La Clínica Universidad de Navarra (CUN) es el primer hospital del Estado y el segundo de Europa en implantar una nueva técnica de ablación por campo pulsado más personalizada para tratar la fibrilación auricular persistente, al permitir localizar focos de arritmia en zonas poco habituales del corazón y tratarlos de forma individual. Un grupo de cardiólogos del centro navarro participa en un ensayo clínico internacional y multicéntrico que estudia si esta estrategia personalizada puede ser tan eficaz y segura como la ablación por campo pulsado que se emplea actualmente frente a esta arritmia, la más frecuente.
La nueva alternativa utiliza un sistema de mapeo que, además de aislar las venas pulmonares, identifica focos concretos que siguen provocando la alteración del ritmo cardíaco para abordarlos de manera dirigida, según informó ayer la CUN. Tal y como explica el director del Departamento de Cardiología del centro sanitario, Ignacio García Bolao, la ablación por campo pulsado es una intervención “segura y mínimamente invasiva” en la que, hasta ahora, se trataba “una zona fija y estándar del corazón definida de antemano”. “Con esta nueva opción hacemos un mapeo para localizar focos arrítmicos fuera de las venas pulmonares y ablacionarlos de forma dirigida”, señala. El estudio parte de la premisa de que la fibrilación auricular persistente no siempre depende de las venas pulmonares, por lo que identificar focos arrítmicos en otras zonas de las aurículas permitiría un abordaje más personalizado y potencialmente más eficaz.
El protocolo contempla un seguimiento de los pacientes a la semana, al mes, a los dos meses, a los seis meses y al año de la intervención, además de una monitorización prolongada con un dispositivo cardíaco que recogerá datos durante dos años. En el ensayo participarán hasta 699 pacientes de cerca de 75 hospitales de todo el mundo.
La fibrilación auricular persistente provoca latidos rápidos y desorganizados de forma continuada durante más de una semana. Aunque suele tratarse con medicamentos y anticoagulantes, cuando estos no son suficientes puede ser necesario recurrir a la ablación por campo pulsado. La CUN ha superado recientemente los 1.000 pacientes tratados con esta energía para corregir la fibrilación auricular, tanto en su forma paroxística, con episodios de menos de una semana, como persistente.