Dos inspectores están seguros de que el policía juzgado avisó a su cuñado antes de ser detenido por violación

26.10.2020 | 11:31
Imagen del inicio del juicio celebrado este lunes

Les sorprendió "la reacción como témpanos" de los arrestados por agresión: "Parecía que nos esperaban"

Dos inspectores de la Policía Nacional –la jefa en 2016 de la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) y el anterior responsable de la brigada y que formaba parte del grupo de Robos– manifestaron ayer estar convencidos de que el policía que desde ayer es juzgado en la Audiencia de Navarra avisó a su cuñado y a otro amigo de este de que estaban siendo investigados por una violación denunciada en el barrio de Erripagaña en 2016 y de que se iba a proceder a sus detenciones. Ambos manifestaron su sorpresa por la frialdad con la que los dos arrestados recibieron en sus domicilios a la Policía y afrontaron la detención y por ello aseguraron que parecían preavisados. Además, consta que en las bases de datos policiales, el acusado realizó consultas con los apellidos de su cuñado en fechas clave próximas a los hechos.

EXTREMA LIMPIEZA Del arresto del cuñado del policía, la jefa del grupo destacó que dispusieron una vigilancia en su domicilio el 27 de diciembre de 2016. Así, le vieron regresar en coche a media mañana a su casa y decidieron entrar a continuación. No lo pudieron hacer porque no les abría la puerta. "Tocamos el timbre, aporreamos la puerta y le llamamos el móvil. Y cuál es mi sorpresa cuando nos abre la puerta haciéndose el dormido cuando le habíamos visto entrar en el piso hacía poco. Se había puesto incluso el pijama". A ello se unió que la reacción del detenido por violación fue completamente ilógica. "Reaccionó neutro, como un témpano. En lugar de la Policía, parecíamos los de la revisión del gas. Y esa neutralidad pasmosa, ese no inmutarse, no es normal en un asunto así, porque los detenidos por delitos sexuales suelen tener una reacción emocional fuerte". Fue entonces cuando su compañero, el jefe de Robos que colaboraba en la Investigación, le advirtió a la inspectora: "Hay algo que no me cuadra. Parece que nos estuvieran esperando". A ambos además se les quedó grabada "la extrema limpieza" que presentaba el piso. La inspectora explicó al respecto que en algunas escenas delictivas han encontrado vestigios de semen o de saliva seca meses después de que ocurrieran los hechos. Por ello consideraba relevante hacer un registro del piso y de ahí que le llamara la atención la limpieza.

El otro inspector relató por videoconferencia que nunca había asistido a una reacción de este tipo en un detenido pese a que había practicado numerosas detenciones a lo largo de su carrera y precisó que no tiene más certeza que su "experiencia". Añadió que "las personas detenidas por delitos así se sienten muy violentadas y ellos dos reaccionaron muy tranquilos. El cuñado nos decía que registráramos el piso que no había nada que esconder. Estoy convencido de que sabían que les íbamos a detener. No es una forma normal de reaccionar. E incluso la madre del otro detenido nos dijo al arrestarle que ya sabía que había mujeres malas que mentían mucho", comentario que agravó sus sospechas de que conocía los hechos.

Dos compañeros de comisaría del agente juzgado reseñaron el expediente que realizaron en seguimiento de las pesquisas sobre una posible revelación de información y las búsquedas que realizó el agente juzgado con los apellidos de su cuñado en las bases de datos policiales. Estas bases de datos, Argos y Sidepol, contienen información sobre procesos e investigaciones policiales abiertas y fueron consultadas por parte del agente B.V.F., dijeron ambos agentes, "por primera vez" el 13 de diciembre de 2016, cuando la supuesta agresión sexual ocurrió la madrugada del 7 al 8 de diciembre y sin embargo no fue denunciada hasta el 19. El día 20 de diciembre volvió a hacer la consulta con los apellidos de su cuñado y lo mismo hizo el 14 de enero, una vez que ya estaba expulsado del grupo de la UFAM al descubrirse que era cuñado del investigado, hecho que no había puesto en conocimiento de nadie.

