La empresa tecnológica Arm ha creado un chip dirigido a la inteligencia artificial que podría transformarla por completo. El procesador se llama Arm AGI CPU, y ha marcado un punto de inflexión histórico en la industria, ya que es la primera vez en más de 35 años que la compañía británica diseña y fabrica su propio hardware completo. Antes, se limitaban a vender planos o licencias a terceros como Apple o Qualcomm.
Sin embargo, el gran objetivo de este lanzamiento no son los ordenadores ni los móviles, sino los centros de datos. En concreto, el chip está diseñado para orquestar la llamada 'IA agéntica'. Estos, son unos sistemas autónomos que sirven para razonar y ejecutar tareas más complejas que las simples preguntas que se le hacen a la inteligencia artificial.
La compañía ha asegurado que este diseño incrementa el rendimiento al doble en comparación con las plataformas tradicionales (x86) y permitirá un ahorro de hasta 10.000 millones de dólares en gastos de infraestructura por cada gigavatio de capacidad en los servidores.
Un desafío para Nvidia
Este movimiento hace que Arm entre de lleno a competir contra empresas como Intel, AMD o la hegemonía de Nvidia. Para empezar, Meta se ha establecido como el socio clave y co-desarrollador del proyecto, y será la primera en incorporar estos chips en sus centros de datos antes de finalizar 2026. A la matriz de Facebook e Instagram se han añadido otros gigantes que implementarán el Arm AGI CPU, como OpenAI, SAP y Cloudflare.
Con esta noticia, las acciones de la firma británica se han elevado cerca de un 20 % debido a las expectativas de que esta nueva área de negocio produzca unos 15.000 millones de dólares anuales en ingresos para 2031.