Santos Cerdán: "Yo tenía más ganas que ninguno de romper el Gobierno de Madrid"

Fue el hombre de Ferraz que cerró la moción de censura en Murcia. Ve en las elecciones en Madrid una "oportunidad positiva", aunque asegura que "no ha sido buscada"

20.03.2021 | 20:27
Cerdán, durante una entrevista con DIARIO DE NOTICIAS.

Dice el diputado por Navarra Santos Cerdán que en Murcia el PSOE confió en la palabra de Ciudadanos. Y que en política "está claro que algunas veces no puedes confiar o te sorprenden y te dan un palo". Ve en Ayuso populismo de extrema derecha, "avalado y apoyado por muchos medios de comunicación" dentro de una "batalla interna del Partido Popular". Cree que la estrategia de "crispación" de Ayuso "no es buena para la sociedad y menos en un momento como el que estamos viviendo". A la candidata madrileña del PP le achaca una utilización reducida e irresponsable de la libertad, y le acusa de estar "engañando constantemente con las cifras" de la pandemia. "Hacen política en función del impacto en los medios de comunicación", "un peligro" frente al que reclama "saber defendernos" a través del voto, pues en su opinión, "el trasfondo del populismo de ultraderecha y de derecha es que ellos son los que han nacido para gobernar".

Vaya la que ha liado el PSOE con esa moción de censura en Murcia que va a salir fallida.

–No, no creo que la cuestión sea la que ha liado el PSOE, sino la que ha liado el Partido Popular aceptando la corrupción como modo de hacer política. Nosotros para poder presentar la moción conjuntamente con los diputados de Ciudadanos, les pedíamos el compromiso y la firma de los seis diputados. Si no, no hubiéramos aceptado. Firmaron los seis y tendrán que dar explicaciones esos tres. Yo creo que el olor a corrupción es más que evidente. Y que es sistémica.

Al resultar fallida, ¿es una metedura de pata estratégica del PSOE?

–Si confiar en las personas, en la palabra dada, en un documento por escrito es cometer un error, yo seguiré confiando en las personas, en las palabras y en las firmas. Tendrán que dar explicaciones otros, no nosotros. Yo creo que era necesario presentar esa moción de censura. No creo que sea fallida, era necesaria. Estamos hablando de una provincia donde nadie sabe qué ha pasado con los excedentes de vacunas que parece ser que se ha vacunado medio Gobierno. Están destruyendo la documentación, incluso los discos duros como hicieron con el caso Bárcenas en Génova. Creo que era una obligación moral presentarla, lo hemos hecho y no creo que sea un error. A partir de ahí ha derivado en lo que ha derivado. Pero nosotros hemos confiado en las personas, y como socialista creo que no hay nada mejor que confiar en las personas.

¿Cómo, cuándo y por quién se decide ese movimiento?

–Los concejales de Ciudadanos del Ayuntamiento de Murcia y los diputados de la Asamblea de Murcia llevaban tiempo hablando con nuestros compañeros murcianos de que no aguantaban, que la situación era insostenible; de hecho un concejal presentó documentación a la Fiscalía denunciando a los compañeros suyos de Gobierno del Partido Popular, por numerosos contratos que considera irregulares, que tendrá que resolver la Justicia. Ellos son los que plantean a nuestros compañeros de Murcia presentar una moción. Nosotros lo que les pedimos era el compromiso de todos y cada uno de ellos para poder tirar adelante con la moción y por escrito. Los compañeros de Murcia, empezando por el secretario general, Diego Conesa, nos lo trasladan a la dirección, y se decide presentar.

¿Lo consultan con usted y con quién más?

–Esto lo manejamos desde el Área de Organización, tanto José Luis Ábalos como yo, y estamos en contacto continuo también con el secretario general de la Moncloa que es Félix Bolaños, y con el presidente.

El País ha dicho que convencieron a dirigentes locales del PSOE reacios a ceder la presidencia a Cs y haciéndoles ver que la operación tendría consecuencias en toda la derecha española.

–Lo desmiento totalmente. De hecho yo estuve en el Comité Regional en Murcia el sábado 13, donde hice una intervención, y el respaldo a la dirección y a la decisión tomada fue unánime por parte del Comité. Era necesario por nuestro reglamento hacer una consulta a la militancia para ceder la presidencia a otro partido, como era en este caso a Ciudadanos. La participación superó el 70% y el apoyo fue del 98,7% a la decisión. Por lo tanto, podrá haber alguna voz reticente, pero seguro que será mínima. Y yo la desconozco, no sé de dónde pueden sacar esas fuentes.

