Más de 140 internos de la cárcel de Pamplona vuelven a verse con sus familias

Las comunicaciones, por locutorio, 6 días a la semana y con garantías sanitarias para evitar la expansión del coronavirus

21.05.2020 | 12:26
Vista del interior de la cárcel de Pamplona.

Más de 140 internos han vuelto a ver a sus familias en el centro penitenciario de Pamplona desde la entrada en vigor el pasado jueves de la Orden del Ministerio del Interior para flexibilizar las medidas adoptadas para evitar la expansión del COVID-19 en las cárceles.

La orden, que contempla el regreso de las comunicaciones ordinarias por locutorio y la reanudación de los permisos de salida, siempre que se disfruten dentro de la provincia, sólo afecta a las prisiones en fase 1 o 2.

Las comunicaciones se están realizando "con todas las garantías sanitarias", como la obligación de usar guantes y mascarillas por parte de familiares e internos, la desinfección de los locutorios entre comunicación y comunicación y una desafección general una vez por semana, ha destacado en una nota la Delegación del Gobierno en Navarra.

Además se han reducido la capacidad del departamento de Comunicaciones al 50% aunque las visitas se han ampliado a seis días a la semana en varios turnos, mañana y tarde.

PERMISOS DE SALIDA

Desde la entrada en vigor de la Orden de Interior han comenzado a solicitar disfrutar de permiso los internos en el centro navarro. Sólo se autorizan aquellos que se disfrutan en la provincia en la que se encuentra el centro penitenciario, hasta ahora nueve, y sólo cuando los internos firman un conocimiento para permanecer en observación a su regreso durante 14 días o el tiempo que determinen los servicios sanitarios.

Hasta la fecha ningún interno ha dado positivo por COVID-19 en la prisión de Pamplona.

Durante la crisis sanitaria y el cierre de los establecimientos al exterior, la ausencia de comunicaciones se trató de paliar aumentando a 15 el número de llamadas telefónicas a las que tienen derecho los internos, llamadas gratuitas para aquellas personas sin recursos.

Además, se repartieron teléfonos móviles para la realización de videollamadas. En la prisión de Pamplona se realizaron 373 comunicaciones a través de este sistema, que tanto directores como internos han calificado de "éxito".

Es intención de la Secretaria General regular su uso para que permanezcan como fórmula para las comunicaciones de las personas privadas de libertad.