Un documental reflexiona sobre duelo familiar y social por el caso "Naparra"

José Miguel Etxeberria desapareció hace 40 años en un acto reivindicado por el Batallón Vasco Español

13.06.2020 | 13:04
José Miguel Etxeberria, "Naparra", en una imagen de archivo

La esperanza de encontrar los restos de José Miguel Etxeberria "Naparra", desaparecido hace 40 años en un acto reivindicado por el Batallón Vasco Español, ha mantenido más vivo el recuerdo entre sus familiares, pero ha impedido cerrar el duelo por una ausencia que ahora recupera el documental "Historia de un volante".

Obra de los realizadores Iban Toledo e Iñaki Alforja, tampoco el documental está concluido, a la espera de que las autoridades francesas permitan rastrear el segundo de los dos lugares de Las Landas donde un exagente del Centro Superior de Investigación de la Defensa (CESID) apuntó que podría estar el cuerpo del joven, miembro de los Comandos Autónomos Anticapitalistas.
Naparra, que en 1978 había huido a Francia, desapareció el 11 de junio de 1980 en Ziburu, en el País Vascofrancés, cuando tenía 22 años, y su secuestro y asesinato fue reivindicado hasta en cinco ocasiones por el Batallón Vasco Español.

Este caso fue archivado en 2004 por el juez Ismael Moreno, pero la Audiencia Nacional lo reabrió en octubre de 2016 después de que la familia presentara nuevos datos sobre el lugar donde podría encontrarse el cuerpo de Naparra, cuyo hermano, Eneko Etxeberria, no ha cejado en el empeño de buscar su paradero.

Este periplo de la familia, que incluso le ha llevado a comparecer en Ginebra ante el Grupo de Desapariciones Forzosas de la ONU, centra "Historia de un volante", que en declaraciones a Efe el navarro Iñaki Alforja enmarca en su "compromiso con una mirada a la memoria histórica basada en los derechos individuales y colectivos".

Ya sea con un final u otro, con el hallazgo de los restos de Naparra o no, el documental "habla en el fondo de cómo vamos a transmitir esa memoria de lo que aquí ocurrió en los años 80 a las siguientes generaciones", personificadas en el hijo de 10 años de Eneko y sobrino de José Miguel.
Se trata de decidir si se le pasa a él el volante para conducir el empeño familiar de encontrar los restos de Naparra o de si ese volante se queda en un objeto de recuerdo, señala Alforja, tras explicar que el título del documental, " Historia de un volante", se origina una semana después de la desaparición de Naparra.

Fue entonces cuando la policía avisó a la familia de que habían encontrado el coche de José Miguel y el padre, dolido y confuso, desmontó el volante para inmovilizar el turismo y se lo llevó a casa, donde continúa siendo la constatación de un capítulo no cerrado ni en la historia familiar ni en la de la sociedad navarra.

Con ese volante en sus manos el padre dirigió el esfuerzo familiar por hallar los restos de su hijo y, ya fallecido al igual que su mujer, el volante pasó a su hijo Eneko, pero la cuestión es si éste debe pasar "la responsabilidad familiar de seguir buscando eternamente, de seguir recordando esa ausencia y ese dolor a su hijo y a las siguientes generaciones, o si, por el contrario, ese volante terminará enterrado con el cuerpo cuando aparezca o en un armario como una anécdota familiar".

El documental también pone el acento en el "esfuerzo de una familia normal de Pamplona, que ha movido tierra, mar y aire, todos los hilos posibles para poder mantener abierto el caso", señala Alforja, quien junto a Toledo advirtió de su interés cuando vieron que "aquí había una importante historia de ausencias, una historia de dolor, de derechos humanos".

Decidieron entonces centrar en ella su trabajo, que "no es un documental de investigación", pese a que narra lo vivido aunque "con las diferentes versiones que hubo, enmarcadas en su momento y en la confusión".

"Nuestra historia va mucho más allá, habla de cómo una familia se queda sola y pelea por intentar que el caso siga abierto, en la Audiencia Nacional y después en la ONU", que al admitirlo como "desaparición forzada" adquirió con ello la condición de delito que no prescribe.

"Ahora, cuando parece que estamos viviendo unos tiempos nuevos, hay un montón de relatos e historias que debemos conocer y que nos ayudan a completar y entender mejor lo que ha ocurrido aquí", señala Alforja, que reitera que ya que "no se puede pasar la página de la historia sin haberla leído antes, necesitamos conocer todos estos relatos".