Cuesta pensar que un partido como el suyo no augurase que esa moción en Murcia podría dar lugar a un efecto dominó en un PP débil.

–Un PP débil y que decía que quería cambiar y viajar al centro, y lo que viaja es otra vez a la corrupción pura y dura. Ha vuelto a ser el viejo PP de toda la vida, el que para mantener gobiernos tiene que ir dopado. Fue dopado a las elecciones y para mantenerse sigue dopándose. En cuanto a las derivadas, de Madrid ya sabemos lo que está haciendo Ayuso. Si el Gobierno dice A ella dice B, si el Gobierno dice B, ella dice A. Está en una confrontación permanente con Ciudadanos, vemos qué pasa el 4 de mayo. Aquí algunos lo dan todo por ganado. Yo creo que hay una partida interesante en Madrid, y tenemos la oportunidad de desalojar a la extrema derecha de la Comunidad de Madrid. Y esa es la oportunidad que tenemos ahora, que en este caso más que ser negativa es positiva.

¿Es positiva pero no era buscada? ¿La decisión de Ayuso les sorprendió y les pilló a contrapié?

–No era buscada. Ayuso continuamente estaba diciendo que iba a romper su Gobierno. Todos esperábamos en un momento u otro que se rompiera. Si la ha precipitado no lo sé, seguramente lo ha hecho, pero yo tenía más ganas que ninguno de romper ese Gobierno, porque tenía una chincheta en el zapato con Ciudadanos. Vamos a ver, se nos presenta ahora una nueva oportunidad para cambiar el Gobierno de la Comunidad de Madrid y frente al trumpismo que nos presenta Ayuso, Madrid se merece no estar gobernada por el populismo fascista que ella representa.

Con Miguel Ángel Rodríguez, antiguo asesor de Aznar, detrás. ¿Ha tenido Iván Redondo un papel en esta cuestión?

–No. Y no se estaba jugando a partidas de ajedrez por muchos relatos que algunos quieran ir comprando.

Esta semana se ha producido un nuevo seísmo político con el anuncio de Pablo Iglesias. ¿Qué opinión le merece al Partido Socialista y a Pedro Sánchez esta salida?

–Yo le puedo dar mi opinión, la del presidente del Gobierno no se la puedo trasladar. No son tiempos fáciles para Unidas Podemos después de las elecciones de Galicia. En Cataluña mantuvo más o menos los votos, pero todas las encuestas decían que en la Comunidad de Madrid estaba rozando el 5%. Y si no lo alcanzas, no tienes representación. No sacar representación para Unidas Podemos en Madrid podía haber sido un golpe muy duro. Y yo creo que la jugada es intentar mantener su partido a flote, y tener esa representación suficiente para asegurarse diputados en la Asamblea.

¿Y esto puede ayudar a Ángel Gabilondo a ser presidente?

–Lo que ha intentado Pablo Iglesias es movilizar a su electorado.

Pero habla de sumar con él.

–Está claro que mayorías absolutas no va a haber. Necesitamos el voto de toda la izquierda, como en el otro lado necesitan el voto de toda la ultraderecha y derecha, no es nada nuevo, para mantener los gobiernos. Por lo tanto es bueno que Unidas Podemos supere el 5%, y no pierda los votos que hubiera podido perder.

¿Estas elecciones tendrán algo de plebiscitarias?

–El plebiscito lo tienen dentro del Partido Popular, porque el que se la juega de verdad es Pablo Casado, no el resto. Se disputa el poder dentro de la derecha. Si gana Ayuso la victoria será de Ayuso, si pierde Ayuso la derrota será de Pablo Casado, que tiene un panorama difícil. Algunos en su partido están jugando a que la próxima líder sea la propia Ayuso, y él está intentando salvarse en la operación, ahí está flotando, y de hecho a las primeras de cambio se sumó a las frases intempestivas y para dar la nota que suele sacar Ayuso.

Estamos todavía debatiendo cómo hacer frente comunicativamente a la extrema derecha.

–Los medios de derecha asimilan ya el discurso de la extrema derecha, y a los medios no tan propicios a la derecha les cuesta contrarrestar ese discurso, y muchas veces incluso lo compran. Oíamos a la propia Ayuso que le alegraba cuando le decían fascista, porque le ponía en el lado bueno de la historia. Todos sabemos lo que ha representado el fascismo en todos estos años, y en los cuarenta años de dictadura, en la Guerra Civil, los muertos y los que todavía siguen en las cunetas, más de 3.000 en Navarra asesinados en el 36... Es una deriva muy peligrosa la que está tomando el Partido Popular con Ayuso encantada de estar de la mano con Vox.

