Santamaría defiende que hubo “violencia” el 20-S y el 1-O en Catalunya

“El 155 era contra los responsables de la Declaración Unilateral de Independencia, no contra la ciudadanía”, afirma

08.02.2020 | 21:38
Soraya Sáenz de Santamaría, ante el tribunal.

MADRID. La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría ha afirmado hoy que se reunió tres veces con el entonces vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, pero en todo momento le dijo que no iba a hablar ni a dialogar sobre la convocatoria de un referéndum.

Sáenz de Santamaría ha respondido así al secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, en el juicio del "procés" ante el Tribunal Supremo, en el que ha comparecido como testigo a petición de esa acusación popular.

"Yo no traté el asunto del 1-O con ningún miembro de la Generalitat", ha comenzado diciendo la actual consejera de Estado porque siempre consideró que no era "asunto del Gobierno sino de la soberanía nacional abordar esa cuestión".

Poco después, a preguntas del fiscal Javier Zaragoza ha matizado que no trató esta cuestión porque su obligación era "cumplir la ley".

"Ni con el señor Junqueras ni con nadie puedo hablar de convocar un referéndum de autodeterminación", ha explicado, porque "si eso se quiere hacer hay que reformar la Constitución".

El Gobierno que presidía Mariano Rajoy, ha añadido, "nunca se prestó" a negociar algo así y ha opinado que "ningún Gobierno democrático puede prestarse".

Sáenz de Santamaría, responsable de la conocida "operación diálogo", ha relatado las tres reuniones que mantuvo con Junqueras, acusado en este juicio en el que se enfrenta a 25 años de cárcel por rebelión, entre abril de 2016 y enero de 2017, dos de ellas en su despacho en la Moncloa y la otra en la Conselleria de Economía de la Generalitat.

En la primera de ellas se reunieron para abordar "una serie de peticiones de la Generalitat", entre ellas el referéndum, un punto en el que "nunca" quiso entrar.

Ya en julio de 2016 se volvieron a reunir junto con el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro -que declarará después de ella-, para abordar "la difícil" y "dramática" situación financiera de la Generalitat. "Nuestra preocupación era que se sufragaran los servicios públicos", ha manifestado.

En el último encuentro, a principios de 2017, el exvicepresidente de la Generalitat le dijo "que tenía el mandato exclusivo de abordar la petición del referéndum", ha explicado Sáenz de Santamaría, y declinó tratar el resto de los "45 asuntos" que figuraban en un documento que el entonces presidente de la Generalitat Carles Puigdemont le entregó al jefe del Ejecutivo central Mariano Rajoy.

"Le dije que sobre el referéndum no tenía nada que tratar ni que abordar", ha precisado la exvicepresidenta.

Y ha añadido: "En ese asunto no había diálogo ni capacidad de entendimiento, ni nos íbamos a entender, ni íbamos a negociar ningún asunto relativo al referéndum", ha señalado.

Después, ha dicho, no se volvió a reunir con él.

"HUBO VIOLENCIA" La exvicepresidenta ha afirmado que "si no se hubiese llamado masivamente a la gente a votar" durante el referéndum del 1 de octubre de 2017 para que actuaran "como murallas humanas", no se habrían producido "algunas imágenes" de cargas policiales.

En un interrogatorio algo tenso a cargo de Andreu Van Den Eynde, el abogado de los acusados Oriol Junqueras y Raül Romeva, Santamaría ha manifestado que, en su opinión, la actuación policial "evitó circunstancias mucho más graves" que podían haber ocurrido "bajo responsabilidad de la Generalitat", ya que a posteriori conocieron que habían tenido informes en los que habían sido advertidos de que podían tener lugar episodios de violencia durante el 1-O.

Van Den Eynde ha insistido varias veces en si vio imágenes de policías o guardias civiles agrediendo a ciudadanos y, finalmente, la exvicepresidenta ha terminado contestando que ese día vio, como cualquier otra persona, "imágenes que no son agradables a la vista", aunque también ha recalcado que 93 policías tuvieron que ser atendidos.

"Son 307 menos de los que dijo", ha apuntado el letrado, en referencia a las primeras cifras que facilitó el Gobierno sobre agentes heridos el 1-O. "Fuimos depurando las cifras. Y que fueran atendidos, fueron 93", ha replicado Santamaría.

En otro punto del interrogatorio, la testigo ha querido dejar claro que un gobierno debe "garantizar el cumplimiento de la ley" y que lo que no puede hacer es "incumplir las decisiones judiciales" ni "generar episodios violentos en los que se conculque el orden constitucional". "Esto es una democracia y a nadie le hemos tenido que explicar que España es una democracia consolidada desde 1978", ha apuntado.

Así, y a la pregunta de si en una democracia se puede hablar de todo por qué no permitió hablar de un referéndum, Santamaría ha afirmado que "ningún gobierno puede disponer de la soberanía nacional, no le corresponde", y que "uno habla de lo que tiene capacidad de disposición" porque de lo contrario, "a eso se le llamaría 'parlar en balde'".

En cuanto a los escraches a los policías destinados en Cataluña, la exvicepresidenta ha respondido que sabe "lo que es vivir un escrache" y que "lo que se vivió en Cataluña en muchos sitios no fue un escrache, sino un acoso violento". También ha denunciado los ataques y acosos a alcaldes y concejales no nacionalistas.