50 años vividos en familia

Los tiempos han cambiado. Antes, los turismos familiares sólo se preocupaban por el espacio y la practicidad de sus cinco puertas; hoy en día, además, son deportivos, seguros, eficientes, cómodos y están totalmente conectados.

05.09.2020 | 12:59
La comparación en este caso no es odiosa, sino ilustrativa y también emotiva y nostálgica. Fotos: Seat

Medio siglo separan al Seat 1430 Familiar del León Sportstourer, 50 años que son un mundo y sirven también para bucear en el pasado de un modelo que contribuyó a popularizar el esquema de turismo con carrocería familiar y que hoy en día tiene su reflejo, con apreciables similitudes de concepto, pero enormes diferencias y distancia por la evolución tecnológica y por el acusado espíritu deportivo, en el actual León familiar.

En Seat lo recuerdan, como no podría ser de otro modo, con cariño y nostalgia. "Ya no queda sitio, ¿y aún queréis traer otra maleta, un balón y dos sombrillas?" El Seat 1430 nació como "la versión premium y potenciada" del 124. Y es que "hace 50 años el inicio del viaje de vacaciones puede que no fuera muy distinto al actual. Por aquel entonces pocos viajaban en avión o al extranjero, ni había dos coches en la familia."

El Seat 1430 estaba diseñado –nos refrescan la memoria desde Seat– para cubrir las necesidades de la sociedad del momento, con un automóvil no tan voluminoso como el 1500 Familiar, lo que le reportaba mayor agilidad en ciudad y a la hora de aparcar, siendo claramente más dinámico. Lo mismo servía para acudir a diario al trabajo, después de haber dejado a los hijos propios y a los hijos de los vecinos en el colegio, que para salir de fin de semana o afrontar los interminables desplazamientos vacacionales, cargados hasta el techo y con todos los enseres imaginables.

De líneas rectas, sencillas y limpias, con sus prácticas cinco puertas, aquel peculiar sonido de motor, con carácter, pero sin excesos, unas apreciables prestaciones merced a su propulsor de 1.438 centímetros cúbicos (cc), con los que obtenía 70 y posteriormente 75 CV, más que suficientes para anunciar una brillante –entonces– velocidad máxima real de 150 km/h, espacioso por dentro y con un capaz maletero; el Seat 1430 Familiar era en 1970 todo un cochazo.

Regresando al presente, el León parece a su lado una nave espacial, un automóvil llegado de otro mundo. Las formas exteriores definen el carácter de un modelo deportivo, un concepto entonces irreconciliable con la carrocería familiar, y también se explican por buscar una aerodinámica en la que la eficiencia energética y el silencio de marcha alcancen el máximo nivel. La proporción de cristal-chapa ha mutado a un tercio/dos tercios, en consonancia con una evolución en la que la seguridad se ha convertido en otra de las grandes prioridades. El León cuenta con 60 centímetros más de largura que el 1430 y con un arsenal de ayudas a la conducción que lo convierten en un turismo infinitamente más fácil y seguro de manejar, algo en lo que también influye su moderna iluminación led.

Si allá por 1970 el 1430 era un vehículo con personalidad, lo del actual León Sportstourer se encuentra en otra dimensión. Pocos automóviles compactos familiares pueden presumir de tanto carácter en su diseño y rendimiento. Y qué decir de las mecánicas del actual León, que no hay color: potencia, prestaciones, placer de conducción, eficiencia energética y ridículas emisiones contaminantes comparando con lo que lanzaban al exterior los propulsores de hace medio siglo. Los modernos motores transversales con tracción delantera respecto al longitudinal con propulsión trasera de antaño permiten, además, ahorrar elementos mecánicos, peso, espacio y energía, sin olvidar que el León puede equipar además tracción a las cuatro ruedas (4Drive), junto a potentes mecánicas de gasolina, diésel, gas natural comprimido, microhíbrido e híbrido enchufable.

Por dentro la evolución también es demoledora. Frente a la elegante sencillez del cuadro de instrumentos del 1430 y a la presencia de unos mullidos y confortables butacones, el León Sportstourer exhibe su instrumentación digital configurable al gusto del usuario, un habitáculo espacioso, un enorme maletero de 620 litros o unos asientos en los que el confort y la sujeción brillan al máximo nivel.

Lo dicho, el paso del tiempo es implacable; pero no por ello rechazaríamos darnos una vueltecita a los mandos de un entrañable 1430 Familiar, aunque sólo fuera por rememorar estos 50 años vividos en familia.

Seat celebra el medio siglo del lanzamiento del 1430 Familiar con un León Sportstourer que es toda una referencia en su clase