Llegar a Marrakech es encontrarse en un abrir y cerrar de ojos ante un aparente decorado de Las mil y una noches que despierta todos tus sentidos. Hay muchos lugares que ver y saborear. La primera impresión es de caos, pues peatones, motos y automóviles comparten el mismo espacio en sus callejones, mezclándose con el exotismo de su entorno. Desde el cántico de sus medinas hasta la sonora animación de sus zocos y la de la irrepetible imagen de la plaza Jemaa el Fna. Todo ello forma parte de su encanto. Porque su belleza no sólo se percibe con la mirada, sino que se siente con el alma. 

El jardín Anima se encuentra cerca de Marrakech y el Atlas.

El jardín Anima se encuentra cerca de Marrakech y el Atlas. Anima Gallery

Sin embargo, si en tu viaje a esta ciudad te olvidas de visitar Anima te habrás perdido una oportunidad única de admirar y disfrutar, tanto sensorial como psicológicamente, de algo que no se ve todos los días, ni en muchos lugares del mundo.

 A tan solo unos kilómetros de la bulliciosa Marrakech, y ante una vista embriagadora de las montañas del Atlas, a menudo cubiertas de nieve, se encuentra Anima, uno de los jardines más imaginativos del mundo. Es un lugar mágico, sensual, e inspirador, cuya contemplación proporciona indiscutibles gratificaciones. No sólo por el asombro visual y olfativo que produce al visitante, sino por los salutíferos efectos para su salud emocional.

Una de las fuentes.

Una de las fuentes. Anima Gallery

Creado por el famoso artista austriaco André Heller, este original y singular jardín de más de tres hectáreas, sorprende por su exuberancia florística y artística. En el corazón de su frondoso bosque arbolado, aparecen, en medio de cientos de especies de plantas y árboles, desde bambúes hasta palmeras y cactus, monumentales esculturas de Pablo Picasso, Keith Haring, Alexander Calder y Auguste Rodin y otras muchas obras de arte que elevan el jardín a una nueva categoría museística: exótica, viviente y surrealista. El arte nunca progresa, evoluciona.

Una escultura animal.

Una escultura animal. Anima Gallery

Las flores son mucho más que caras bonitas

Se trata, en efecto, de una especie de oasis botánico colorista y artístico dentro una vegetación que emana todo tipo de fragancias y sensaciones. Un escenario que contrasta totalmente con la aspereza monocromática de la ciudad de Marrakech, con la que tanto poetizaba el escritor Paul Bowles: “Cuando sopla el viento, el polvo rosado de la llanura se eleva hacia el cielo, oscureciendo el sol, y toda la ciudad, pintada con el color a luz cataclísmica”.

Como fórmula para compensar esta visión, la naturaleza y el arte de Anima es la respuesta. Los visitantes de este jardín-museo pueden pasear libremente por todos los senderos sombreados, entre preciosos árboles y arbustos, maravillas de flores y fragancias, y esculturas sin par, de este jardín-museo que brinda al viajero otra forma de respirar más sosegada. Este escenario natural activa nuevos estímulos mentales proporcionando la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina –hormonas harto conocidas por los libros de autoayuda que prometen la felicidad–, reduciendo el estrés e incrementando la sensación de bienestar, relajación y sosiego. Percepciones que generan inconscientemente lo que se llama sonrisa genuina ¿Habéis visto a alguien que admirando u oliendo una hermosa flor no sonría?

Por otra parte, los colores y los aromas de Anima disminuyen el cortisol (la hormona del estrés) y mejoran la concentración generando a menudo una sensación de calma que cautivan al viajero. ¿Alguna vez te has preguntado por qué estar cerca de flores o incluso contemplar un ramo puede mejorar instantáneamente tu estado de ánimo?

¿Quién es André Heller?

André Heller nació en Viena en 1947. Está entre los artistas multimedia más influyentes y exitosos, y sus logros abarcan obras de arte en jardines, cámaras de maravillas, publicaciones en prosa y procesiones que incluyen un renacimiento del circo y el vodevil, increíbles esculturas de vuelo y natación, el parque de atracciones de vanguardia Luna Luna, películas, espectáculos de fuego y laberintos, así como obras de teatro y espectáculos que han entretenido al público desde Broadway hasta el Burgtheater de Viena, desde India hasta China y desde Sudamérica hasta África.

Efectos terapéuticos

Las flores siempre han fascinado a la humanidad. No sólo por su belleza, sino también por su extraordinario poder de influir en nuestras emociones y bienestar. Sus beneficiosos efectos en nuestro organismo y estado de ánimo han sido ampliamente confirmados por buen número de estudios científicos. Comprender la conexión psicológica entre las flores y las emociones positivas es clave para crear una estabilidad duradera en tu entorno cotidiano.

Andre Heller, el creador de Anima. Anima Gallery

Investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard descubrieron que las personas que colocaban flores frescas en sus hogares se sentían menos negativas y más compasivas a lo largo del día. Asimismo, el Departamento de Horticultura Ambiental de la Universidad de Texas A&M, mostró que la exposición a las flores mejora la capacidad de resolución de problemas, el rendimiento creativo y el estado de ánimo general.

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Lo saben muy bien los jardineros. La jardinería nos enseña a trabajar al ritmo de la naturaleza, observando el crecimiento de las plantas y su cuidado, reduciendo la sensación de urgencia e impaciencia. Sirve como un santuario oculto que ofrece un espacio para la contemplación tranquila y una necesaria vía de escape de un mundo frenético.

Después de esta visita mágica, hacía falta un lugar donde hacer un alto en el camino para tomar algo, como un té de azafrán, al fin y al cabo, el valle del río Ourika es famoso por su azafrán. En este caso, el lugar ideal es el Café Marrocain Paul Bowles construido junto al jardín, cuyo nombre es un evidente homenaje al escritor estadounidense que vivió y trabajó en Marruecos durante medio siglo; y autor, entre otras obras, de El cielo protector (1949). Ofrece una refinada cocina marroquí y platos internacionales. Todos sus platos se elaboran con especias e ingredientes cultivados en el jardín, como azafrán, hierbas aromáticas u aceitunas. La visita a Anima es, en suma, toda una experiencia. El momento de relajarse es… ¡Cuando no tienes tiempo para eso!