Iker Muñoz completó un partido muy serio en su vuelta a la titularidad. Los más de 90 minutos sobre el césped fueron un compendio de grandes acciones del de Villafranca.
El partido de Iker fue de esos que no salen en los titulares pero que cualquier entrenador agradece con el alma. Recuperaciones, coberturas, transiciones rápidas y esa capacidad para estar donde hay que estar cuando hay que estar. Y más cuando estuvo sin otro pivote puro cerca. Partidazo.