“Fue horrible. Me destrozaron los labios y el resultado no fue para nada el que esperaba. Yo pensaba que era una clínica médico-estética porque es lo que ponía en la puerta del local, pero luego resultó que no”. Así resume su experiencia una de las víctimas de la clínica estética de Pamplona que realizaba un tratamiento ilegal con ácido hialurónico sin tener titulación médica para ello como exige la ley.
Todo comenzó hace un año, cuando decidió someterse a un aumento de labios. “Me hice el tratamiento de ácido hialurónico porque no me gustaban mis labios y tengo complejo y fui a realizarlo al centro del que ya era clienta. Yo pensaba que era una clínica médico-estética, pero parece ser que no era así”.
Para inyectar el material y rellenar el labio, utilizaban una técnica conocida como hialuron pen, y que consiste en un dispositivo a presión que entra en el cuerpo a 800 km/hora, para el que se requiere titulación médica y que se trata de una técnica sin regulación en España. “Ha pasado ya un año de esto y no tuve el resultado que buscaba. No salí nada contenta y me destrozaron los labios. Tuve inflamación excesiva, hematomas y zonas donde el producto parecía desplazado”, recuerda.
“Hace unos meses, me contactó la Guardia Civil y me comentó que estaban investigando el caso. Ahí fue cuando me enteré de todo lo que había y, evidentemente, me dio mucha rabia", concluye.
La investigación
El Juzgado de Instrucción 1 de Pamplona dirige una investigación efectuada por la Guardia Civil contra una serie de clínicas estéticas, una de ellas en Pamplona, y las otras en Madrid y Marbella, por un tratamiento ilegal en el que suministraban ácido hialurónico en el labio de miles de pacientes sin tener titulación médica para ello como exige la ley.
Dos responsables de un centro de la capital navarra, ubicado en el barrio de Lezkairu y que ya ha sido registrado por los investigadores, declararán próximamente ante la jueza por estos hechos, investigadas por un delito contra la salud pública y otro de intrusismo profesional. La primera denuncia fue formulada en Pamplona, sin embargo, la investigación desmadejó el ovillo hasta llevar a una influencer y propietaria de una clínica en un barrio de alto nivel de Madrid. Esta mujer, que daba formación presencial y online a las responsables del resto de centros, fue detenida recientemente en el aeropuerto de Málaga.
Hasta el momento en que recibieron la llamada de los agentes, estas chicas creían que las lesiones, principalmente abultamientos o hematomas, eran una consecuencia del tratamiento con ácido hialurónico al que se habían sometido, pero las pesquisas del Grupo de Delitos Informáticos de la Guardia Civil de Navarra les hicieron ver que habían depositado su confianza en personas que no tenían la titulación médica requerida para este tipo de acciones.