La crisis abierta en Osasunbidea en las últimas dos semanas sumó ayer un nuevo capítulo después de que el Sindicato Médico anunciase que el Servicio de Digestivo del Hospital Universitario de Navarra (HUN) tampoco va a realizar jornadas extraordinarias en mayo y junio. Este servicio se suma así a los de Anestesia y Traumatología del hospital que ya habían comunicado su decisión de no realizar actividad de tarde –las conocidas como peonadas, que son voluntarias–, algo que ha planteado el Sindicato Médico como medida para presionar a Salud, ya que es una de las vías para descender las listas de espera. Precisamente, el departamento –que también difundió ayer un comunicado– avanzó ayer que actualmente no hay más médicos para poder contratar y que teme un impacto negativo sobre las listas de espera.
El primer servicio que anunció la paralización de las jornadas extraordinarias fue el de Anestesia, un día después de que el jefe de Traumatología del HUN anunciase en un comunicado su dimisión, tras la auditoría que el Gobierno de Navarra ha realizado sobre su servicio. Los anestesistas explicaban en una carta la “creciente sobrecarga asistencial” y denunciaron “ataques y falta de respeto” hacia el colectivo médico. Ante ello, han decidido paralizar la actividad extraordinaria, algo que podría paralizar los quirófanos en horario de tarde, al igual que todas aquellas intervenciones que requieran de sedación, lo que repercutirá en las listas.
Tras Anestesia, el domingo los médicos de Traumatología difundieron su propio comunicado –firmado por 73 profesionales– anunciando su renuncia a realizar horas extra ante la “ausencia de medidas efectivas” para revertir la actual situación de su servicio. Asimismo, advirtieron de que los cambios organizativos en curso “están condicionando la asistencia”, al priorizar las primeras consultas frente al seguimiento postoperatorio y la comunicación de resultados diagnósticos. Una dinámica que, alertaron, “puede comprometer la seguridad del paciente”. Además, Traumatología es el servicio en el que más se ha agudizado la crisis con la dimisión del jefe del Servicio, Javier González, por la “falta de sintonía” con el departamento y por el “descrédito” a su servicio.
Por último, ayer se sumó el servicio de Digestivo –según avanzó el Sindicato Médico en sus redes–, que a partir de la semana que viene dejará de hacer jornadas extraordinarias, lo que tendrá impacto en consultas y en pruebas como la colonoscopia.
Paros de tarde y huelga estatal
Más allá de estos tres servicios, el Sindicato Médico anunció que durante los meses de mayo y junio va a llevar a cabo paros parciales en horario de tarde para reducir las jornadas extraordinarias con las que se reducen las listas de espera. Además, a esto se suman las huelgas mensuales –como la que está llevando a cabo esta semana– convocadas a nivel estatal para exigir al Ministerio de Sanidad un estatuto propio.
Las claves
Auditoría en Trauma. El pasado 16 de abril se difundió una auditoría que el Servicio de Intervención del Gobierno foral ha realizado en el servicio de Traumatología, en la que se constataban déficits en la organización y escasez de recursos profesionales, así como una falta de control sobre horarios y agendas de los facultativos.
Dimisión del jefe de Trauma. Este pasado viernes, una semana después de que se publicase la auditoría, el jefe de Traumatología anunció su dimisión por “falta de sintonía” con el departamento y por el “descrédito” a su servicio.
Paralización de la jornada extraordinaria. Durante los últimos días, los servicios de Digestivo, Traumatología y Anestesia del HUN han anunciado que no realizarán jornadas extraordinarias a partir de la semana que viene.
Salud llama al diálogo y avanza reuniones con los profesionales
Tras el anuncio del Servicio de Digestivo de no realizar jornadas extraordinarias –que se suma al de Traumatología y Anestesia–, el departamento de Salud salió ayer al paso con un comunicado en el que llamó al diálogo y avanzó que en los próximos días se va a reunir con los profesionales de los servicios. En el texto, el departamento considera “legítima” la decisión de no realizar jornadas extraordinarias, aunque teme que esta medida pueda tener un impacto negativo en las listas de espera.
Salud reiteró su “compromiso y firme objetivo de mejorar la atención sanitaria de toda la ciudadanía navarra”, subrayando que la actividad extraordinaria es una herramienta clave para responder a una demanda asistencial que no puede cubrirse con la jornada habitual de 8.00 a 15.00 horas.
“Hoy en día no hay posibilidad de contratar más profesionales del estamento médico en muchas especialidades”, explicaron ayer desde Salud, que justifica así la inversión en estas jornadas adicionales como vía para atender a más pacientes, especialmente en horario de tarde.
Desde el departamento recordaron que la actividad extraordinaria es voluntaria y que la Administración no puede obligar a los profesionales a asumirla. “Hasta ahora hemos encontrado disposición, pero en los últimos días algunos han anunciado que no lo harán en los próximos meses”, señalaron, insistiendo en que se trata de una decisión legítima, aunque con posibles consecuencias en la capacidad del sistema.
Pese a ello, Salud hizo hincapié en que mantiene abierta esta herramienta para quienes deseen continuar haciendo jornadas extra y anunció que en los próximos días se celebrarán reuniones con los profesionales para conocer sus reivindicaciones y tratar de encauzar el conflicto. “Diálogo y mano tendida”, recalcó el departamento, que aseguró que está buscando soluciones “dentro de las posibilidades y la normativa vigente” para minimizar el impacto en la ciudadanía y corregir “ineficiencias del sistema”.