Citroën suma el C5 Aircross a la batalla SUV

El hermano mayor del C3 homónimo compite con los modelos de clase y talla media en la categoría de moda. Propone dos motores gasolina y dos diésel empatados a 130 y 180 CV; abre su tarifa de 21.350 a 33.900 euros

08.02.2020 | 17:31
Citroën entra en el segmento más competido del mercado con el C5 Aircross, un vistoso y espacioso SUV de 4,5 metros.

EL estamento SUV puede colgar el cartel de completo. La incorporación del Citroën C5 Aircross ocupa la última vacante disponible en la categoría favorita de la clientela, esa que congrega a los turismos con estética todoterreno y modales urbanos. El recién llegado adapta el estilo del escueto C3 Aircross a una talla superior para competir en uno de los segmentos comerciales más disputados. El nuevo hermano mayor arranca ofreciendo cuatro conocidas motorizaciones, dos diésel HDi y dos Pure Tech de gasolina que coinciden en transmitir 130 y 180 CV a las ruedas delanteras; el repertorio motriz se ampliará en 2020 con una variante de propulsión híbrida. La tarifa oficial del C5 Aircross, sin contabilizar descuentos, discurre entre 21.350 y 33.900 euros.

Confrontada con las de sus rivales directos, esta horquilla de precios resulta relativamente comedida. Se convierte así en uno de los argumentos a favor del modelo, junto al diseño fresco y desenfadado. El C5 Aircross ha de valerse de esas armas para destacar frente a los productos equiparables, muchos de los cuales suman a su empaque y calidad una posición bien consolidada en el mercado.

En esa competencia directa del nuevo candidato militan pesos pesados como el Hyundai Tucson, el Kia Sportage, el Renault Kadjar y el Skoda Karoq. También aparecen parientes directos como el Peugeot 3008 y el Opel Grandland X, con los que comparte plataforma, motorizaciones y la mayor parte de sus soluciones técnicas. Se diferencia de sus primos por la mullida y absorbente suspensión de Amortiguadores Progresivos Hidráulicos patentada por Citroën, por los asientos Advanced Comfort y, claro está, por el particular discurso estético de la casa.

El C5 Aircross revela su procedencia por medio de detalles como los discretos Airbumps, las protecciones acolchadas de su contorno, y de un menú de complementos que propicia la personalización. Los 23 centímetros de distancia al suelo, las barras del techo y los pasos de rueda prominentes son concesiones a la imagen que lo convierten en el modelo soñado por familias con espíritu aventurero.

Ese estilo de la firma de las espigas determina entre otras cosas que el aspirante tenga un tamaño levemente mayor que sus allegados. Alcanza 4,50 metros de largo, 1,84 de ancho, 1,65 de alto y 2,73 entre ejes, cotas que garantizan una correcta habitabilidad a los ocupantes (como siempre, mejor cuatro que cinco). Disfrutan de una cabina bastante holgada y de uno de los huecos de carga más generosos de la clase. El portaequipajes brinda 580 litros, volumen ampliable hasta los 720 deslizando 15 centímetros hacia delante las plazas posteriores; como es obvio, esta maniobra comporta una estimable reducción del espacio para las piernas.

El C5 Aircross puede comparecer pertrechado con las tecnologías de ayuda a la conducción y de conectividad habituales en su estamento. Oferta control-programador de velocidad activo (en las versiones con caja automática incorpora función Stop&Go), vigilancia de trayectoria en el carril, detección de obstáculos en el ángulo ciego, cambio inteligente de luces cortas y largas, reconocimiento de señales, frenada de emergencia con detección de peatones, visión periférica virtual por medio de dos cámaras, etc. Citroën escalona sus dotaciones en cuatro niveles de acabado.

La elección de estas puestas en escena y de las cuatro motorizaciones propuestas determina el precio del modelo, que reclama oficialmente entre 21.350 y 33.900 euros. El desembolso se reduce algo gracias al descuento por cerrar la compra a través de la entidad financiera de la marca.