Las mascarillas quirúrgicas pueden tardar hasta 400 años en descomponerse

La exposición 'Los otros peces del río' alerta de los riesgos de estos residuos

02.07.2020 | 13:05
Un hombre colocándose una mascarilla quirúrgica.
Las mascarillas quirúrgicas pueden tardar hasta 400 años en descomponerse, mientras que los guantes biodegradables tardarán, en el mejor de los casos, 30 años. La exposición ' Los otros peces del río' busca sensibilizar a la ciudadanía sobre cómo deshacerse adecuadamente de los equipos de protección más habituales para prevenir el contagio del COVID-19.
 
Las mascarillas y los guantes se han convertido en valiosos elementos para proteger vidas y frenar la propagación del COVID-19, pero si no se desechan correctamente suponen un grave perjuicio para el medioambiente. Una vez usados, deben tirarse al contenedor de resto y bajo ningún concepto deben tirarse al suelo. De hecho, las autoridades sanitarias advierten del peligro de lanzarlas a la vía pública porque podrían estar contaminadas.
 
En los últimos meses se ha constatado la proliferación de mascarillas arrojadas en la vía pública o recogidas en las entradas de agua en las depuradoras. Las que son de un solo uso suelen estar fabricadas con polipropileno, un material plástico que proviene de combustibles fósiles. Este material se descompone en microplásticos que acaban en las vías fluviales y son ingeridos por las especies marinas. Se calcula que pueden tardar 400 años en descomponerse.
 
Por su parte, los guantes elaborados a base de nitrilo o vinilo no son biodegradables, mientras que los de látex, aunque sí resultan biodegradables, se calcula que requieren 30 años para su descomposición.
 

'PEZ GUANTAZO' Y 'PISCIS TAPABOCAS'

 
A través del humor y los dibujos, la exposición muestra basuras que acaban en los ríos o residuos que se transforman en peculiares especies acuáticas. En concreto, presenta un total de 28 peces con sus características específicas en relación a la contaminación y una descripción lúdica sobre cómo se podría evitar.
 
Las últimas incorporaciones a estas 'peligrosas' especies acuáticas son el 'piscis tapabocas' o 'pez mascarilla' y el 'guantis guantorum' o 'pez guantazo', así como dos especies marinas invadidas por los residuos abandonados y que acaban en los cauces de los ríos y, por consiguiente, en los mares.
 
'Los otros peces del río' surge para recordar que durante la pandemia de COVID-19 también es posible y necesario minimizar la generación de residuos, priorizando los productos reutilizables sobre los de un solo uso, y para seguir apoyando la recogida selectiva de los productos susceptibles de ser reciclados.
 

EXPOSICIÓN ITINERANTE Y ADAPTACIONES PARA COLOREAR

 
Junto a la exposición, se han editado  2.500 cuadernillos con láminas para colorear que recogen las ilustraciones más representativas de la misma, y se repartirán entre las niñas y niños ingresados en el CHN, el Hospital Reina Sofía de Tudela y el Hospital García Orcoyen de Estella.
 
Tras su paso por el Complejo Hospitalario de Navarra (Pabellón C y Unidad de Pediatría), la exposición viajará por diferentes localidades navarras para trasladar su mensaje a otros espacios donde el uso de mascarillas es obligatorio o está generalizado, como recintos sanitarios, mercados de abastos, supermercados o grandes superficies.
 
Además del Consorcio de Residuos de Navarra, tres mancomunidades (Montejurra, Ribera Alta y Valdizarbe) cuentan por el momento con sus propias copias de la muestra para exponerla en sus zonas de actuación.