Abrazo colectivo en Pamplona en rechazo a "las políticas de odio y discriminación"

Se ha censurado "el discurso de las élites políticas y económicas que responsabilizan a las personas migrantes de todos los males de nuestra sociedad"

09.02.2020 | 07:07
Unas 300 personas se reúnen en el Paseo Sarasate contra la discriminación.

PAMPLONA. Alrededor de 300 personas, según los organizadores, han protagonizado este sábado en Pamplona un abrazo colectivo para mostrar su rechazo a "las políticas de odio y discriminación" y para defender "los valores de humanidad y solidaridad como modo de vida".

El abrazo colectivo ha tenido lugar a mediodía en el Paseo Sarasate, organizado por Iruñea Ciudad de Acogida dentro de la iniciativa a nivel mundial 'El abrazo de los pueblos'.

En el acto se ha leído un manifiesto en el que se ha censurado "el discurso de las élites políticas y económicas que responsabilizan a las personas migrantes de todos los males de nuestra sociedad: desempleo, bajos salarios, crisis social y económica y aumento de la delincuencia y el machismo".

Asimismo, los convocantes han responsabilizado a estas "élites" como "responsables de los desplazamientos forzosos debidos a guerras producidas por el saqueo de recursos, acaparamiento de tierras, cambio climático, etc". También han rechazado "los muros que se levantan contra todas esas personas que han salido de su casa buscando una vida digna y que convierten a muchas personas en personas sin derechos".

"Los derechos humanos son derechos de todas las personas, si no, no son derechos sino privilegios. No puede ser que el lugar de nacimiento o la economía determinen si una persona tiene derechos o no", han manifestado.

"Quienes tratan de llegar a Europa en patera tienen el mismo derecho a vivir y a ser rescatadas que quienes viajan en yate", han resaltado los organizadores de la iniciativa que han condenado "la criminalización de los trabajos de rescate así como las trabas administrativas impuestas por el Ministerio de Fomento, que durante tres largos meses han impedido zarpar a los barcos Aita Mari y Open Arms para realizar tareas de salvamento marítimo".