UNA SUMA DE INDICIOS El instructor y el secretario del atestado en el que se investigaba al policía por revelar secretos reconocieron en el cierre de la vista de ayer que no poseen pruebas de que el agente informara a su cuñado de una inminente detención, pero sí apuntaron que les constan "una serie de indicios que hacen pensar que le filtró información" y que consultaba datos sobre su cuñado. Dichos indicios los resumieron en la consulta del día 13, previa a la denuncia y posterior a la violación , cuando nunca hasta entonces había realizado ninguna búsqueda con los apellidos de su cuñado. "Nos resultó significativo el hecho de que los detenidos reaccionaran de esa forma según la apreciación del inspector y lo enlazamos con que ya podían conocer el asunto. Por eso concluimos que buscó sus apellidos en la base de datos para informarle a su cuñado".

El agente juzgado asegura que "no sabía nada de la investigación", ni a quién se iba a detener


"Miré sus apellidos en las bases de datos de la Policía por curiosidad"

El policía nacional acusado de avisar a su cuñado de que estaba siendo investigado por una violación declaró ayer en la primera sesión de la vista oral que realizó consultas con los dos apellidos de su familiar en las bases del cuerpo policial por "curiosidad personal" y que muchas otras consultas las realizaba por trabajo. El acusado, B.V.F., policía nacional destinado a la Unidad de Familia y Mujer (UFAM), indicó en el juicio que es inocente y negó haber participado en la investigación y que "nunca" vio documentación al respecto. Sin embargo, su jefa directa manifestó que "todos los miembros del grupo estaban informados de todo para que hubiera una continuidad en la investigación".

Sobre las búsquedas realizadas en las bases de datos, cifradas en 72 durante unos pocos días después de que se produjera la presunta agresión sexual y hasta el arresto de los dos detenidos, indicó que "en un acto familiar" su cuñada, hermana del acusado por violación, le pidió revisar si tenía antecedentes "de cara a aspirar a un puesto laboral". La primera vez realizó dicha consulta el 13 de diciembre de 2016, cinco días después de la violación y seis antes de que se denunciara. Pero volvió a buscar antecedentes con los apellidos de su cuñado el día 20 de diciembre. El abogado de la acusación le preguntó entonces sobre la finalidad de repetir tal búsqueda si ya la había efectuado una semana antes: "Por curiosidad", atinó a decir.

El cuñado detenido, que ayer declaró como testigo, añadió que hay diez personas de su familia con las que comparte los dos apellidos que se introducían en las bases de datos policiales. "No tiene ningún sentido que estuviera prevenido de que me iban a detener y que tardara en abrir la puerta", defendió el investigado por la agresión sexual, que aseguró que "no habló de esto con su cuñado" y que "no simuló nada al ser detenido, sino que se quedó bloqueado al ver a la Policía y no sabía ni qué responder".

El policía juzgado reconoció posteriormente haber realizado más consultas consignando los dos apellidos de su cuñada "por curiosidad personal", pero que "nunca" se realizaron para "informar de nada" a su cuñado, incurso en una investigación policial. Sí que dijo sin embargo que realizó una consulta el 14 de enero de 2017, cuando ya había sido expulsado de la brigada que dirigía el caso, para conocer la situación del atestado y en qué punto se encontraba la investigación.

El encausado refirió que, al producirse los hechos, él llevaba poco tiempo de servicio en la UFAM, donde estaba casi "en prácticas, porque siempre había trabajado en la calle y no en la Judicial" y que solo perteneció a la unidad durante 3 semanas, hasta que su jefa descubrió la relación familiar y le dijo que "se mantuviera lejos una temporada hasta que la cosa se esclareciera".

