Qué hay que tener en cuenta para pasar la ITV sin problemas

La Inspección Técnica de Vehículos es un trámite obligatorio al que muchos conductores acuden con una incertidumbre que se puede evitar revisando antes una serie de detalles

09.02.2022 | 21:43
Todos los vehículos deberán pasar en algún momento por un centro de ITV.

Recientemente, la Dirección General de Tráfico (DGT) y la AECA-ITV (Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos) informaron que en 2021 el 40% de los vehículos que debían pasar la ITV no lo hicieron, es decir, 4 de cada 10. Esta cifra supone un récord de absentismo en la inspección técnica de vehículos, ya que hasta ahora rondaba el 20%.

El presidente de ARCA-ITV, Guillermo Magaz, destacó en su informe ha destacado que pasar la ITV no solo es una obligación legal, sino que también es "un ejercicio de corresponsabilidad social", puesto que la labor preventiva que se realiza "asegura que todos los vehículos que circulan por las vías públicas se encuentran en buen estado y cumplen tanto con las normativas de seguridad como con las ambientales".

Así, la Inspección Técnica de Vehículos, más conocida por sus siglas ITV, es la inspección periódica que todos los coches deben pasar para poder circular. De esta forma, se evitarán fallos técnicos y otros inconvenientes en el vehículo, minimizando los riesgos de sufrir o causar accidentes.

Esta revisión debe hacerse a partir del cuarto año cumplido del coche. Así, hasta que cumpla 10 años, esta revisión obligatoria tendrá una periodicidad de 2 años. A partir del décimo será anual.

Pasar la inspección supone cierta incertidumbre para los dueños de los vehículos, ya que aunque estén seguros del estado de su turismo, no saben cuál será el diagnóstico final, si aparecerá algún pequeño detalle que eche atrás al coche y que haya que reparar. Por ello suele ser muy habitual que muchos conductores pasen antes por el taller para hacerle al automóvil una revisión previa.

Consejos para pasar la ITV

Si el propietario del vehículo quiere llegar con tranquilidad al centro de inspección, estos son los aspectos que debe comprobar antes:

El exterior del vehículo:
Revisar minuciosamente cada uno de los elementos exteriores del coche. Se puede empezar por los faros. Es importante comprobar que las bombillas funcionan correctamente en cada una de las posiciones, y que el color es el correcto.

El claxon y el limpiaparabrisas son otros de los elementos que se revisan para comprobar su estado y funcionamiento. Suelen dar sorpresas. Lo mismo los parabrisas, que no deben presentar impactos.

Los neumáticos deben presentar un desgaste regular y una correcta presión.

La carrocería también cuenta. Debe estar bien fijada y sin daños estructurales. Lo mismo que los retrovisores y la matrícula, que además debe ser legible.

El interior:
Los cinturones de seguridad y los anclajes son uno de los elementos de seguridad más importantes del vehículo, por lo que es importante comprobar que se encuentran en perfectas condiciones.

También deberás comprobar que las puertas abran y cierren adecuadamente.

Los frenos deben estar equilibrados y ser efectivos. Al igual que la amortiguación.

Las emisiones son un punto delicado, por lo que hay que comprobar que la combustión sea correcta.

Las motos
Las motocicletas con más de tres años de antigüedad deben pasar la ITV cada dos años. Hay que vigilar el dibujo de los neumáticos coincida con los habilitados, el buen funcionamiento de los frenos y el buen estado de la matrícula.

El motor debe estar en perfectas condiciones, controlando que no haya fugas. El tubo de escape debe estar homologado y el sistema de alumbrado no deslumbre teniendo una intensidad adecuada.

¿Qué ocurrirá si no paso la ITV?

Si al recibir los resultados de la inspección indican que hay defectos en el vehículo leves, deberás arreglarlos cuanto antes y volver a pasar la ITV para poder seguir circulando.

Si son graves, podrás disponer de hasta dos meses para poder repararlos y volver a pasar la inspección.

Si el resultado es rechazado, no será posible abandonar la ITV circulando y necesitarás la asistencia de una grúa.

Si se detecta un vehículo en circulación a pesar de que le hayan diagnosticado defectos graves, el dueño del vehículo podría recibir una multa de hasta 200 euros, además, de la posibilidad de poner en riesgo al resto de conductores y peatones.

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