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Votar está asociado con un menor riesgo de mortalidad en adultos mayores en los siguientes 15 años

Un estudio de la Universidad de Pensilvania demostraría que la participación cívica se asocia a mejores resultados de salud tanto física como mental

Votar está asociado con un menor riesgo de mortalidad en adultos mayores en los siguientes 15 añosEFE

Un nuevo estudio de la Escuela de Política y Práctica Social de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos) revela que, entre los adultos mayores, votar predice un menor riesgo de mortalidad durante un período de hasta 15 años.

Según explica su coautora Femida Handy, numerosos estudios han demostrado que otros tipos de participación cívica, como el voluntariado, se asocian con mejores resultados en la salud, como menores tasas de enfermedades cardiovasculares y una mejor salud mental.

Sin embargo, ninguno había analizado el impacto específico del voto --un acto que altruista, ya que los votantes saben que su voto individual no cambiará el resultado de una elección nacional-- en la salud.

En el estudio, publicado en el 'Journal of Gerontology: Psychological Studies', Handy y su coautora, Sara Konrath de la Universidad de Indiana, hicieron un seguimiento de los adultos mayores que votaron en las elecciones presidenciales de 2008 y de aquellos que no lo hicieron, y examinaron el riesgo de muerte de los participantes en los siguientes cinco, diez y quince años.

Descubrieron que los adultos mayores que votaron experimentaron una reducción significativa en el riesgo de mortalidad, y que aquellos con peor salud se beneficiaron más del voto 15 años después. Estos resultados no se explican por la riqueza previa, la educación, la participación cívica ni la afiliación política de los participantes, afirma Handy. E incluso cuando su candidato pierde, los votantes siguen teniendo un menor riesgo de morir años después.

"Nos sorprendió descubrir que quienes votaron, ya sea en persona o a distancia, experimentaron estos beneficios. Esto sugiere que votar en sí mismo es más importante que el método de votación o incluso por quién votaron", apunta Handy.

"Los posibles beneficios a largo plazo del voto a medida que las personas envejecen hacen que esta información sea crucial para fomentar la participación electoral", concluye.