la jefa compartía la información El policía comentó que la relación con su cuñado, investigado y posteriormente detenido por una presunta violación cometida en diciembre de 2016, "no era muy fluida, sino por WhatsApp", con quedadas esporádicas. Reiteró que nunca tuvo información y contenido de estas diligencias, pese a que la que era su jefa afirmó varias veces que compartía todas las novedades por el grupo de WhatsApp de la brigada. Negó haber avisado a los detenidos de que iban a serlo y, para justificar su presencia en comisaría cuando su cuñado fue detenido, dijo que "me avisó mi suegra, porque un amigo había ido a decirle que le habían detenido. Y acudí a ver si podía darle información a mi familia". Sin embargo, la inspectora de la UFAM rechazó esta versión: "Al detener al investigado por la violación y ver su relación familiar con el compañero, lo llamé para que viniera a la comisaría y decirle que quedaba fuera del caso".

La responsable de la brigada que dirigía la investigación contó la forma "fortuita" en la que descubrió la relación


"Se me cayó el mundo encima al saber que eran familia"

La que era jefa directa del agente que se sienta en el banquillo de la Audiencia y para el que la acusación particular pide 4,5 años de prisión y 8 de inhabilitación (la Fiscalía reclama la absolución) por revelar secretos y la omisión de no perseguir delitos detalló ayer la rocambolesca forma en la que se enteró de que su subordinado era cuñado de la persona a la que acababa de detener por violación. La jefa de la UFAM explicó que el policía juzgado apenas llevaba tres semanas trabajando en el grupo y que para acceder al mismo le había realizado una entrevista. Relató que son una brigada escasa de personal y que necesitaba incorporar agentes para organizar el grupo y que todos estuvieran al tanto de las investigaciones y tuvieran continuidad pese a estar unos u otros de vacaciones. Al entrevistar en noviembre de 2016 al acusado para integrarle en el grupo, este acudió con su hija por la imposibilidad de dejarla en casa y la niña, mientras la entrevista, estuvo pintando en la oficina policial. Así quedó la cosa hasta que al proceder a la detención del investigado por violación, este le repitió que no tenía nada que esconder y dio su consentimiento para que inspeccionara su móvil "porque no había grabado nada ". Así, al acceder a la galería de imágenes, le llamó la atención la foto de una niña, porque era la misma con la que el agente acudió a la entrevista de trabajo. "¿Quién es esta chica?", le pregunté. "Colapsé", afirmó la inspectora. "Y él se quedó blanco. Me dijo que era su sobrina y luego me dijo, sí, B. (el acusado) es mi cuñado. "Se me cayó el mundo encima porque en ningún momento hizo alusión a que eran familia. Y el detenido sabía que su cuñado trabajaba en la UFAM. Si yo no estoy en esa detención, nunca hubiéramos sabido que era familia, porque lo único por lo que lo supimos fue la foto de la niña", dijo la jefa.

Ayer en el juicio también testificaron los dos detenidos por la violación doble y fue el cuñado del policía, a diferencia de lo declarado por la inspectora, el que dijo desconocer a qué brigada pertenecía. "Solo sabía que era policía". Sobre el momento en el que se descubrió la relación entre el arrestado y el policía, el otro inspector aseguró que vio al detenido "reacio a reconocer el parentesco. Decía que era la hija de su hermana y tardó en decir lo de su cuñado. Y lo normal, cuando detienes a alguien que tiene un familiar policía, es que lo manifieste de inmediato".
 

EL JUICIO

La Fiscalía pide la absolución y la acusación particular pide 4,5 años de cárcel y 8 años de inhabilitación. La acusación particular (que ejercen las dos víctimas que denunciaron la violación en 2016) acusan de la omisión de perseguir delitos y de revelar secretos al policía que se sienta en el banquillo.

La violación sigue investigándose. La causa principal sigue en el juzgado de instrucción.

"No formé parte de esa investigación, nunca he visto ningún documento del caso"

"Una cuñada me pidió que mirara en las bases si tenía antecedentes para acceder a un trabajo"

 

"No avisé a nadie y no sabía a quién se iba a detener. Si miré la base de datos fue por curiosidad personal"

B.V.F. Policía acusado