Sánchez concluye su visita a los policías heridos en Barcelona sin reunirse con el president Torra

El presidente visita en el hospital a los agentes heridos, entre los abucheos de centenares de manifestantes

Los presidentes español y catalán se enrocan a cuenta de la condena de la violencia en las calles

10.02.2020 | 08:56
El presidente en funciones, Pedro Sánchez, durante su visita a la Jefatura Superior de Policía en Via Laietana (BCN), este lunes.
Varios manifestantes increpan al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, a su salida en coche del hospital de Sant Pau de Barcelona

El presidente visita en el hospital a los agentes heridos, entre los abucheos de centenares de manifestantes

pamplona - El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha finalizado su visita relámpago de esta mañana a Barcelona tras visitar la Jefatura Superior de Policía de Catalunya y los hospitales donde se encuentran agentes heridos en los disturbios de los últimos días, sin que haya habido reunión con Quim Torra.

Esta mañana, al enterarse de la visita de Sánchez a Barcelona, el presidente de la Generalitat le envió una carta para invitarle a celebrar hoy lunes un encuentro aprovechando su estancia.

Previamente, Sánchez le había remitido otra misiva para recordarle su obligación de condenar la violencia y "evitar la discordia civil".

Sobre las 11.00 horas, Sánchez ha llegado a la sede de la Jefatura Superior de Policía de Catalunya, donde ha mantenido un encuentro con mandos y agentes policiales, en el que ha elogiado a la Policía Nacional como "ejemplo de profesionalidad y de vocación de servicio público", y ha hecho un llamamiento a "garantizar la moderación que representan" los cuerpos policiales para "asegurar la convivencia".

Al presidente en funciones lo han acompañado el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande Marlaska, y la delegada del Gobierno en Catalunya, Teresa Cunillera.

A continuación, Sánchez se ha desplazado hasta los hospitales Sagrat Cor y Sant Pau, para visitar a los policías que permanecen ingresados, se ha interesado por el resto de los heridos y les ha trasladado el "apoyo de todo el Gobierno y de la sociedad en general por su contribución a garantizar la seguridad y la convivencia y para superar esta crisis de orden público", según un comunicado del Ejecutivo.

Según el último balance, hasta esta mañana se contabilizaban un total de 289 agentes heridos: 154 de los Mossos d'Esquadra, 134 de la Policía Nacional y uno de la Guardia Urbana.

A su salida tanto del Sagrat Cor como de Sant Pau, decenas de personas que se habían ido concentrando en los accesos a ambos hospitales han abucheado al presidente en funciones y han lanzado gritos de "Libertad presos políticos".

Entre los concentrados en el Hospital de Sant Pau se encontraba Roger Español, candidato de JxCat al Senado y que perdió un ojo por el impacto de una bala de goma durante las cargas policiales del 1-O.

SENTADA EN LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO Cientos de personas se han concentrado ante la sede de la Delegación del Gobierno en Cataluña, convocadas por la plataforma Tsunami Democràtic ante la visita del presidente.

Tras hacerse pública a primera hora de esta mañana el viaje de Sánchez a Barcelona, para visitar la Jefatura Superior de Policía de Cataluña y los hospitales donde se encuentran ingresados los agentes heridos en los disturbios de los últimos días, Tsunami Democràtic ha lanzado una improvisada convocatoria en redes sociales.

"Llamamiento urgente, ahora y hoy, a la ciudadanía de Barcelona. Mientras preparamos la próxima acción, convocamos a todos, entre las 13.00 y las 14.00 horas en la esquina de las calles Mallorca y Roger de Llúria. Hoy que el presidente español visita Cataluña, dejémosle claro: sit and talk (siéntese y hable)", señalaba el mensaje.

Posteriormente, Tsunami Democràtic ha llamado a convertir la concentración en una "sentada", con las manos en alto y sosteniendo carteles en inglés con el lema "Sit and talk".

