Casi mil dependientes piden en 9 meses las nuevas ayudas en Navarra para contratar cuidadoras profesionales en el hogar

El objetivo es crear empleo, evitar la economía sumergida y facilitar la permanencia en casa - El 45% de las personas con dependencia demanda cuidadores - Las ayudas, que subirán el IPC en enero, oscilan entre 274 y 786 € mensuales

02.01.2020 | 06:17
Una mujer y su cuidadora, durante un paseo.

pamplona - Un total de 770 personas dependientes de Navarra reciben ya las ayudas para poder contratar personal profesional que les atienda en su domicilio. Desde que en enero de 2019 la Agencia Navarra para la Autonomía y Desarrollo de las Personas (ANADp) aprobó esta nueva ayuda económica, cuyas primeras distribuciones arrancaron en marzo, casi un millar de dependientes la han solicitado. En concreto, el departamento d de Derechos Sociales ha tramitado 943 expedientes si bien no todas las solicitudes cumplen los requisitos.

Hasta el pasado 16 de diciembre, tenían la ayuda 770 personas. Otras 115 la han tenido pero ya han fallecido, circunstancia habitual tratándose de personas dependientes y edades avanzadas. Es decir, 885 la han disfrutado y 24 están actualmente en proceso de valoración, precisan desde el Departamento de Derechos Sociales. Las mismas fuentes afirman que 21 solicitudes han sido denegadas por no cumplir requisitos y siete han sido archivadas por falta de documentación. Asimismo, hay seis personas que han fallecido en los meses de tramitación y sus herederos han cobrado la prestación en los meses que les hubiera correspondido.

Hace un año, el Departamento de Derechos Sociales, entonces dirigido por el exconsejero Miguel Laparra y hoy por Carmen Maeztu, aprobó esta nueva ayuda económica para sufragar la contratación de un servicio o persona que atienda las necesidades de las personas en situación de dependencia con el fin de que puedan permanecer en el domicilio si así lo desean. Los requisitos para esta ayuda son varios pero, principalmente, que se debe trata de personas con dependencia reconocida y que las personas contratadas tengan una cualificación profesional para poder acceder a este empleo.

La Orden Foral 476/2018, de 19 de diciembre, del vicepresidente de Derechos Sociales, publicada el 28 de diciembre de dicho año, regula estas nuevas condiciones y precisa los requisitos a los que está condicionada la ayuda, tanto de la persona beneficiaria como de la cuidadora profesional. Las cuantías máximas y mínimas de estas nuevas ayudas se incrementan entre un 45% y un 140% respecto a las que había con anterioridad. El Gobierno estimó entonces que cerca de 3.000 personas en situación de dependencia podrán beneficiarse de esta medida en los próximos dos años y que las ayudas con los nuevos requisitos representan un coste adicional de unos 6 millones de euros.

Pero, además, y así se ha venido destacando la ANADP, con estas ayudas, y a la vista de que casi la mitad de los dependientes contrata personas para su cuidado, se calcula que podrían aflorar como mínimo unos 1.000 empleos que hasta ahora cobraban en B, a los que se sumarían los nuevos empleos generados por las personas dependientes que contratarán personal, que ahora no tienen, gracias a las nuevas ayudas.

Antes de la puesta en marcha de esta nueva prestación, el Observatorio de la Realidad Social realizó una encuesta en la que se pone de manifiesto que casi la mitad de las personas dependientes (cerca del 45%) contratan trabajadoras para que les atiendan en sus domicilios.

Características de la ayuda Esta ayuda va destinada a contribuir en la cobertura de los gastos derivados de la atención prestada a la persona en situación de dependencia por personas cuidadoras profesionales y/o empresas de atención domiciliaria, y facilitar con ello los apoyos necesarios para mantener a las personas en su entorno durante el mayor tiempo posible si así es su deseo. La cuantía económica de la ayuda vienen determinada por el grado de dependencia y por la capacidad económica de la persona usuaria, de forma similar a como se procede para el cálculo de la cuantía de la ayuda económica para cuidados en el entorno familiar.

Para las personas con calificación de gran dependencia hasta ahora la usuaria percibía una cuantía máxima de 542,85 euros mensuales, que ha pasado a 786, siendo la mínima de 361,16 frente a los 249,44 actuales (en cifras de marzo de este año). En el caso de las personas con dependencia severa, la ayuda máxima es de 622 euros frente a los 407,21 que tenían hasta la vigencia de las nuevas ayudas, y la mínima de 274,92 frente a los 180 de antes. Finalmente, para las personas con dependencia moderada, la cuantía máxima es de 312 euros y la mínima 144 euros mensuales, frente a los 180 y 60 de cuantía máxima y mínima que había antes. Estas cuantías aumentarán en 2020 en el porcentaje correspondiente al IPC que se haya determinado el 1 de enero, explicaron las mismas fuentes.

Cabe destacar que respecto a las ayudas económicas para cuidados en el entorno familiar que existían hasta enero de 2019, las nuevas suponen un incremento de 45% de las cuantías para las personas en situación de gran dependencia, un 53% para la dependencia severa y entre un 73% y un 140% para la dependencia moderada. Además, estas ayudas para cuidadoras o cuidadores profesionales es compatible con el servicio de centro de día, con la estancia temporal en residencias durante un mes al año de manera continuada o discontinua, con los servicios de prevención y promoción de la autonomía personal, y con el servicio de atención a domicilio municipal hasta las horas señaladas como mínimas por la Ley de Dependencia para cada grado de dependencia.

Dado que en la actualidad, nueve meses tras la puesta en marcha de la norma, ya han solicitado la ayuda casi mil personas, no está desencaminada la previsión de que en dos años, al menos 2.700 personas pudieran acceder a la nueva prestación, con un aumento de usuarios previsto a un ritmo de 780 al año.