La UE y sus aliados estratégicos en Oriente Medio han lanzado este viernes un firme llamamiento conjunto desde Nicosia para reactivar las negociaciones diplomáticas como única vía para poner fin a la escalada bélica que asola la región. Durante una cumbre informal celebrada en Chipre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, se reunieron con los mandatarios de Siria, Ahmed al Sharaa, y del Líbano, Joseph Aoun, con el objetivo de sentar las bases de una estabilidad permanente que garantice la libertad de navegación y la seguridad económica internacional.
"Nuestro objetivo común es ahora negociar un fin duradero de la guerra", declaró Von der Leyen en una rueda de prensa conjunta tras el encuentro. Entre las prioridades estratégicas destacadas por la jefa del Ejecutivo comunitario figura el restablecimiento de la libre circulación plena y permanente en el estrecho de Ormuz, exigiendo que se realice "sin peajes" y bajo el estricto respeto a la libertad de navegación. Von der Leyen fue tajante al advertir de que cualquier resolución de paz definitiva deberá abordar necesariamente el programa nuclear y el desarrollo de misiles balísticos de Irán. "No puede haber estabilidad en Oriente Medio ni en el Golfo mientras el Líbano esté en llamas", subrayó la política alemana, reafirmando una "solidaridad absoluta" con los socios regionales, a quienes definió no solo como aliados en tiempos de crisis, sino como "socios de futuro".
António Costa calificó como "paso positivo" la prórroga del alto el fuego en Irán y elogió la "decisión histórica" del presidente libanés, Joseph Aoun, de prohibir las actividades militares de Hizbulá en su territorio. Costa insistió en que la diplomacia es "la única vía sostenible para el futuro" y celebró el inicio de las conversaciones entre el Líbano e Israel. Este giro estratégico coincide con los planes de la UE para reactivar la economía siria y apoyar la reconciliación de su sociedad. En este sentido, Von der Leyen adelantó que en dos semanas se celebrará el primer diálogo político de alto nivel entre Siria y el bloque comunitario, una cita que busca allanar el camino para un posible acuerdo de asociación. Además, el bloque mostró su disposición a colaborar con los países del Golfo para diversificar infraestructuras y evitar el "embotellamiento" de Ormuz, impulsando una cooperación estructural para aumentar la producción de defensa.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reclamó una "implicación más activa" de la UE para exigir el respeto al derecho internacional frente a lo que denominó "la ley del más fuerte". Sánchez alertó de que "la ley del más fuerte hace que, al final, el mundo sea mucho más débil". En una postura de máxima firmeza, el líder español instó a los Veintisiete a no desviar la atención sobre Palestina y propuso adoptar sanciones contra Israel o suspender su acuerdo de asociación con la UE. Según Sánchez, no actuar ante esta crisis supone un debilitamiento del proyecto comunitario y una falta de coherencia respecto a la firmeza mostrada ante la invasión de Ucrania.
En el plano económico, la cumbre abordó la crisis energética derivada del conflicto. Los líderes europeos pidieron desplegar medidas más "específicas" para aliviar el impacto de la guerra en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz en los precios energéticos. Por su parte, Von der Leyen instó a los Estados miembros a movilizar los 95.000 millones de euros que aún permanecen disponibles en el presupuesto comunitario y el fondo de recuperación para inversiones urgentes. En total, la UE contempla 300.000 millones para infraestructuras de interconexión, almacenamiento y fuentes renovables.