Rutas por Euskal Herria

Las Roscas de Fitero

08.08.2021 | 00:49
La cueva de la Mora.

Nos acercamos al sur de Nafarroa, a tierras lindantes con La Rioja, para contemplar una curiosidad geológica, las Roscas de Fitero, donde la erosión diferencial ha provocado una alternancia de entrantes y salientes de formas variopintas y singulares

Un sencillo recorrido circular, con apenas desnivel, nos llevará por las huertas que acompañan al río Alhama, para visitar otros lugares de interés como la Cueva de la Mora, la base de las ruinas del Castillo de Tudején y la Dehesa del Castillo.

Salimos de Fitero en dirección a Baños de Fitero. A la salida del pueblo, pasada la Cruz del Humilladero, llegamos a una rotonda. Tomamos dirección a Cintruénigo y Corella. A la altura del depósito municipal, cruzamos un puente sobre el río Alhama. La carretera se bifurca y seguimos por el ramal de la derecha, hacia Valverde (8 min | 420 m | 0,9 km)

Enseguida encontramos un señalizador y nos desviamos a la derecha por una ancha pista que nos lleva por las huertas del Combrero, paralelos al río Alhama que discurre bajo las esbeltas choperas.

La pista tiende a arrimarse al escarpe que corre a nuestra izquierda. Rocas yesíferas y areniscas dan forma a un pequeño farallón donde anidan los abejarucos. Este talud con una refrescante acequia, nos acompañará un buen tramo y nos dará sombra a primera hora de la mañana.

El Camino de la Vega (27 min | 441 m | 2,4 km) continúa hacia el oeste por el valle del Alhama, pasa por huertas, campos de cultivo y plantaciones de frutales. A la derecha aparece un aislado caserón con un reloj de sol en su fachada, Casa del Soto, realizada en 1670 para los monjes del monasterio de Fitero.

Seguimos en suave paseo junto al escarpe por esta vega donde abundan olmos, tamarises, choperas, frutales, olivos, acacias, álamos...

Al fondo comienzan a vislumbrarse los Baños de Fitero (35 min | 441 m | 2,9 km). Un cartel, a la izquierda, nos recuerda las limitaciones de tránsito por este espacio natural. Debemos evitar arrimarnos a los cortados y hacer ruido para no interferir en la época de anidamiento y reproducción de las rapaces que aquí habitan. Junto al cartel y la alambrada, un sendero sube la pendiente hasta la cercana Cueva de la Mora, sobre la que escribió Gustavo Adolfo Bécquer.

La visitamos y seguimos por el sendero. Nos adentramos en una amplia barranca monte arriba, entre matorrales. En el suelo afloran magníficos cristales de yeso cristalino.

Llegamos a un collado junto a un pabellón ganadero, el Corral del Castillo (50 min | 518 m | 3,5 km), situado a los pies de la cumbre de la Peña del Castillo de Tudején.

Subimos campo a través por un terreno de basaltos donde abundan bellos cristales de tonos verdosos (?uorita) y rojos (casiterita). En la cumbre de esta magnífica atalaya encontramos los vestigios de un antiguo recinto amurallado de origen árabe.

Descendemos hasta el Corral del Castillo. Buscamos una pista que corre por la parte superior de los olivares en dirección sureste. La Dehesa del Castillo nos lleva hasta un refugio situado en lo alto de un cordal. Asomamos sobre una curiosa formación geológica, las Roscas de Fitero, zona protegida para la nidificación de los buitres una buena parte del año.

Descendemos hacia el paraje de Peña Roya y nos arrimamos a las paredes con su formas imposibles. Areniscas, conglomerados y arcillas se comportan de diferente modo ante los embates de la erosión y dan lugar a este extraño paisaje. Vamos en paralelo a la sierra, por encima de los olivares. Tras una leve subida, nos incorporamos a una ancha pista, a donde entramos hacia la izquierda, rodeando el macizo de Las Rocas por el camino del Ospinete y el barranco de los Blancares. Pasamos junto a varias cabañas de labor y un pequeño puente antes de desembocar en la carretera NA-6991/Fitero-Valverde.

Tras dos kilómetros por el asfalto, en un tramo de poco tráfico, llegamos de nuevo al punto de inicio junto al almacén municipal de Fitero (2 h 10 min | 430 m | 9 km).

Hamaiketako en bar San Antonio

Además de visitar el espectacular patrimonio de Fitero (restos romanos en el balneario; ruinas de una forti?cación árabe en Tudején, la Cruz del Humilladero, el monasterio cisterciense de Santa María La Real) se impone un buen tentempié. Situado en pleno casco urbano de Fitero, el bar San Antonio es el lugar de encuentro para muchos vecinos. La cocina destaca por su calidad y precio, una cocina de toda la vida que ha pasado de generación en generación desde los tiempos de la abuela. La rica Gastronomía de la Ribera del Alhama des?la sobre los platos. No hay que perderse las patatas a la Manarra, cortadas en cuadraditos y horneadas hasta que están bien tiernas y crujientes. Se acompañan de una salsa elaborada con ajo, perejil y aceite. Croquetas, ajoarriero y huevos fritos con chistorra, con chorizico o con lo que se quiera son otras delicias para un buen hamaiketako.

Calle Mayor, 14, 31593 Fitero, Navarra Tfno: 948 77 60 77 www.barsantonio.es

guía práctica

CÓMO LLEGAR: La villa de Fitero está situada en el extremo suroccidental de Nafarroa, en la zona de la Ribera Tudelana, en pleno valle del río Alhama. Podemos llegar a Fitero siguiendo la carretera Cintruénigo-Cervera, un ramal de la carretera nacional Pamplona – Madrid que en cuatro kilómetros nos dejara a las puertas del municipio.

LONGITUD: 9 km.

DURACIÓN: 2 h 10 m

DESNIVEL: 200 m

DIFICULTAD: fácil

MEDIO NATURAL: huertas, sotos y vega del río Alhama. Cueva de La Mora. Dehesas, estepas, plantaciones de olivos y almendros. Formaciones rocosas de Las Roscas.

MAPA: Bardenas. Cuadernos Pirenaicos. Sua Edizioak.



Rutas por Euskal Herria


DEL LIBRO: Rutas singulares con hamaiketako
TEXTO Y FOTOS: Alberto Muro
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