El toque de queda adelanta los hábitos de consumo en la hostelería navarra

Varios establecimientos han notado que sus clientes han adaptado sus salidas a las restricciones y horarios

02.08.2021 | 00:08
Varios grupos de personas sentadas en las terrazas situadas en la Calle Navarrería de Pamplona.

pamplona – La pandemia ha afectado directamente a los horarios de la hostelería. Si antes era común alargar las sobremesas por la noche, ahora esa imagen se ha trasladado a la tarde. No cabe duda que algunas medidas como el toque de queda entre la una y las seis de la madrugada han incentivado estos cambios.

Desde la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (ANAPEH) explican que, en general, este toque de queda no les afecta demasiado porque generalmente las calles de Pamplona están vacías para las doce de la madrugada. "Muchos bares del Casco Viejo cierran antes de lo establecido porque no hay clientela", apunta su vicepresidente y portavoz, Juan Carlos Oroz.

No es así en los establecimientos que disponen de terraza, en los que dicen que el único problema que hay es que el horario de cierre se pisa con el toque de queda: "Depende de dónde vivan los clientes, hacia las doce y media de la madrugada ya tienen que poner rumbo a sus casas".

En este tema coinciden con la Asociación de Hostelería y Turismo de Navarra (AEHN), que además aseguran que en estos últimos meses han notado un adelanto en los horarios de la gente. "Ahora vienen antes a cenar, toman antes las copas y se van antes a casa", afirma Ana Beriain, presidenta de AEHN.

Asimismo, expone que al turismo de Navarra, al ser mayoritariamente diurno, no le ha afectado demasiado estas nuevas restricciones horarias. Sin embargo, indica que lo que más les ha perjudicado es la suspensión de las fiestas patronales: "Para muchos bares suponía casi un 30% de su facturación anual". Y comenta que no está de acuerdo con la persecución que se está haciendo a los jóvenes: "No se puede meter a todo el mundo en el mismo saco".

Aunque admite que la situación sanitaria es muy complicada, afirma que se podrían evitar muchos contagios surgidos en botellones si la hostelería permaneciese abierta durante más tiempo.

Esta es demanda imprescindible para los dueños de las discotecas, que llevan más de 16 meses cerradas. "Nuestra actividad se desarrolla entre la una y las seis y media de la madrugada, antes de esa hora no tiene sentido abrir porque la gente va a las terrazas", lamenta el presidente de la Asociación de Salas de Baile de Navarra (ASBANA), Carlos Tabar. También manifiesta que han hecho grandes inversiones para poder abrir de manera que se cumpliesen todas las medidas de seguridad y todavía no han podido amortizar nada.

Habla de que necesitan ayudas urgentes para un sector que "se está muriendo". "No nos han dado ninguna alternativa y nos sentimos ninguneados", apunta. Según la asociación, antes de la pandemia, las discotecas de Pamplona reunían de jueves a domingo a más 10.000 jóvenes.

cambio de horarios Los establecimientos son los que han estado lidiando con los continuos cierres y nuevas restricciones que se les han impuesto conforme cambiaba la situación sanitaria. Ahora algunos hablan de "desgaste" o "estrés", como en el Bar Gurú, donde dicen que cerrar a las 01.00 horas es supone tener una menor clientela, ya que es un establecimiento mayoritariamente de copas.

"Aunque es mejor que cerrar a las nueve, como a lo largo del año, nuestra actividad se desarrolla entre la medianoche y las dos y media", afirma la propietaria del establecimiento de la calle Olite, Mercedes Irisarri.

También achaca ese "desgaste" a la poca sensibilidad que han tenido muchos clientes que no han cumplido las medidas: "No podemos estar trabajando y a la vez convertirnos en policías".

A ello se suma que el segundo año sin Sanfermines, donde podían llegar al 40% de la facturación, les ha supuesto un "mazazo". Ellos creen que si durante las fechas que se hubiesen celebrado los Sanfermines se hubiese permitido abrir más horas el ocio nocturno, no habría habido tantos problemas con los botellones y los posteriores brotes de coronavirus.

Sin embargo, muchos establecimientos prefieren ser cautos a la hora de relajar las restricciones. Es el caso del Bar La Taula, de la Rochapea, donde su propietario, Patxi Mendive, no está dispuesto a abrir hasta altas horas: "No quiero que se produzcan contagios en mi bar porque luego sales en todos los medios".

