El programa de Secundaria de la Escuela Oficial de Idiomas a Distancia de Navarra (EOIDNA), que permite al alumnado obtener uno o varios certificados de idiomas antes de terminar su etapa escolar, sigue ganando adeptos, sobre todo, en los niveles avanzados. Este curso, dos de tercios de los 6.000 estudiantes de ESO y Bachillerato matriculados en este programa están en los niveles B2 y C1 de euskera e inglés. “La pirámide se está invirtiendo. Antes la mayoría del alumnado estaba en niveles bajos e intermedios y pocos llegaban arriba. Y ahora ocurre lo contrario lo que refleja que el nivel de la competencia lingüística del alumnado está creciendo de forma considerable en Navarra”, resumen Garbiñe Urrezti y Marcelino Arrosagaray, directora y jefe de estudios de la EOIDNA. De hecho, ambos reconocen que son muchas las familias que solicitan que sus hijos e hijas puedan acreditarse en inglés y euskera antes de 4º de ESO.
La Escuela Oficial de Idiomas a Distancia de Navarra es un centro referente en la enseñanza de idiomas a nivel estatal. El programa de Secundaria es su buque insignia y este curso cuenta con unos 6.000 estudiantes y algo más de 300 docentes colaboradores, además de los 24 profesores que integran el claustro. Este programa permite al alumnado de ESO, Bachiller y FP compatibilizar los currículos de idiomas de Secundaria con los de las Escuelas de Idiomas y obtener las titulaciones correspondientes de alemán, euskera, francés e inglés.
Voluntario
Los estudiantes se matriculan de forma voluntaria, continúan con sus clases habituales pero tienen acceso a un repositorio de materiales interactivos para preparar la certificación. Se trata de un programa que garantiza la igualdad de acceso y oportunidades ya que permite acreditarse sin acudir a academias y con tasas que no superan los 100 euros.
Las pruebas se realizan en los propios centros educativos. Los exámenes orales ya han comenzado en algunos institutos y se prolongarán hasta finales de mayo mientras que los exámenes escritos se desarrollarán entre finales de abril y finales de mayo.
Esta acreditación temprana de idiomas es una tendencia cada vez más habitual en institutos, colegios y universidades. “La bondad de esta idea reside en preparar al alumnado progresivamente para obtener un certificado en idiomas antes de terminar la Secundaria en lugar de esperar a edades posteriores y tener que simultanearlo con estudios superiores o con el trabajo, con la exigencia y sacrificio que conlleva”, afirma Urrezti.
Hoy en día pocos cuestionan su conveniencia. Obtener un certificado supone una motivación extra para el alumnado, conlleva mejores oportunidades académicas (becas o intercambios), facilita el acceso a estudios superiores, sobre todo, los bilingües y mejora la empleabilidad futura. De ahí que, siempre y cuando no suponga una presión excesiva para el alumnado, es una oportunidad.
El programa, implantado en 82 institutos de 40 localidades de Navarra, no deja de crecer. Uno de los ámbitos donde más está creciendo es la Formación Profesional (FP), con la presencia de 10 centros. Destaca el caso de Lumbier, que se ha incorporado recientemente con alrededor de 100 alumnos. “En FP, sobre todo en grados superiores, el interés por la acreditación está aumentando debido a su vinculación con prácticas en empresas y movilidad internacional”, reconoce Arrosagaray.
Inglés y euskera
El inglés y el euskera representan el 90% de las matrículas del programa de Secundaria. El inglés es la primera lengua extranjera y es una asignatura obligatoria en el currículo de ESO y Bachillerato en todos los modelos de Navarra. “Aunque tradicionalmente el alumnado de 4º de ESO se matricula en el nivel B1, conforme se acreditan, cada vez son más los que se inscribe en el B2 y en Bachillerato en el nivel C1, obteniendo buenos resultados”, explican. Casi la mitad de los 2.800 inscritos en inglés están en niveles superiores.
En euskera, los números aún son más elevados: de los casi 2.700 inscritos, unos 2.500 están en niveles B2 y C1. La mayoría es alumnado del modelo D donde el euskera es lengua vehicular. Los otros dos idiomas, francés y alemán, como asignaturas optativas que son en el currículo, los eligen menos estudiantes (500 y 80 respectivamente), aunque también se aspira a la acreditación del nivel B2.
El crecimiento del programa responde a una demanda social por certificar idiomas y cada vez son más las familias que piden poder certificar antes de 4º de ESO. Sin embargo, la normativa estatal no lo permite salvo en segundas lenguas (en este caso sí se puede en alemán o francés). “Nosotros trasladamos la demanda para hacer presión pero no depende de la Administración foral”, reconocen y zanjan: “El sistema educativo ha intensificado la enseñanza de idiomas y estamos viendo los resultados”.