inundaciones en el centro de navarra

El barrio Venecia de Olite responde a la riada en auzolan

La zona más afectada adoptó su nombre tras otra gran riada en 1946

Los vecinos piden la limpieza del río

09.02.2020 | 19:22
Felipe Villar, en primer término, ayuda en las labores de limpieza en el barrio Venecia, en el que ayer no faltaron manos para echar un cable.

olite - Se le conoce como el barrio Venecia porque ya sufrió una importante riada mediada la década de los 40. Lamentablemente, el barrio hizo honor a su nombre. Volvió a suceder. Fue sin duda la zona más afectada por la riada en Olite, si bien el barrio Chino y el del Ferial también sufrieron las consecuencias de la crecida. "Ya sabíamos que venía algo de agua, pero no esperábamos tanta avenida. Los municipales avisaron, pero creo que un poco justos de tiempo. Para cuando quisimos bajar de casa, ya era tarde... no pudimos hacer nada", comentó ayer Carlos Tanco.

En la bajera de la calle Estación cuatro vehículos acabaron sumergidos bajo más de un metro de agua, muebles, las puertas del garaje destrozadas... "un desastre", decía Carlos. "No se puede recibir tanta agua en tan poco tiempo. Pero es verdad que no se cuidan ni los barrancos ni los ríos. Aquí está todo abandonado", se quejó. "Con las lluvias torrenciales ya sabemos lo que pasa, pero si hubiera estado limpio el cauce el desastre hubiera sido de menos magnitud", reivindicó también Pedro María Villar.

"Estamos todos con la lágrima porque esto es muy penoso, pero no hay que lamentar daños personales, que es lo principal. Ahora ayudar a la familia en lo que pida", explicó Esperanza Garbayo. En el barrio el trasiego de vecinos achicando agua o sacando cacharros reventados por el agua a los contenedores habilitados por el Consistorio era importante. El pueblo se remangó para ayudar a los suyos. "Aquí vive mi hermano, y he venido a ayudar. Está todo hecho un asco, hay que tirar todo, entero. Un metro de agua o más", dijo Felipe Villar, que arrastraba una carretilla rumbo a la basura.

"Hay un montón de cosas y de recuerdos, y está todo devorado. Perdido", lamentó Genaro Ruiz. "Fue muy rápido, demasiado rápido. No nos dio tiempo a nada. Cuando vino avisando el de emergencia el agua ya nos llegaba a las rodillas", concretó. Y anunció que "ahora nos tocan días de currelar, y mucho. Tiene pinta de que va para largo, pero bueno. Con ánimos y poco más", dijo por su parte el edil Álvaro Chueca.