Tsunami Democràtic es la plataforma que ya convocó la primera movilización masiva de protesta contra la sentencia del 'procés', el pasado lunes en el Aeropuerto de El Prat, y cuya actividad está siendo seguida de cerca por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, en el marco de una investigación por indicios de delitos de terrorismo.

PUENTES DINAMITADOS Los puentes de diálogo entre el Gobierno español y la Generalitat catalana han terminado de saltar por los aires tras la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes políticos y sociales encarcelados por el procés y los graves disturbios registrados a diario durante la semana pasada en Barcelona y otras ciudades de Catalunya. Pedro Sánchez ha decidido romper con Quim Torra y trata de aislarle pese a la gravedad del momento por el repunte de la violencia en las protestas contra la sentencia. En un claro gesto de ruptura ayer ni siquiera levantó el teléfono a la llamada del president catalán en la que pretendía emplazarle de nuevo para dialogar. En la Moncloa le han respondido que el presidente del Gobierno estaba reunido y que no se podía poner, pero que tratarían de realizar el contacto más adelante.

Según fuentes de la Moncloa, le han respondido que el presidente del Gobierno estaba reunido y que no se podía poner, pero que tratarían de realizar el contacto más adelante. Se repite así la misma secuencia de este pasado sábado, cuando Sánchez y Torra no llegaron a hablar por teléfono pero la Moncloa hizo saber, a través de la prensa, que no se produciría esa conversación hasta que el presidente catalán no condenase "rotundamente" la violencia.

A tres semanas de las elecciones generales del 10-N y con el tema catalán en el centro del debate político y electoral, las probabilidades para un contacto presencial o telefónico entre los dos mandatarios son remotas en los próximos días. En la Moncloa han rehusado contestar a las llamadas del dirigente catalán, como ya hicieron el sábado en un episodio que acabó con el cruce de un comunicado de prensa del Gobierno español emitido por WhatsApp y una carta de réplica del president de la Generalitat. Aseguran que no responderán a Torra mientras no condene "de forma rotunda, sin matices ni equidistancias" los episodios de violencia y no apoye expresamente a la policía española e incluso a los Mossos d'Esquadra, después de que hayan resultado heridos 288 policías, 153 mossos, 134 de la Policía española y un policía municipal.

La Moncloa considera insuficientes y tibias las condenas de Torra a la violencia de estos últimos días y le acusan de no haberse desmarcado claramente de los altercados, que el Ejecutivo español atribuye la violencia a sectores más radicales del independentismo y a grupos incontrolados procedentes en algunos casos de otros países. La Generalitat sitúa a grupos antisistema detrás de los altercados.

El Gobierno español volvió ayer a lanzar la misma advertencia, un día después de que Torra remitiera una carta a Sánchez ante la negativa del presidente español a responder sus llamadas telefónicas. El president catalán calificó de "irresponsable" a Sánchez y reprochó que le diera "lecciones" en materia de lucha contra la violencia y le espetó que siempre ha rechazado "todas" las violencias. En la misiva le mostró su disposición a dialogar con el Gobierno, pero no solo de la violencia sino una negociación abierta a todos los temas, también sobre "el derecho legítimo de Catalunya al ejercicio de autodeterminación".

interés por los heridos Antes de la última llamada a la Moncloa, Torra escribió ayer un tuit en el que expresaba su preocupación por una mujer herida en los disturbios y que está ingresada en el hospital y por el agente de la Policía española, que resultó herido muy grave tras ser alcanzado por un rodamiento metálico lanzado por un tirachinas modificado, que le atravesó el casco.

La portavoz de JxCat Laura Borràs acusó ayer a Sánchez de falta de voluntad de reunirse con Torra. "Ni quiere ni sabe ni puede decir qué piensa hacer para resolver el problema político más importante de la historia reciente de España", subrayó. A su juicio, la petición de Sánchez a Torra de que condene la violencia es "poner excusas y paliativos" a hablar con el president, que siempre ha condenado la violencia, apostilló.