Ante los avances de las nuevas tecnologías, que han preocupado a muchos equipos docentes y examinadores de las Pruebas de Acceso a la Universidad de todo el Estado, muchas de las universidades se han visto obligadas a reforzar los controles en la PAU con el objetivo de detectar el posible uso de sistemas de radiofrecuencia u otras herramientas –en las que, por supuesto, entra en juego la Inteligencia Artificial– para que todos los estudiantes realicen las pruebas en igualdad de condiciones. En el caso de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), que acogió a más de 4.000 estudiantes para que se enfrentaran a su primer día de la PAU, las medidas que han decidido adoptar para tratar con más cuidado esta situación es incrementar el número de vigilantes durante las pruebas. De esta forma, serán 173 el número total de docentes que examinen y vigilen las pruebas durante estos días y que, en consecuencia, tengan que evaluar los cerca de 20.000 exámenes durante este fin de semana. "El uso de inhibidores y detectores de frecuencia ha sido un asunto de especial interés en las últimas semanas, pero desde la UPNA no lo consideramos un asunto prioritario o central", apuntó Ekaitz Santazilia, responsable de la PAU en Navarra.
En parte, porque, según señaló, la aplicación de este tipo de tecnologías requiere de mucha complejidad. "Tiene muchas aristas, hay que tener en cuenta muchos elementos y conlleva, además, una enorme inversión en la adquisición de un material tecnológico que conlleva una enorme inversión que queda obsoleto con relativa rapidez". Además, señaló que los inhibidores tanto los sistemas de radiofrecuencia podrían interferir o generar situaciones a aquellos alumnos que tengan hipoacusia o que cuenten con prótesis auditivas. "Nos avisaron de que este tipo de aparatos pueden interferir en el normal funcionamiento de este tipo de protesis y es algo que no nos podemos prometir", indicó.
El uso de la Inteligencia Artificial
Es un asunto que preocupa a muchos centros educativos y universidades –y también a los medios de comunicación–. Por eso, sobre la mesa siempre está presente las preguntas de qué uso hacer, en qué favorece tanto al alumnado como a los estudiantes, en qué no, cómo se puede regular... (de hecho, la propia UPNA ha aprobado ya una normativa al respecto). Desde la PAU, preocupa, pero tampoco consideran central. "Aunque nos preocupa, no lo consideramos central porque no creemos que sea masivo el número de estudiantes que pretende cometer fraude con este tipo de tecnologías. Para hacer una fotografía del examen con unas gafas y que esas gafas te chiven las respuesta conlleva de mucho entrenamiento y sangre fría. Y no vemos al alumnado capaz de hacer eso. Creemos que actúan con honradez", expresó. En cualquier caso, con el objetivo de prevenir cualquier posible infracción se ha disminuido la ratio de alumnos por vigilantes en las aulas para que puedan prestar atención tanto a gafas o pinganillos.