El cierre de las urgencias nocturnas de Fustiñana ha provocado ciertas discrepancias en el seno del Gobierno foral. la secretaria de Organización del PSN –partido mayoritario en el Ejecutivo–, Esther Iso, reclamó ayer al consejero de Salud, Fernando Domínguez, el mantenimiento de las urgencias nocturnas en Fustiñana y subrayó que su partido va a “pelear” por que este cierre “no sea definitivo” y se recupere tras el verano.

En una rueda de prensa, Iso mostró el rechazo de su partido a “cualquier cierre o reducción” de las urgencias rurales y su defensa del “mantenimiento de la atención sanitaria nocturna en el centro de salud de Fustiñana”. En este sentido, explicó que “la semana pasada nos reunimos con el consejero de Salud, Fernando Domínguez” para trasladarle que “no vamos a apoyar ningún paso atrás ante un posible cierre de las urgencias de Fustiñana por la noche”. “Podemos entender que en época estival y con las vacaciones de los médicos durante este verano haya un cierre puntual pero lo que no vamos a hablar de ninguna manera es de que ese cierre sea definitivo”, señaló.

Respuesta de Domínguez

Tras la rueda de prensa de la dirigente del PSN, Domínguez compareció después de la sesión de Gobierno y defendió la suspensión de la atención sanitaria nocturna en el centro de salud de Fustiñana ante la falta de profesionales. Asimismo, aseguró que la medida no supone “una merma en la asistencia” ni compromete la seguridad de los pacientes ya que la totalidad de los vecinos del pueblo quedarán a menos de 15 minutos de un recurso sanitario.

El consejero explicó que la decisión se adoptó tras las reuniones mantenidas con la gerencia del Área de Salud de Tudela y ante la imposibilidad de mantener el servicio con la plantilla actual. Según señaló, el equipo médico de la zona debería estar formado por seis profesionales, aunque actualmente solo dispone de tres, por lo que “no cabe la posibilidad de sobrecargar a los profesionales”. Por ello, el centro mantendrá la atención presencial todos los días del año entre las 8.00 y las 20.00 horas, mientras que las urgencias nocturnas serán atendidas desde el centro de salud de Buñuel.

El consejero subrayó que el cambio permitirá que el 100% de la población siga disponiendo de un recurso sanitario a menos de 5 minutos y precisó que el 92% de los vecinos quedará a menos de diez minutos de un lugar asistencial. Además, aseguró que la reorganización responde a la necesidad de realizar “una distribución eficiente de profesionales” y sostuvo que, cuando las condiciones de la plantilla mejoren, el departamento volverá al modelo asistencial anterior. “La seguridad del paciente en ningún caso se ve comprometida”, apuntó, y añadió que los estándares internacionales de cobertura sanitaria continúan cumpliéndose.