¿Qué comida le doy a mi perro?

Se calcula que en el Estado español los propietarios gastan una media de 1.200 euros al año en el cuidado de cada perro, y un 80% de estos gastos van destinados a la alimentación

15.05.2020 | 21:34
Un hombre pasea con su perro por un bosque en Centroeuropa.

Siempre hay que informarse y preguntar al veterinario de confianza cuál es el tipo de alimentación idóneo para cada mascota, en función de factores determinantes como su sexo, edad, peso o estilo de vida, porque no todo tipo de alimentación vale para todos los perros. Noelia Suárez, de Nutritienda.com, asegura que "la elección de un único tipo de comida no es lo más correcto, así que salvo indicaciones veterinarias o necesidades concretas, nuestros expertos recomiendan la combinación de alimentos secos y húmedos para tener una alimentación más equilibrada". He aquí las principales ventajas e inconvenientes de ambas líneas.

Comida húmeda

Los pros


La comida húmeda puede representar una excelente opción de alimentación para todo tipo de perros. Sus beneficios en una mascota son, principalmente, los siguientes:

1. Aporta al perro una hidratación extra. Es más, este alimento es el más idóneo en casos en los que el perro no tome la suficiente agua o en momentos y situaciones en las que el acceso a la misma esté más limitado. Algo muy beneficioso para la salud de las vías urinarias del can.

2. Se sacia antes y controla su peso. Gracias a este extra de agua, los nutrientes en la alimentación húmeda están más diluidos, lo que hará que el perro tome más cantidad de alimento para obtener la misma cantidad de calorías en comparación a la alimentación seca. Esto ayudará a que la mascota se sacie antes y se pueda, así, controlar su peso (algo muy interesante en animales con tendencia a la obesidad). ¡Ojo! No todo vale: si no se controlan las cantidades ni la calidad del alimento se podría obtener el efecto contrario, haciendo que el perro suba de peso.

3. Aporta nutrientes de calidad. En la mayoría de casos, este tipo de alimentación aporta al perro una serie de nutrientes de calidad necesarios para su sano crecimiento y desarrollo que no siempre se encuentran en los piensos secos más comunes. Hay que tener en cuenta siempre los componentes del alimento que se compren para asegurarse de darle todo lo que necesita, y a poder ser de la mejor calidad posible.

4. Su aroma y sabor facilitan la ingesta. Es la opción más atractiva para el perro gracias a su aroma y sabor, altamente apreciables con el paladar. Esto ayuda a potenciar su ingesta en animales con problemas renales y con poco apetito.

5. Fácil de masticar. Es ideal para perros muy jóvenes, de edad avanzada o con problemas dentales, por su textura más tierna y suave, luego lo masticará más fácilmente.

Los contras


Pero no es oro todo lo que reluce. Con respecto a los aspectos negativos o contras de este tipo de alimentación, esto es lo que hay que saber:

1. No toda vale. Si se adquiere comida húmeda demasiado económica, fijándonos solo en el precio y no en el contenido, es probable que se le esté privando al perro de nutrientes esenciales para mantenerse en un buen estado de forma y salud.

2. Ojo con el sobrepeso. Los perros que consumen principalmente comida húmeda suelen ser más propensos a problemas como la obesidad, tal y como se ha comentado anteriormente si no se controlan las cantidades. Hay que buscar siempre el alimento de mejor calidad y vigilar las raciones. Además, este tipo de alimentación puede propiciar la aparición de sarro y halitosis en nuestro perro, ya que no favorece la correcta higiene bucal.

3. Es de consumo inmediato. Este alimento debe ser consumido inmediatamente después de la puesta en el plato del perro, ya que cuanto más tiempo pase, más disminuirá la calidad, lo que puede comprometer seriamente la salud de la mascota. Es mucho más sensible a dañarse en comparación con la comida seca.

4. Su mantenimiento es más complicado. La comida húmeda requiere más condiciones para su correcto mantenimiento y almacenamiento. Cuanto más tiempo esté almacenado, más posibilidades habrá de que la comida caduque, se deteriore o forme bacterias dañinas para el perro. Hay que fijarse siempre en la fecha de caducidad y mantener el alimento en un lugar fresco y seco, nunca a la intemperie, y siempre lejos de la luz solar. No se deben guardar las latas en la nevera una vez abiertas, y si se hace, no se deben mantener más de cinco a siete días. Aunque estas son las pautas generales, hay que consultar siempre y seguir las recomendaciones del fabricante.

Comida seca

Los pros


Los piensos suelen presentar una composición más equilibrada. Además, ayudan a mantener la dentadura del animal limpia y libre de sarro. Hay gran cantidad de variedades de piensos secos para cubrir las necesidades de todo tipo de perros. De hecho, hay específicos para razas grandes, pequeñas, medianas, para perros castrados, perros activos o, incluso, algunos indicados para los que realizan poco ejercicio. Además, la relación calidad/precio es mucho mejor que la que existe en otro tipo de alimentos.

1. Es más fácil de almacenar y dura más tiempo. Ya se ha comentado que la proporción de agua en la comida húmeda es superior. Concretamente, en este tipo de comida supone entre el 60-84% del total, mientras que en la alimentación seca la proporción está entre el 3% y el 12%. Esta disparidad influye en la duración del producto y hace que el pienso se conserve en óptimas condiciones durante mucho más tiempo.

2. Es más rentable. Este tipo de alimentación es más rentable que la húmeda, ya que supone más cantidad a menor coste. Pero no solo es la opción más económica; también es la más respetuosa con el medio ambiente (a rasgos generales) ya que implica el uso de menos envases. No obstante, cada vez más fabricantes son conscientes de las opciones disponibles para mejorar su impacto medioambiental.

3. Engorda menos. Debido a su bajo contenido de calorías y carbohidratos, este tipo de alimento resulta el más adecuado si se necesita controlar el peso de la mascota.

4. Buena para la dentadura. El formato del alimento seco tiene un efecto mecánico sobre los dientes, ayudando a eliminar restos de comida. Es, por tanto, beneficioso para mantener la dentadura del perro limpia, previniendo la formación de sarro y placa bacteriana.

5. No son necesarias grandes raciones. No hace falta gran cantidad de pienso para que la mascota obtenga toda la energía que necesita. La comida seca incorpora carnes y otras partes animales deshidratadas y desengrasadas que suponen una fuente de proteína concentrada muy rica en nutrientes. Esto implica que una pequeña porción de pienso aporta al perro abundante energía, mientras que para mantener ese nivel energético con la comida húmeda se necesitaría el doble o el triple de alimento (dependiendo de la composición).

6. Ensucia menos. El pienso no deja manchas, ni siquiera cuando al perro se le cae del plato. Los restos que este tipo de alimentación deja se pueden limpiar fácilmente y su olor es menos intenso.

Los contras


Pero al igual que la comida húmeda también tiene sus contras:

1. Ojo con la hidratación. Si el perro no consume mucha agua y su dieta se basa solo en comida seca, puede desarrollar algunos problemas de salud.

2. Calidad. Se debe tener en consideración la calidad del pienso o comida seca y los componentes para poder asegurar una adecuada alimentación de la mascota, ya que es habitual encontrarse con piensos que no tienen los nutrientes necesarios para el can. Por ello, mejor los piensos naturales, que tan de moda están actualmente.