El Gobierno vasco y EH Bildu han firmado este miércoles su primer acuerdo presupuestario. Ambas partes han acordado medidas por valor de 176 millones, y tres de las seis medidas políticas propuestas por EH Bildu. El acuerdo político sobre I+D+I supone un montante de 77 millones.

Los compromisos políticos abarcan al empleo, la vivienda y la inversión en I+D+i. Sobre el empleo, el Gobierno vasco se compromete a defender en los foros de diálogo un salario mínimo que sea proporcional a la renta media de la comunidad autónoma. Sobre la vivienda, promete activar un sistema de control de precios del alquiler privado adaptado a la realidad vasca, informando a EH Bildu con carácter previo; y plantear en el Órgano de Coordinación Tributaria un informe de incentivos y penalizaciones fiscales para los precios del alquiler. Sobre I+D+i, va a aumentar en un 12% anual la dotación presupuestaria en 2023 y 2024, que será de un 10% en 2022 porque ya estaba cerrada esa cifra, y se tratará de alcanzar antes de 2028 un 3% sobre el PIB.

Con este acuerdo sobre I+D+i, se duplica el compromiso del 6% que aparece en el programa de gobierno, lo que tendrá un impacto estimado de 77 millones. El incremento total de las inversiones sumando el compromiso de Lakua asciende a 149,5 millones. No descuadra las previsiones del Gobierno vasco, que ya en 2021 ha elevado esta inversión un 9,7%.

CUATRO MILLONES MÁS PARA AYUDAS DE EMERGENCIA

En las medidas económicas, el Gobierno vasco aumentará en 30 millones la ayuda para la atención primaria en Osakidetza, y promoverá cambios organizativos para garantizar la asistencia presencial. Lakua se comprometerá a realizar un estudio para la pervivencia de los Puntos de Atención Continuada.

En materia de emergencia climática, el compromiso asciende a 120 millones (activar este año los 90 millones del fondo de sostenibilidad energética de los ayuntamientos, incrementar en diez millones la convocatoria del año que viene, y aumentar en veinte las subvenciones al autoconsumo y comunidades energéticas).

Además, se ampliarán en cuatro millones las ayudas de emergencia social para ayudar a los vascos más vulnerables a pagar el suministro eléctrico o del gas, y en políticas sociales se incluirá una dotación presupuestaria de veinte millones entre los dos próximos años para promover proyectos para personas en riesgo de exclusión. Al menos ocho millones se destinarán a personas sin hogar. Para la juventud, se reforzará con dos millones la emancipación.

LIBERTAD DE EH BILDU DENTRO DE LO PACTADO

El Gobierno vasco se compromete a dar cauce a las enmiendas parciales de EH Bildu, y la coalición abertzale se abstendrá en la votación final. Ambas partes se comprometen a no promover iniciativas que desvirtúen los Presupuestos, un acuerdo similar al que se alcanzó con Podemos en la anterior legislatura. Habrá también un comité de seguimiento de los acuerdos formado por tres personas de cada parte, y que se reunirá cada cuatro meses, tal y como se desprende del acuerdo firmado entre Azpiazu e Iriarte. Eso sí, EH Bildu se reserva libertad para defender iniciativas siempre que no desvirtúen lo acordado.

Tanto el Gobierno vasco como EH Bildu se remitieron a sendas ruedas de prensa previstas para este jueves y no realizaron más valoraciones (la comparecencia de Azpiazu será telemática por estar confinado con coronavirus). Esta senda de acuerdos se abre en un contexto marcado por la rivalidad, con las únicas excepciones de la Ley de Educación y la Ley de Conservación del Patrimonio Natural. La negociación la han cerrado por parte del Gobierno vasco el consejero Azpiazu, Hernando Lacalle, Joseba Alcalde y Yurdana Burgoa; y, por parte de EH Bildu, Maddalen Iriarte, Unai Urruzuno y Peio Otxandiano.

EH Bildu registró la semana pasada 32 enmiendas parciales por valor de 118 millones. El acuerdo está cifrado en 253, aunque 90 de ellos no son de nueva creación, sino que eran los fondos de sostenibilidad energética ya previstos. La coalición abertzale había considerado insuficiente la oferta de Azpiazu y creía que descafeinaba el apartado político, sobre todo con la fiscalidad, pero finalmente se ha prestado a un acuerdo que exprime la parte económica. Los Presupuestos vascos ascienden a más de 13.000 millones, la mayor en toda la democracia en Euskadi.