las elecciones del 10-N

Los partidos entran en campaña en un bronco pleno repleto de reproches cruzados

Sánchez se enfrenta al resto de líderes y reparte la responsabilidad del fracaso entre la derecha y la izquierda
Los partidos no hacen autocrítica en el último pleno de la legislatura más corta

10.02.2020 | 03:45
El presidente en funciones Pedro Sánchez.

pamplona - Los candidatos aprovecharon el último día del Congreso de la legislatura para comenzar a desgranar sus estrategias electorales, que para Pedro Sánchez consistirá en acusar a PP, Cs y Unidas Podemos del bloqueo político y para la oposición, en responsabilizarle de la celebración de las cuartas elecciones en cuatro años. Aunque queda menos de una semana para el final de la legislatura más breve y aún existe una mínima opción temporal de que surja un candidato, es unánime la certeza de que las Cortes Generales quedarán disueltas. Oficialmente, eso ocurrirá el próximo martes cuando se publique el real decreto que convoca las elecciones del 10 de noviembre. Así que ayer, en el Congreso, con motivo de la sesión de control al Gobierno, la última de la legislatura, los candidatos y líderes políticos mostraron en una bronca sesión cuáles serán sus mensajes de precampaña y campaña. De hecho, los diputados del PP protagonizaron la mayor bronca que ha vivido el hemiciclo en esta corta legislatura.

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, expresó su confianza en que el 10-N los ciudadanos apuesten por el PSOE de forma "rotunda" para impedir que sus adversarios en las urnas, el PP, Cs y Unidas Podemos, bloqueen la formación de Gobierno. Además, lanzó críticas a cada uno de los líderes de esos tres partidos. A Pablo Casado le ha afeado su "falta de sentido de Estado"; a Albert Rivera, su "irresponsabilidad"; y a Pablo Iglesias, su "dogmatismo".

El presidente de los populares, por su parte, reprochó a Sánchez que sólo haya podido ofrecer durante estos cinco últimos meses la "incapacidad más fatua", la "inacción más solemne" y "la nada cosiforme", y todo, según sus palabras, porque el dirigente socialista ha querido elecciones desde el primer momento. "Para este viaje no hacían falta alforjas", le ha dijo Casado antes de reprobarle su "soberbia".

El presidente en funciones, con tono de similar dureza, recordó que el PSOE llegó al Gobierno tras la moción de censura y siete años de gobiernos del PP caracterizados por "recortes e injusticia social", así como por tener a sus dirigentes "paseando por el Supremo" por distintos casos de corrupción.

En la sesión de control no hubo intervenciones de Albert Rivera ni de Pablo Iglesias, quien, por cierto, llegó tarde al hemiciclo debido a un "atasco". Pero Rivera convocó a los medios de comunicación casi al final del pleno para, además de arremeter contra Sánchez, comprometerse a formar Ejecutivo en un mes tras el 10-N, siempre y cuando le dé la suma con el PP.

Iglesias no habló; en su lugar lo ha hecho la portavoz adjunta del grupo confederal, Ione Belarra, durante el cara a cara que protagonizó con la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo. La figura del líder de Unidas Podemos, pese a su ausencia en ese momento de la sesión, estuvo presente en el cruce dialéctico de ambas. Calvo personificó en él la culpa del bloqueo al afirmar: "Ustedes han tenido un problema todo el tiempo: o su líder estaba dentro del Gobierno o se rompía la baraja". Belarra se hizo eco del malestar que percibe en la calle al comentar que "la gente está entre estupefacta y muy enfadada" al no ver que un Gobierno de izquierdas asume las riendas del país, y de ello ha culpado a Sánchez.

El supuesto malestar de la gente sobrevoló por el Congreso a tenor de las manifestaciones de varios diputados, como el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, posiblemente el más gráfico de la jornada: "La gente está hasta los bemoles", fueron sus palabras.

El diputado independentista formuló una pregunta sobre la situación de Catalunya, pero el intercambio de reproches versó sobre las próximas elecciones generales y la imposibilidad de haber cuajado un nuevo Gobierno, "una oportunidad histórica", dijo, de la que ha culpó a Sánchez.

Los cálculos electorales fueron otra sombra que planeó por el Congreso, como señaló la portavoz del grupo popular, Cayetana Álvarez de Toledo, para quien el PSOE, el 10 de noviembre, no tendrá los resultados que prevé y desea. "Les va a ir muchísimo peor que lo que sus redondos -en alusión al jefe de gabinete de Sánchez, Iván Redondo- le susurran", dijo. - D.N.

la cifra

155

aplicación

Sánchez consumó el divorcio de PSOE y ERC en un tenso debate con Gabriel Rufián, al que avisó de que aplicará el 155 si el Govern "intenta violentar la Constitución"

la sesión

Primer duelo de Cayetana y calvo

Comedia. Era el primer duelo parlamentario entre la nueva portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, y la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, y no defraudó, entrañó el rifirrafe que anticipa una dura campaña electoral. La popular se dirigió con ironía a la vicepresidenta en funciones: "Señora Calvo, hemos llegado al final. La comedia progresista es finita. ¿No le da a usted, personalmente, vergüenza? Calvo no quiso responder en primera instancia y despachó la pregunta con un: "Yo no he ido a ninguna comedia ¿me reformula la pregunta?".