Ríos y pozas, más desaconsejables que playas y piscinas frente al covid-19

La transmisión del virus por agua parece “poco probable”, según el CSIC

21.05.2020 | 01:30
Jóvenes, en la poza del Agua Salada de Estella. Foto: Ana Lumbreras

pamplona – El Gobierno central habla en su proceso de desescalada, estructurado en cuatro fases y que conduciría a la denominada "nueva normalidad", de la posible apertura de las playas en condiciones de seguridad y distanciamiento desde la segunda fase del proceso, que algunas comunidades podrían alcanzar el próximo 25 de mayo si las condiciones son consideradas optimas. Navarra no estaría ahora mismo afectada directamente por la normativa aplicada en las playas al no tener salida marítima y al estar prohibida la movilidad entre provincias, algo que no será posible hasta por lo menos el próximo 22 de junio, una vez finalizada la fase 3, siempre y cuando la provincia de salida y la de destino hayan alcanzado la misma etapa. Pero los responsables de Sanidad Ambiental entienden que la legislación de baños en playas también afectaría a ríos, embalses y balsas.

En cuanto apriete el calor como esta semana, los navarros están al deseo de salir a darse un chapuzón, pero la incertidumbre de qué pasara con las piscinas y las zonas de baño naturales, unas actividades que, en principio, las fases de la transición no incluyen expresamente y en cuanto que no se han concretado hasta ahora.

Si efectivamente la apertura de las zonas de baño naturales de Navarra se dieran coincidiendo con la apertura de la temporada de baño 2020 –el 26 de mayo en cuatro de las once zonas de la Comunidad Foral–, habría que tener en cuenta una serie de recomendaciones para no convertirse en "presa fácil" para el covid-19, y es que la supervivencia del virus en el agua de zonas de baño naturalesde agua dulce y no tratada puede ser superior a la que se produce en piscinas y en el agua salada. Por tanto, deben extremarse las medidas de precaución para evitar aglomeraciones, siendo éstos los medios acuáticos más desaconsejables, especialmente las pequeñas pozas donde la dilución es menos efectiva, según el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Así, la principal vía de transmisión del virus, también en playas, ríos, lagos y piscinas, es a través de secreciones respiratorias y el contacto de persona a persona, por lo que deben mantenerse las recomendaciones generales relativas a cualquier otro lugar, como mantener la distancia de seguridad y hacer uso de mascarillas cuando esto no sea posible, no compartir objetos o el control de los aforos en lugares concurridos.

poca probabilidad de contagio por el agua Acorde con el CSIC, la infección por contacto con el agua de condiciones estándar para el baño es muy poco probable. Sin embargo, advierte que estas actividades generalmente implican una pérdida de las medidas de distanciamiento so-cial. Aunque no existen datos de persistencia del virus en el mar, el efecto de dilución y la presencia de sal, son factores que probablemente contribuyan a una disminución de la carga viral, lo que convierte el mar en la zona de baño más segura. Esta seguridad también es alta en las piscinas, ya que son desinfectadas continuamente. Por contra, la supervivencia del virus en agua de ríos, lagos, pozas aguas remansadas de agua dulce y no tratada puede ser superior a la que se produce en piscinas.

"La principal vía de contagio son las secreciones respiratorias. Hay que mantener la distancia en las zonas de baño"