Además, él también ha notado que los clientes van a cenar antes y se marchan antes a casa. Por lo tanto, asegura que este toque de queda no es tan dañino, ya que solo afecta a la última consumición. Pese a que esperaban tener un verano más concurrido, asumen que la situación actual hace inviable cualquier tipo de celebración.

La pandemia no se ha acabado y todavía sigue dejando secuelas en la sociedad . Desde la céntrica calle San Nicolás, en el Bar Otano, creen que la gente no se atreve completamente todavía a entrar a los interiores de los establecimientos y que las costumbres nocturnas han cambiado totalmente. "A partir de las diez de la noche estamos vacíos", dice Amadeo Juanco. Por ello, este nuevo toque de queda no les afecta demasiado, ya que desde que volvieron a abrir después del confinamiento se han centrado sobre todo en las comidas y cenas.

Esa misma percepción también la tienen en el Bar Txirrintxa de la calle Estafeta, en el que han notado cómo las comidas han ido en aumento y las cenas han disminuido. Ya sea por el toque de queda o por el cierre de la hostelería, mucha gente prefiere disfrutar el "tardeo" ante la imposibilidad de alargar las sobremesas nocturnas. Algo que agradece su responsable Alicia Colomo, puesto que si hubiesen tenido que depender de la noche, la situación sería muy diferente.

También hay quien todavía es reticente a acudir a los negocios de hostelería, como corroboran en la cervecería Celtic Mine de Buztintxuri, donde aseguran que han sufrido alguna baja de clientes.

La suspensión de los Sanfermines dejó imágenes de grandes botellones, donde muchos jóvenes se reunieron para beber. Varios bares de Pamplona afirman que, si estos jóvenes tuviesen un lugar para poder reunirse por la noche, los botellones se reducirían. "No han sido los jóvenes los únicos que han sido irresponsables, a veces se les ha criminalizado de manera injusta", afirma Amaiur Feliú, del Mesón de la Nabarrería. El propietario del bar también comenta que en este año y medio ha notado muchos cambios en los horarios de la gente. "Si antes el momento 'top' de la hostelería era la noche, ahora lo es la tarde, pero, en general, el público se ha adaptado bien", concluye.

Eso lo saben muy bien en el Bar Gaucho, en la calle Espoz y Mina, que indican que desde hace mucho tiempo su clientela es diurna. Aunque su responsable, Amaia Larraza, dice que los fines de semana están bastante cargados de trabajo, ha notado que la ciudad se vacía hacia las diez y media de noche: "Pamplona se muere antes que otros años".

Sin embargo, sí que afirma que el botellón les ha "hecho daño". "Al fin y al cabo, si ahí se originan brotes y luego cierran la hostelería, sí que nos perjudica directamente", asegura.

 

Toque de queda durante todo el verano. El Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) aceptó la semana pasada la solicitud del Gobierno de Navarra de implantar el toque de queda de una a seis de la madrugada en los municipios con mayor incidencia durante los findes de semana, los festivos y las fechas en las que se estarían celebrando las fiestas de la localidad. Así pues, este toque de queda estará vigente hasta el 5 de agosto y se irá revisando semanalmente dependiendo de la situación sanitaria. La intención del Ejecutivo foral es que la medida se extienda hasta el 2 de septiembre.

"Muchos bares están cerrados para las doce de la noche porque

no hay clientela"

juan carlos oroz

Portavoz de ANAPEH

"Las fiestas son casi el 30% de la facturación anual para muchos establecimientos "

ana beriain

Presidenta de AEHN

"Nuestra actividad se desarrolla entre la una y las seis y media, antes no podemos trabajar"

CARLOS TABAR

Presidente de ASBANA

"Hemos notado que

las calles de Pamplona se mueren antes que otros años"

AMAIA LARRAZA

Bar Gaucho

"Antes el momento 'top' de la hostelería

era la noche y ahora

lo es la tarde"

AMAIUR FELIÚ

Mesón de la Nabarrería

"Hay muchas personas que todavía no se atreven a entrar a los interiores como antes"

amadeo juanco

Bar Otano

"Estamos estresados porque tenemos que ser camareros y policías a la vez"

mercedes irisarri

Bar Gurú

"Esperábamos tener

un verano más movido pero dada la situación es imposible"

patxi mendive

Bar La Taula


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