¿Qué le dice a Santos Cerdán el eslogan Socialismo o libertad?

–Yo creo que es un insulto para los ciudadanos. Cuando el Partido Socialista lleva 142 años de historia trabajando por la libertad, con muchos socialistas pagándolo con su vida, en las cárceles... No hay más que repasar las leyes que se han aprobado cuando el Partido Socialista ha estado en el Gobierno y las que ha aprobado el Partido Popular. Si algunas han demostrado que apuestan por la libertad de los ciudadanos han sido las nuestras, en sanidad, educación, ahora la de la eutanasia, el matrimonio de hombres y mujeres del mismo sexo... Están usando una pandemia mundial para hacer política; en vez de sumar y contribuir a paliar los efectos, han agredido continuamente a este Gobierno e intentado que no llegaran los fondos europeos a España. Además, con un griterío constante en el Congreso de los Diputados. Los populismos son muy peligrosos. Yo recuerdo cuando nos tomábamos a broma muchos discursos de Trump antes de ser presidente y llegó a serlo. Lo mismo pasó en Brasil con Bolsonaro. Por lo tanto, no debemos tomárnoslo a broma. Porque tienen muchos medios y mucha gente interesada en que lleguen al poder.

La fatiga pandémica puede ser un factor en el voto, aunque se presume una movilización progresista.

–Es evidente que el populismo siempre aprovecha dificultades económicas y sociales, y ahí muchas veces coge más adeptos. Estamos todos cansados por un año muy duro, que nadie se lo esperaba, pero cuando analicemos lo sucedido en todos los países, veremos que España no ha estado tan mal, ni mucho menos. Otra cosa son las mentiras continuas de algunos políticos y medios de comunicación. Pero España en el global no sale mal parada. Se está intentando que el impacto en los ciudadanos sea mucho menor que en la crisis de 2008.

¿Cree que esa guerra entre PP y Cs puede afectar a Navarra Suma?

–Yo creo que Ciudadanos va a ser irrelevante en las próximas elecciones. Ciudadanos en Navarra y su representante están más cerca de la extrema derecha que del centro. Mientras, la gestión del Gobierno de Navarra en esta crisis no está siendo mala, de hecho es el que más ayudas ha puesto a los hosteleros porcentualmente, y seguimos trabajando en ofrecer más ayudas. Estamos trabajando en los fondos europeos, en los PERTE. en el Next Generation... Volkswagen apuesta por el coche eléctrico y Pamplona va a ser fundamental en ello, trabajamos también en un proyecto importantísimo especialmente para la Ribera de Navarra, el Ebro Food Valley, con la empresa agroalimentaria...

Volviendo al tablero global. Ciudadanos fue un día socio del PSOE. ¿En qué medida lamentan el derrumbe de un partido que dijo erigirse de centro?

–Lo que es triste, pero para la democracia española, es que un espacio que venía a ocupar Ciudadanos haya desaparecido porque se ha ido a la extrema derecha. Pero los votantes de centro están ahí, y a la hora de buscar partidos centrados van a tener que mirar al Partido Socialista. Por lo tanto, las expectativas para nosotros no son malas, pero sí que nos gustaría por el bien de España y de todos los ciudadanos que la derecha se centre, y no vaya de la mano de la extrema derecha y del populismo reaccionario. Con una crispación que desgraciadamente, ojalá me equivoque, algún día que otro nos dará un disgusto a todos.

Ocupar ese centro puede ser una oportunidad para el PSOE , pero en detrimento de una mirada hacia la izquierda. ¿Eso les tensiona?

–No, no nos tensiona nada. Es el debate eterno de los medios de comunicación. El Partido Socialista es de izquierdas, somos la izquierda de este país, la que consigue avanzar, la izquierda posibilista, y no la izquierda que muchas veces sueña con hacer cosas que luego son imposibles. Apostamos por que haya votantes de centro que se vean más cómodos con una izquierda posibilista que con una derecha trumpista. No por un cambio del Partido Socialista hacia el centro, que a más de un medio de comunicación le gusta ponerlo, porque si alguien es de izquierdas es el Partido Socialista Obrero Español.

Ante el contexto que viene, ¿es posible un adelanto electoral por parte de Pedro Sánchez?

–No, no hay ninguna previsión de adelanto electoral, sino de agotar la legislatura. Estamos en un año de pandemia, tenemos en 2021 y 2022 para trabajar en la recuperación económica, no es momento de elecciones, sino de trabajar en lo que hemos empezado. Los que les gusta hablar todo el día de futurología son los que plantean que puede haber elecciones. La previsión es acabar la legislatura, acabar con la pandemia y recuperar la economía.

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