia a los antimicrobianos
Para contextualizar el problema al que pretende dar respuesta la tesis doctoral, el investigador explica que la Organización Mundial de la Salud considera la resistencia a los antimicrobianos como uno de los mayores retos de salud pública del siglo XXI. En piscifactorías y granjas de animales se emplean antibióticos para tratar infecciones, pero han aparecido bacterias resistentes que pueden transmitirse entre animales, personas y el medio ambiente.
Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren beneficios a la salud del huésped. Sus derivados posbióticos son sustancias producidas por estos microorganismos (por ejemplo, ácidos orgánicos, bacteriocinas o péptidos), que también tienen propiedades beneficiosas. Tradicionalmente, se han ensayado en peces, utilizando ejemplares juveniles o adultos, lo que implica costes elevados y uso significativo de animales. Vargas González planteó que los huevos embrionados y larvas vesiculadas de trucha común pueden servir como modelos vertebrados sencillos y éticos para realizar cribados rápidos de probióticos y posbióticos.
Cumple normativa bienestar animal
Con todo ello, la tesis comenzó con un diagnóstico sanitario integral en piscifactorías de trucha de España. Se analizaron muestras de agua y animales mediante técnicas de biología molecular, identificación proteómica y secuenciación del gen 16S rRNA y la región ITS-1. Esto permitió elaborar un Índice Sanitario Integrado que sirvió para seleccionar reproductores y huevos libres de patógenos y aislar bacterias ácido-lácticas (BAL), grupo clave de microorganismos probióticos.
En el laboratorio se realizaron ensayos de antagonismo, en los que las bacterias candidatas y sus sobrenadantes (cultivos libres de células) se enfrentaron a patógenos comunes de peces y humanos para medir su capacidad inhibitoria. Posteriormente, las BAL seleccionadas y sus metabolitos se aplicaron por inmersión sobre huevos y larvas de trucha de dos especies para evaluar la toxicidad, supervivencia y tasa de eclosión.
“La investigación es pionera en el uso de huevos y larvas vesiculadas de trucha como modelo vertebrado alternativo, económico y de fácil manejo para evaluar probióticos y posbióticos”, apunta el autor de la tesis. “Emplear organismos en etapas tempranas de desarrollo se alinea con el principio de las 3R (Reemplazo, Reducción y Refinamiento), evitando el uso de animales adultos y mitigando las preocupaciones éticas”, indica. Según subraya Vargas González, este modelo no solo cumple con la normativa de bienestar animal, sino que también permite obtener resultados rápidos, reproducibles y más éticos en las fases iniciales de estudio.
La tesis aporta conocimiento fundamental para diseñar tratamientos preventivos, fortaleciendo la salud de los peces y reduciendo la dependencia de antimicrobianos, con impacto en la seguridad alimentaria y la lucha global contra la resistencia a los antibióticos. Estos avances benefician directamente a la acuicultura, una actividad económica clave en países como España y Chile.
Breve CV del autor de la tesis doctoral
Augusto Vargas González es bioquímico por la Universidad Austral de Chile, especializado en microbiología acuática e inocuidad alimentaria. Tras graduarse, trabajó como analista en Aquagestión S.A., aplicando qPCR y MLST para la detección de Listeria monocytogenes y en diagnóstico de enfermedades en salmonicultura. En 2016, inició su carrera como investigador y trabajó hasta 2018 como asistente de investigación en el Laboratorio de Enfermedades Exóticas del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) y la Universidad Austral de Chile, participando en proyectos financiados por FONDECYT, FONDAP, FIPA y FIE-SIMA Austral.
A principios de 2020, fue seleccionado para el programa Iberus Talent-Marie Sklodowska-Curie COFUND, lo que le permitió incorporarse al Departamento de Ciencias de la Salud de la UPNA para realizar su doctorado. Durante este periodo, publicó artículos en revistas científicas de alto impacto, incluyendo estudios sobre mortalidad en trucha común y evaluación de bacterias ácido-lácticas en huevos embrionados. También ha contribuido en trabajos de revisión sobre microbiota humana y posbióticos.
Su labor ha sido presentada en congresos internacionales como el LARVI’24 Fish & Shellfish Larviculture Symposium, el International Conference College of Veterinary Microbiology y en congresos nacionales de la Red Española de Bacterias Lácticas. Además, ha participado en contratos OTRI de ictiopatología y diagnóstico molecular para piscifactorías.
Vargas González ha realizado estancias de investigación en la Universidad de Burdeos y la Universidad Austral de Chile. Ha complementado su formación con cursos de bioética, bienestar animal, métodos alternativos a la experimentación y diseño experimental.
Temas
Más en Sociedad
-
Hasta 4.564 aspirantes están inscritos para la OPE de este sábado de 52 plazas de conserje
-
El comité de huelga de los médicos mantiene "intacto" el calendario de paros
-
Logroño estrena su conexión aérea con Barcelona: “Por 23 euros, o 40 con maleta, compensa”
-
El Gobierno de Navarra sacará adelante la nueva Ley Foral de Salud tras llegar a un acuerdo con EH Bildu
