La Guardia Civil de Navarra ha culminado la denominada “Operación RICOP”, tras la aprehensión de 140 kilogramos de cableado de cobre, tuberías del mismo metal y válvulas de latón. El hallazgo se produjo durante una inspección rutinaria en una empresa gestora de residuos, cuando los agentes detectaron que el material correspondía a instalaciones industriales de refrigeración y cuya procedencia no pudo justificarse.
Las indagaciones posteriores permitieron determinar que los objetos intervenidos podrían proceder de una empresa de la Ribera en la que se venían produciendo de manera reiterada ilícitos penales, consistentes en sustracciones de cobre y latón. Durante la investigación, se inspeccionó la empresa en Ribaforada donde se habían registrado varios robos. El material incautado coincidía plenamente con el sustraído y fue identificado sin lugar a dudas por el denunciante.
Un grupo familiar
El origen de los robos se vinculó a un grupo familiar que vendía de manera sistemática cableado, tuberías y válvulas a distintas empresas gestoras de residuos. Se calcula que, entre mayo de 2024 y abril de 2025, llegaron a comercializar aproximadamente dos toneladas de cobre y 200 kilogramos de latón, coincidiendo temporalmente con los robos denunciados. Para trasladar el material, utilizaban distintos vehículos y personas ajenas, cuyos titulares también fueron citados durante la investigación.
Como resultado de la operación, cuatro personas han sido localizadas e investigadas: un hombre español de 39 años y tres ciudadanos rumanos de 30, 32 y 36 años. Se les imputan ocho delitos de robo con fuerza en tres empresas de la Ribera Navarra y un delito de pertenencia a grupo criminal.
La Guardia Civil destaca la importancia de la colaboración con empresas locales para detectar este tipo de delitos que afectan directamente al tejido productivo de la Ribera, y subraya que la venta de cobre y latón sin justificación documental es un indicador clave de posibles robos.