El guardameta navarro Sergey Hernández afronta el Europeo que arranca este jueves en Dinamarca, Suecia y Noruega con el objetivo de resarcirse de las malas sensaciones con las que cerró los dos últimos grandes campeonatos, en los que, como él mismo reconoce, las "ganas" por hacerlo bien "le jugaron una mala pasada".
"Quizá las ganas que tenía de hacerlo bien me jugaron una mala pasada. Muchas veces el hecho de querer una cosa tanto se convierte en un arma de doble filo, porque dejas de disfrutar y de ser tu mismo", señaló Hernández en una entrevista concedida a la Agencia EFE.
Toda una lección para el guardameta navarro que acude por primera vez a una gran cita internacional como la principal referencia de la portería española en ausencia de Gonzalo Pérez de Vargas, falto de ritmo tras una larga lesión de rodilla, y Rodrigo Corrales, ausente por lesión.
Un acicate para que Sergey Hernández, que cumplió 30 años el pasado mes de junio, de un paso adelante con la selección y demuestre el excelente nivel que exhibe partido a partido con el Magdeburgo alemán, el vigente campeón de Europa, y que le ha consagrado como uno de los mejores guardametas del panorama mundial.
Lleva ya muchos años en la selección y no es su primer gran campeonato, pero sí el primero que afronta sin la compañía de Gonzalo Pérez de Vargas o de Rodrigo Corrales. ¿Cómo afronta esta responsabilidad?
La verdad es que es una responsabilidad bastante grande, porque hace mucho tiempo que a un gran campeonato no va alguno de los dos, pero el hecho de formar parte de este equipo es ya un orgullo y espero estar a la altura que corresponde.
¿El hecho de partir como primer portero le hace enfrentarse al Europeo de una manera distinta?
No, vengo como siempre con ganas de ayudar al equipo en todo lo que pueda y, sobre todo, con ganas de disfrutar al máximo del campeonato, porque los dos últimos no los disfruté por la presión que me puse a mí mismo.
¿Por qué no ha podido mostrar todavía con la selección el extraordinario nivel que sí muestra con su club, el Magdeburgo? ¿Que hace falta para que cuaje ese gran torneo que le consagre definitivamente con los Hispanos?
Igual las ganas que tenía de hacerlo bien me han jugado una mala pasada. Muchas veces el hecho de querer una cosa tanto se convierte en un arma de doble filo, porque dejas de disfrutar y de ser tu mismo.
¿Con que objetivo llega la selección a este Europeo?
La idea es ir partido a partido, porque va a ser un torneo muy complicado. Tenemos un grupo muy difícil y el objetivo ahora mismo es empezar lo mejor posible ante Serbia y luego ir día a día, sin dejar nunca de soñar, pero con los pies en el suelo.
En ese sentido, la derrota sufrida ante Portugal en el último partido de preparación, ¿Se puede entender como un golpe de realidad?, ¿Una advertencia de que al equipo le falta todavía dar varios pasos más adelante para poder volver a pelear por las medallas?
No tiene nada que ver, el partido con Portugal nos tiene que servir para aprender que nunca te puedes relajar, porque es evidente que cuando nos pusimos en la segunda mitad con esos seis goles de ventaja nos relajamos y cuando te relajas, como nos ocurrió, puedes perder en unos pocos minutos todo el buen trabajo que habías hecho en cuarenta y cinco.
¿Con qués se daría por satisfecho en este campeonato?
Estaría contento si vuelvo satisfecho con mi actuación tanto dentro como fuera de la pista, porque Jordi -Ribera- me ha dado la posibilidad de ser el segundo capitán y el objetivo es dar lo máximo dentro y fuera dentro de la pista y ayudar a cualquier compañero que lo necesite
Y a nivel clasificatorio ¿Sueña con una medalla?
Cualquier jugador que va a un Europeo o un Mundial sueña con una medalla, porque si no lo sueñas, si no lo deseas mejor quedarte en casa. Además para eso estamos trabajando.
¿Pero la ve factible?, porque Jordi Ribera insiste en que hay que tener paciencia con un equipo que está inmerso en pleno proceso de reconstrucción?
Ya veremos. El tiempo dirá.